Luis Wertman Zaslav

Recesión diferida

Habrá países que estarán en medio de una recesión moderada, mientras otros inician una de pronóstico reservado.

Existe otra posible interpretación acerca del momento que estamos a punto de experimentar en la economía mundial y es la forma en que el planeta se dividirá en cuanto surjan las primeras etapas de una recesión que ya se considera como segura.

Un conjunto de naciones, por un lado, que decidieron imprimir más dinero, repartirlo indiscriminadamente a sectores de la economía, endeudándose en el proceso, sufrirán los estragos de una inflación que está alimentada por las distorsiones en las cadenas de suministro que ocurrieron con la pandemia y todavía no pueden solucionarse; a la par de la crisis energética y de alimentos básicos que ha provocado el conflicto entre Rusia y Ucrania.

En el otro polo, países que restringieron su gasto, lo enfocaron en apoyar a segmentos de la población de manera directa y evitaron deuda (con los efectos que eso traía), ya habrían pasado por su propia recesión, reflejada en poco crecimiento, baja en el consumo interno y demanda de productos y servicios sin demasiadas variaciones.

Es decir, habrá países que estarán en medio de una recesión moderada, mientras otros inician una de pronóstico reservado por ‘calentar’ sus economías en el corto plazo y con ello dejando el camino libre para que la inflación subiera por diferentes motivos, siendo los dos principales la carencia de productos por falta de insumos, de transporte y de fábricas que tuvieron que parar durante la emergencia sanitaria; y un aumento de precios no justificado de muchos sectores económicos ante una capacidad momentánea de consumo.

Donde se ha reflejado claramente este fenómeno ha sido en el incremento en los combustibles, en particular la gasolina. Entramos en el periodo de vacaciones de verano y pocos países han podido controlar el aumento en su costo, lo que impulsa a que muchas mercancías y servicios también vayan hacia arriba.

El gobierno de Estados Unidos ha formalizado la petición para retirar el impuesto a la gasolina por lo menos hasta septiembre, en un intento de parar la escalada de precios; conseguirlo será otra historia, porque la realidad es que ese mercado, el de la energía, vive presiones históricas de desabasto por lo que ocurre con la guerra y la intervención gubernamental, por tratarse de un asunto de soberanía, es mínima.

China e India, que han interpretado el libre mercado y la soberanía de manera particular, se convirtieron, en un abrir y cerrar de ojos, en los principales consumidores del petróleo ruso (otro país que privilegia el control oficial en casi todas las ramas industriales) afectando el equilibrio de poder con Occidente, un movimiento que alterará las condiciones de la economía mundial, posiblemente, para siempre. Europa, en medio de la dependencia energética de Moscú, será el continente que podría ser el más afectado por la recesión que se aproxima.

En tanto, México estará en las fases finales de su propia recesión, luego de dos años y medio de pandemia. A pesar de que el inicio de la emergencia sanitaria causó una caída económica importante, la inyección de recursos a la población mantuvo el consumo interno en niveles aceptables, junto con un manejo estricto de las finanzas públicas en las que no hubo concesiones a ningún sector industrial, ni una tregua fiscal que hubiera derrumbado la recaudación. El aumento en el precio del petróleo ha permitido fondear el subsidio a los combustibles, lo que detiene la inflación que, sin embargo, se ubica en el máximo de dos décadas.

Desde un punto de vista económico, la decisión de retomar la presencia del Estado en el mercado de los combustibles dará resultado, simplemente porque la soberanía energética permite la autosuficiencia y ésta es la fortaleza que, en este momento y en los que siguen, tienen las naciones que la pasaron mal durante la pandemia, pero que han atravesado por la consecuente recesión, justo cuando otros países apenas entran a la tormenta que esto significa.

El autor es comisionado del Servicio de Protección Federal.

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