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El Benito Juárez perdido

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El Benito Juárez perdido

20/11/2019
Actualización 20/11/2019 - 5:33

¿Qué tal su puente? ¿Salieron de viaje? Los que lo hicieron utilizando el AICM, ¿qué tal la vergüenza de que el turismo vea ese aeropuerto? O aún mucho peor, ¿qué tal los retrasos o las esperas en pista? Bueno, pues déjenme contarles qué pasa cuando los ingenieros les preguntan a los arquitectos. Resulta que justo un par de días antes del puente, Gerardo Ferrando, hoy flamante director del Grupo Aeroportuario de la CDMX de la 4T, citó a varios arquitectos “muy tú las traes”; chéquenle: Alberto Kalach, Fernando Romero, que no fue pero mandó a su socio Mauricio Ceballos; Francisco Serrano, quien envió también a su socia Susana García Fuertes; Enrique Norten y a Víctor Legorreta, y otros más para invitarlos –redoble de tambores y se escucha la voz de un maestro de ceremonias diciendo: “señores y señoras, gracias por venir y participar a una tormenta de ideas sobre la T3. Sí, escucharon bien, están planeando ooootra terminal en el Benito Juárez. Obvio, lo hice un poco más dramático, porque no podía dejar pasar la oportunidad de reírnos un poco. La reunión era para, literal, una tormenta de ideas para una T3 en el AICM. No se me desmayen, pues aún no han leído lo mejor.

Y es que las ideotas de la SCT en la 4T son inigualables. Ni siquiera saben dónde iría esta nueva terminal, aunque supe, de muy buena fuente, que le quieren quitar a Aeromar sus 17 posiciones –ahora el desmayado es Svi Katz, dueño de esta aerolínea. ¿Será que ni Jiménez Espriú ni Riobóo ni Ferrando ni nadie entienden que el problema del Benito Juárez son las pistas? Así como que NUNCA se empieza por la arquitectura, sino por la planeación. Ahora bien, la reunión fue un desastre, con decirles que Kalach le mentó la madre a Ferrando y le dijo que mejor terminen el NAIM. Recomiendo ovación de pie.

En otros temas, se acuerdan que Gabriel Orozco, quien es considerado como el artista mexicano contemporáneo más cotizado en el mercado internacional, será quien dirija y articule el Proyecto Cultural de la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec. Bueno, pues déjenme contarles que ya le asignaron a Gabriel Orozco 1,600 millones de pesos para el Proyecto Cultural, en el cual ya tiene trabajando a los arquitectos Benjamín Romano, Rozana Montiel y Mauricio Rocha, todos muy buenos en este tipo de proyectos. El PERO, así en mayúsculas, es que el bosque es un AVA, Área de Valor Ambiental, decretada por Martha Delgado, como secretaria de Medio Ambiente en la época de Ebrard, y no se permite ninguna construcción (incluso a propiedades privadas que tienen AVA no los dejan construir). Leído lo anterior, me pregunto: ¿Cómo le va a hacer Claudia Sheinbaum para autorizar eso?

¿Se acuerdan cómo le corrigió la plana, mejor dicho, el tuit, Martha Bárcena, embajadora de México en Washington, a Claudia Sheinbaum? Lo que seguro no saben es que esto NO pasó inadvertido en Palacio Nacional. ¡Así como lo están leyendo! El tuit de la jefa de Gobierno, que seguro escribió su peor enemigo, decía:

Angela Merkel tiene 14 años en el poder, pero como es Alemania nadie dice nada. Evo Morales tiene 13 años en la presidencia por decisión soberana de su pueblo, pero como es un país en vías de desarrollo, lo acusan de dictador”.

Minutos después, la embajadora le aclaró el error:

“Con una diferencia fundamental, Alemania es un país con sistema parlamentario y Bolivia tiene un sistema presidencial. En Alemania el gobierno encabezado por Angela Merkel ha sido de coalición”. ¡Ouch!

Aclarando aún más el punto les cuento que Martha dice ser supercercana (su marido es tío de Beatriz, esposa del Presidente). Pero Claudia es la más querida, me cuentan mis infiltrados de la 4T.

Por lo que la pregunta en Palacio fu e: ¿Por qué Martha quiso corregirla en Twitter?

Opciones:

a.- ¿Quedar bien en EU?

b.- ¿Vanidad?

c.- ¿O convicción contra la decisión del Presidente de asilar a Evo?

Así quedó la pregunta entre los salones de Palacio:

¿Por qué?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.