En el AICM, quien tiene el nombramiento de director general es el almirante Padilla, pero, en los hechos, quien manda es Sendy Hernández. Por razones desconocidas, hasta para los más cercanos, existe una entrega ciega de mando y de confianza.
En una de las muchas muestras de confianza ciega, Padilla le pidió hacerse cargo de la fusión del GAM y el AICM y, para sorpresa de nadie, Sendy no pudo, pero sí logró convencerlo de gastar una fortuna para contratar a una consultora para que lo hiciera. Lo que sí hace ella es llenar las bolsas de papel con el logo del GAM con regalitos, como un peluche de la mascota del AICM, termos, USB, etc, que le regalan a los cuates o visitantes VIP. Ah, los peluches los manda a hacer con una amiga, sin licitación.

Su más reciente “destacada aportación” fue mudar las gerencias de comunicación social y del salón oficial del AICM, que están bajo su yugo, al edificio corporativo, lo cual es una verdadera aberración. Movió de la T1 áreas completamente operativas. Ahora este personal tiene que caminar o correr, según sea la urgencia, hacia las terminales aéreas para poder cumplir con su trabajo.
El edificio corporativo antes era el de Interjet. Cuánto amará Padilla ese elefante blanco que hasta le mintió al subsecretario de Marina el día que lo visitó. ¡Así, como lo están leyendo!, obligó a traer como acarreados a personal de diferentes áreas del AICM para rellenarlo. Pero esto no fue lo peor, sino que no solo no les dijeron para qué iban, sino que, tras sentarlos en los lugares que estaban desocupados –agárrese–, los regañaron por no haber llevado sus computadoras y los hicieron regresar por sus máquinas. El mismo personaje de la Semar que los regañó les dijo que no podrían salir a comer hasta las 16:00 horas y se retiró. Todos estaban asustados. Hora y media más tarde entendieron qué pasaba tras ver a Padilla mostrándole al almirante José Barradas Cobos las instalaciones de su reciente adquisición, que viste su ignorancia de cuerpo completo.
El almirante Padilla no entiende que no entiende. Un aeropuerto civil se opera y se trabaja desde el aeropuerto, no desde su elefante blanco.
Otra torpeza. Preocupante y tristemente les informo que el almirante Argaiz, quien era el último que quedaba del equipo del almirante Rivera Parga, fue sustituido por el almirante Teódulo Franklin.
Redoble de tambores
El día que se presentó en la dirección Comercial, amenazó a todos los trabajadores. Les dijo que él es todopoderoso y que, si así lo decide, los corre, baja el sueldo, cambia de área y que quien no esté de acuerdo se podía largar (sic). Además, mandó por correo electrónico un archivo de Excel que tenía que ser llenado exhaustivamente por cada trabajador. En el archivo se preguntaba, entre otras muchas cosas, el estado civil del trabajador y, en caso de tener cónyuge, debían contestar: dónde trabaja, a qué se dedica, cuánto gana, qué puesto tiene, si tienen hijos o familia trabajando en el AICM, etc. Y eso se le entregaba impreso en su mano durante la entrevista que realizó a los trabajadores de dicha dirección.
Todo lo anterior deja muy claro dos cosas: la primera es que Franklin es tan soberbio e ignorante como su patrón Padilla, pues se está pasando por el arco del triunfo la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
Redoble de tambores
Se confirma: la remodelación no nos duró ni el Mundial de futbol.
Los plásticos con los que recubrieron las paredes ya están rotos, al igual que los pisos; todos estrellados.





Abróchense el cinturón
Padilla y su pandilla tienen el AICM hecho un basurero, y no es exageración. Lo que se ve no se juzga. Véanlo ustedes. El almirante permite un basurero adentro de las pistas, justo al lado de su elefante blanco, atrás de las posiciones 2 y 3 de la Terminal 1, lo cual es muy peligroso y contraviene una NOM.

El aerotrén, en lo que va de 2026, ha suspendido el servicio en nueve ocasiones, prácticamente una por mes. Mienten. Dicen que es por mantenimiento, pero jamás, desde el 15 de noviembre de 2007, que empezó a operar, lo habían parado tantas veces.

Leído lo anterior, podemos asegurar que es una tragedia lo que está pasando en el AICM a manos del almirante Padilla y su pandilla.
Sr. secretario de la Semar, Raymundo Pedro Morales:
¿Cuánto tiempo más estará el aeropuerto más importante del país en manos de tantos incompetentes? En los casi 98 años del AICM, nunca habíamos tenido una administración tan obscena. Dentro de sus muchas ocupaciones, voltee pa’l cielo y actúe; el AICM merece un mando digno, honesto, que sepa trabajar en equipo y respete a los trabajadores civiles, quienes llevan toda su vida trabajando y entendiendo que su trabajo conlleva la vida de los turistas.