Sobremesa

Las mentiras de un ilegal presidente

Víctor Manuel Velázquez Rangel se cuela en la mañanera aparentando ser un gran empresario e inversionista, anunciando con bombo y platillo la consolidación de un proyecto en la Planta de Cruz Azul, Hidalgo, por 6 mil 500 mdp y la generación de más de 14 mil 200 empleos directos e indirectos; lo que no aclara es que dicha inversión y los citados empleos no son nuevos.

Sin representación legal, sin legitimidad, y sin representación moral de los verdaderos socios cooperativistas, trabajadores e integrantes del Grupo Cruz Azul, a nombre de quienes pretende hablar, Víctor Manuel Velázquez Rangel se cuela en la mañanera aparentando ser un gran empresario e inversionista, anunciando con bombo y platillo la consolidación de un proyecto en la Planta de Cruz Azul, Hidalgo, por 6 mil 500 mdp y la generación de más de 14 mil 200 empleos directos e indirectos; lo que no aclara es que dicha inversión y los citados empleos no son nuevos.

Me explico, los empleos que ahora presume como un logro propio ya existían. A sus incondicionales les ordenó abandonar su trabajo, obvio les siguió pagando, buscando dejar inoperante la planta de Tula, Hidalgo; en contraparte, a quienes no lo apoyaban, y teniendo los tokens en su mano, decidió, en algunos casos desde agosto de 2020, dejar de pagarles a socios, trabajadores y proveedores de la cooperativa.

Por sus pantalones dejó sin empleo a miles de familias al suspender salarios, derechos, prestaciones y seguridad social, incluso creando sociedades anónimas para las plantas de Hidalgo y Oaxaca, cuando el régimen de capital de la Cruz Azul es el de Sociedad Cooperativa.

En esa misma mañanera también agradeció a Cenagas el haberles permitido la reconexión de Gas Natural en la planta cementera, cuando a través de su ilegítima administración fue quien previamente solicitó que se cortara el suministro y que “no se lleve a cabo ninguna acción que permita el consumo de dicho energético” en la planta de Hidalgo.

Solo le faltó agradecer a CFE por haberles permitido recientemente la reanudación del suministro de energía eléctrica, pero seguramente también habría omitido mencionar que ellos solicitaron el corte de energía, argumentando supuestos trabajos de mantenimiento en la planta y en la subestación eléctrica; la interrupción del suministro eléctrico se realizó en la madrugada del 17 de agosto de 2022, sin importarle el daño que podría ocasionar a los equipos debido a un paro súbito.

Con el corte de energía eléctrica, ordenado por él mismo, ocasionó una disminución de la capacidad de producción equivalente a 3.5 millones de toneladas de cemento por año, con la consecuente reducción de participación en cuota de mercado y la afectación a la economía local y regional.

Inhale y exhale

Víctor Velázquez provocó una pérdida de producción mayor a la inversión ahora anunciada.

No podemos olvidar que hubo diversas acciones de sabotaje para evitar echar andar la fábrica, incluyendo activos estratégicos como la banda transportadora y la subestación eléctrica; buscando doblegar a los socios cooperativistas que no le rindieron pleitesía.

A estos actos, súmele los al menos cinco intentos de tomas hostiles de la planta que dejaron muertos y heridos. Las docenas de órdenes de aprehensión contra socios, abogados y empleados; a la fecha, varios de ellos siguen injustamente privados de su libertad por delitos fabricados.

Respecto de la nueva línea de cemento, es importante aclarar que el citado avance de 85% en los trabajos de instalación y montaje se tenía logrado desde agosto de 2020, y que, si no se logró concretar el 15% restante, fue debido a que desde entonces ordenó dejar de pagar a los proveedores que la estaban construyendo.

Fuerte doble

Esto también significa que los recursos pendientes de aplicar solo representan 15% del total de la inversión anunciada, de un proyecto que, por cierto, no es un logro de su ilícita administración, sino que fue parte de una inversión sin precedentes en la industria cementera, en la cual Cooperativa La Cruz Azul estaba construyendo dos nuevas líneas de producción al mismo tiempo, una en Hidalgo y otra en Oaxaca.

Sobre la inversión de más de mil mdp en el hospital, vale la pena recordar que su ilegal administración también ordenó a los empleados de Médica Azul que abandonaran su trabajo. Repito, esos empleos ya existían y el hospital también. Dejar de pagar derivó en la interrupción de consultas, medicamentos, cirugías y tratamientos, incluyendo una unidad completa de hemodiálisis, afectando a la población en general, pero con mayor impacto en los sectores vulnerables, personas de la tercera edad o con enfermedades crónico-degenerativas, como los propios jubilados de la cooperativa, a quienes suspendió los pagos de pensiones, así como prestaciones. De hecho, varios socios jubilados perdieron la vida por falta de atención médica.

Víctor Velázquez se vistió de cuerpo completo en la mañanera, sin sonrojarse. Dijo que pretende reactivar la economía de la zona y hasta habló de una refundación de la zona de Tula. Lo que no dijo es que él es responsable de la peor crisis administrativa, empresarial, social y cultural de la historia de la cooperativa, de romper el tejido social, dividir familias y destruir el equilibrio empresarial, la estabilidad de una comunidad y un legado construido por cinco generaciones de familias cooperativistas.

Su pretensión de ser “el nuevo Billy” y de apropiarse de la cooperativa más grande de Latinoamérica no le impidió destruirla desde los cimientos, incluyendo a los socios cooperativistas que no se sometieron a su voluntad. Hoy quiere contar una historia falaz de refundación, reacondicionamiento, inversión y generación de empleos.

Todo esto, y más, lo ha hecho sin contar con la representación legal de la cooperativa.

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