Agárrense porque lo que durante más de seis décadas permaneció archivado como un divorcio concluido terminó convertido en una guerra patrimonial que hoy tiene prendidas las alarmas en círculos empresariales y jurídicos. ¡Así como lo están leyendo!
La historia comenzó en 1953, cuando Evangelina López Guzmán y Miguel Zaragoza Fuentes, fundador de Grupo Zeta, se casaron en Nuevo México. Se divorciaron formalmente en Chihuahua en 1959 y hasta liquidaron la sociedad conyugal.
Fin de la historia… bueno, no.
Porque después retomaron la relación sentimental y vivieron juntos casi 50 años más, tiempo en el que tuvieron siete hijos adicionales. Sí, siete.
El verdadero problema vino cuando Zaragoza decidió repartir en vida parte de su patrimonio y empresas entre todos sus hijos, incluidos los nacidos fuera de esa relación. Ahí comenzaron las fracturas familiares, particularmente con Jesús, Miguel, Alejandra y Georgina Zaragoza López, quienes también habían sido beneficiarios de esa repartición.
Redoble de tambores
Porque en 2014 Evangelina, viviendo ya en Houston y respaldada por parte de la familia confrontada con el papá, promovió un nuevo juicio de divorcio en Texas, pese a que existía una sentencia firme desde hacía más de medio siglo.
Después comenzaron acciones en Chihuahua para intentar invalidar aquella resolución mediante una nulidad de cosa juzgada.
Y entonces explotó todo: demandas familiares, mercantiles, constitucionales, penales, reclamos millonarios y medidas cautelares sobre empresas vinculadas históricamente al Grupo Zeta.
Ojo aquí
Pues en octubre de 2022, ambas partes firmaron un convenio notarizado para terminar todas las controversias presentes y futuras. Todas. Evangelina recibiría 30 millones de dólares y se cerrarían litigios relacionados con Texas, Chihuahua y el divorcio de 1959.
Incluso hubo desistimientos formales. Pero después apareció un nuevo equipo legal cercano a algunos de los hijos y coordinado por Edmundo Sterling, esposo de Alejandra Zaragoza López, para desconocer el acuerdo argumentando que los abogados originales ya no tenían representación.
El problema es que tribunales locales, federales e incluso la SCJN concluyeron que no había elementos suficientes para demostrar que esos poderes hubieran sido revocados legalmente.
¿Y luego?
Pues vino una pensión provisional de 25 millones de pesos semanales a favor de Evangelina López, además de órdenes de embargo y toma de posesión sobre cuentas, bienes y empresas gaseras que, según la defensa, ni siquiera pertenecen ya a Miguel Zaragoza. Todo esto pese a que llevaban más de 15 años separados y existía un convenio firmado para cerrar el caso. Posteriormente las medidas cautelares fueron levantadas.
La historia no terminó ahí
Porque empezaron a aparecer amparos y recursos simultáneos en Tuxtla Gutiérrez, Chilpancingo, Toluca y Ciudad Obregón. Y fue precisamente en Toluca donde comenzó a sonar fuerte el nombre del juez federal por elección Alfredo Montes de Oca, cuya actuación empezó a generar cuestionamientos dentro de círculos empresariales y jurídicos por intentar revivir y ejecutar la millonaria pensión alimenticia.
Lo más delicado es que distintas resoluciones judiciales comenzaron a desmontar uno de los argumentos centrales del litigio: la supuesta condición de vulnerabilidad de Evangelina
López. En abril de 2025, un tribunal colegiado concluyó que durante el procedimiento sí existieron abogados, representación legal y medios suficientes de defensa, por lo que no podía asumirse automáticamente vulnerabilidad únicamente por edad o género.
Así pues, lo que comenzó como un viejo divorcio hoy ya se interpreta en muchos sectores como una batalla por el control de un grupo empresarial utilizando medidas judiciales que después terminan cayéndose en tribunales superiores. Porque cuando un expediente empieza a multiplicarse en todo el país… las dudas también se multiplican solitas.
Salt Bae llega a Reforma
Qué les cuento, que este fin de semana llegó a Ciudad de México el chef turco Nusr-Et, conocido mundialmente por su estilo espectacular al cocinar, cortar la carne y finalizar cada platillo con su ya icónico gesto de la sal. El viernes, a las 18:00 horas, abrió sus puertas con lleno total: en apenas una hora en Open table se agotaron las reservaciones para todo el fin de semana, recibiendo así a más de 700 personas.

Es la sucursal número 32 de la marca a nivel mundial, después de sus recientes aperturas en Capadocia, Dubái Mall y Milán.
La nueva ubicación se encuentra en el hotel St. Regis.
El chef viajó especialmente para la apertura y, debido a ciertos retrasos en la llegada de su mobiliario, decidió no esperar más. Tras resolver los contratiempos, llegó acompañado por un equipo de algunos de sus mejores colaboradores, traídos de distintas partes del mundo, quienes entrenaron a un talentoso grupo de mexicanos que hoy aprende los secretos del servicio que caracterizan a Nusr-Et.
Por cierto, sabían que Et en turco significa carne, gran coincidencia que tu nombre incluya lo que te ha llevado a ser reconocido mundialmente. Salt Bae tiene una historia inspiradora ya que comenzó su restaurante cuando en Estambul no existía la costumbre de los steak houses con un pequeño local de ocho mesas que pronto se convirtió en el lugar más popular de la ciudad.
El icónico chef se acercó durante los tres días que lleva operando en la CDMX a cada comensal para darles la bienvenida, hacerse selfies y escuchar las anécdotas de quienes han visitado sus restaurantes en otras ciudades, haciendo que cada invitado se sienta especial. De hecho, su lema es: todas las mesas son igual de importantes y, por ello, deben recibir un servicio impecable.
El menú incluye algunos de sus platillos más icónicos empezando con el carpaccio, la ensalada Nusret Special y el Steak Tartar, que está delicioso; siguiendo con los cortes como el Nusr-Et Special preparado en mesa, el Lokum de lomo, Amor, el Ny Sirloin o el Tomahawk Saltbae, junto con el popular Baklava Dorado con helado Maraş de leche de cabra; o sea, ¡hay de todo para todos, igual que en la lista de vinos!
Nusr-Et bienvenido a México.