-Inhalen y exhale-
Hay réplicas que desmienten. Y hay réplicas que, sin querer, confirman. La del IMSS pertenece a la segunda categoría.
¡Híjole! Me acaban de mandar una “Carta Réplica” del área de Comunicación Social del IMSS y, de veras, que no tienen llenadera.
Y agárrense, porque si la columna del lunes les dio coraje, la respuesta oficial es para pedir la cuenta y salir corriendo.
Resulta ahora, que para el Lic. Amadeo Díaz Moguel titular de Comunicación Social, el problema no es que el IMSS esté reprobado, ¡es que el examen se volvió muy difícil y nosotros no sabemos leer fotos!
El IMSS dice que no exageremos. Pero no me corrigió un solo dato, no explicó un solo foco rojo y solo pidió que no volteemos a ver el tablero del desempeño.
Zoé, no seas cínico.
Vamos por partes, con el Manual Metodológico de Indicadores Médicos (MMIM) 2025 en una mano y su boletín epidemiológico 2025 en la otra.
El cuento del “examen difícil”
Dice el IMSS en su replica que, desde 2025 “endurecieron” la metodología y que por eso las calificaciones “aparentan” descender. El IMSS dice que “la Evaluación del Desempeño no es una medida absoluta de la calidad total del Instituto”. ¡Qué alivio!
Nadie dijo que esa evaluación agote toda la complejidad del Seguro Social. Lo que sí dije, y sostengo, es algo mucho más sencillo: que, si el propio IMSS usa esa evaluación para monitorear, comparar y corregir su operación, entonces sus resultados importan. El Manual Metodológico de Indicadores Médicos 2025 no describe este sistema como un ejercicio ornamental ni como un entretenimiento burocrático. Lo describe como una herramienta formal para el seguimiento de los servicios médicos y para la evaluación por Unidad, OOAD y UMAE. Es decir, no es un adorno. Es el tablero de control con el que el IMSS mide sus procesos de atención médica.
Entonces no, un 62 no significa que el IMSS “funcione al 62 por ciento”. Pero sí significa algo que al parecer incomoda bastante: que, bajo las reglas del propio Instituto, ese resultado está lejos del desempeño esperado.
Si ustedes mismos diseñaron la vara para medir la eficacia y el promedio nacional en marzo se desplomó a un mediocre 60.9%, no es que el examen sea estricto, es que la gestión es deficiente.
¿Me van a decir que “endurecer el criterio” justifica que el conjunto de indicadores sobre la Salud Neonatal a nivel nacional se haya desfondado de un aceptable 80.7% en enero a un alarmante 61.9% en marzo? Perder casi 20 puntos en la atención a recién nacidos no es un cambio de métrica, es una señal de alarma en la atención de los recién nacidos.
El “Proceso Salud-Enfermedad” no es un conjunto de números, son pacientes
En su réplica, intentan reducir la evaluación a una “herramienta gerencial” para “corregir rumbo”. Pero el MMIM es muy claro: los indicadores se agrupan en “Proceso Salud-Enfermedad” porque miden el camino clínico de un paciente con Diabetes, Hipertensión o Cáncer. No son tareas administrativas; es el resultado de si el médico tuvo o no las herramientas para salvar una vida.
“No es una fotografía aislada”, es una película de terror
Dicen en su carta que la evaluación es una “fotografía aislada” y un “avance parcial”. ¡Por favor! Estamos analizando la tendencia del primer trimestre de 2026. Una foto puede salir borrosa una vez, pero cuando tienes una serie de imágenes donde el paciente se ve cada vez más pálido, lo que tienes es una película de terror. La tasa de mortalidad por Infarto Agudo al Miocardio de 2019 a 2024 ha tenido un incremento del 156%. El Hospital de Cardiología en el Centro Medico Siglo XXI tiene la mayor tasa de mortalidad (7.8) de todas las UMAE. Esto, Zoé, no es una fotografía de 3 meses es toda la película de los años que has estado al frente del IMSS.
Los silencios sepulcrales del IMSS
Lo más revelador de la réplica institucional no es lo que dicen, sino los silencios que intentan ocultar bajo la alfombra de la comunicación social:
El conjunto de indicadores del MMIM para la Detección de diabetes mellitus en 52.3%, Enfermedades Hipertensivas en 52%, Cáncer de mama en 48.4%, Cáncer Cérvico Uterino en 44%, Sobrepeso y Obesidad en 38.8%. ¿También esto es un “rezago de captura”?
Saturación en Magdalena de las Salinas: No mencionaron que en ese hospital reportaron una ocupación en el área de observación de urgencias del 213.1%. ¡Más del doble de su capacidad! Tener al 72.1% de los pacientes esperando más de 12 horas no es una “herramienta gerencial”, es amontonar gente de forma inhumana.
Y luego está la joya semántica de la carta: la Evaluación del Desempeño, dice el IMSS, “no son datos ocultos ni filtrados”.
Depende de para quién. Para la burocracia del IMSS, evidentemente no son ocultos. Para los directivos con acceso a intranet, tampoco. Para la ciudadanía, sí son —cuando menos— datos no públicos. Así que no hagamos maromas lingüísticas. Que un dato exista dentro del circuito institucional no significa que no estén disponible para el escrutinio público.
Y por último en la Carta de Réplica viene el tramo más conocido de toda defensa oficial: “crecimiento, infraestructura, fortalecimiento financiero, contratación histórica, ampliación de cobertura, trato digno, supervisión en territorio, eficiencia del gasto”. La lista está completa. Solo le faltó la palabra “transformación” y ya quedaba listo el spot del segundo piso de la transformación, que encabeza Claudia Sheinbaum.
Zoé, esta es la réplica técnica hecha con sus propios manuales en la mano. Pero la réplica que de verdad importa es la de los pacientes que no reciben su consulta a tiempo, la de los recién nacidos que hoy tienen menos protección que hace tres meses, o de las mujeres que morirán por un cáncer no diagnosticado o tratado a tiempo.
Al final, el problema no es que el IMSS mida. Medir es indispensable. El problema es que cuando lo medido le sale mal, quiere que discutamos la regla, el corte, el contexto, la semántica y hasta el termómetro. Todo, menos la fiebre esa que es la que está matando al paciente.