Sobremesa

Profeco intimida y extorsiona a gasolineros

De mordidas, por no inspeccionar la mitad de las magueras, el negocio alcanza 160 mil mdp. De multas, por la otra mitad de las mangueras, Profeco se embolsa más de 5 mil mdp.

Así como lo están leyendo, por un software defectuoso.

Les cuento que empresarios gasolineros, y no, no hablo de los grandotes, sino de los chiquitos, se encuentran a merced de las intimidaciones y extorsiones por parte de verificadores de la Profeco, debido a un software defectuoso que altera las bitácoras de los dispensadores de las gasolinas, pero que ellos no manejan.

Los números son crudos, pero nunca mienten

Cobran aproximadamente 40 mil pesos de multa por manguera.

Cada dispensador trae al menos dos y máximo cuatro.

Así es que, y si la calculadora no miente, por no inspeccionar el dispensador cobran hasta 160 mil pesos.

Existen 20 mil 229 dispensadores afectados con cuatro mangueras, equivalentes a 80 mil 916 mangueras.

Reza el refrán, “dependiendo del sapo, es la pedrada”, y como sí debe haber multas y haciendo un promedio ponderado…

De mordidas, por no inspeccionar la mitad de las magueras, el negocio alcanzaría los 160 mmdp. ¡Quihúboles!

De multas, por la otra mitad de las mangueras, Profeco se embolsa más de 5 mmdp. ¡Más quihúboles!

Pero, ¿por qué pasaría esto?

Empresarios gasolineros Pymes me buscaron, con documentos oficiales, para denunciar que el software instalado en sus dispensadores por Gilbarco Inc., para cumplir con las normas oficiales mexicanas NOM-185-SCFI-2017 y NOM-005-SCFI-2017 salió defectuoso.

Y aunque los cambios de precios del combustible quedaron registrados, las cantidades correspondientes a cada cambio no aparecen en el resultado de la evaluación.

El meollo del asunto es que...

La misma empresa, sí, Gilbarco, le avisó de la falla no sólo a la Profeco, sino también a la Secretaría de Economía y al Centro Nacional de Metrología (Cenam), desde finales del año pasado, debido a que estas dependencias le avalaron y certificaron el buen funcionamiento, bueno… ‘quesque’ buen funcionamiento del programa.

Gilbarco Inc. detectó la falla el 27 de agosto de 2021, al expedir la “liberación de la versión P04060 para México”, donde acepta que en varias de las estaciones de servicio “inspeccionadas”, los dispensadores no están registrando continuamente eventos de “cambio de nivel de precio”, situación que omitió compartir con los propietarios afectados, pero sí con la Dirección General de Normas, la cual comunicó a la Profeco.

Ahora, increíblemente, por no decir atascadamente y sin ética alguna, los verificadores de la procurduría utilizan la información para imponer multas millonarias a cada una de las cuatro mil 494 estaciones que se encuentran afectadas y poner sellos a sus 20 mil 229 dispensadores, sin que puedan hacer algo por un software que ellos usan con el aval de la Secretaría de Economía, la Profeco y el Cenam.

Los afectados también denunciaron que hasta el momento Gilbarco Inc. se lava las manos asegurando que realizó un acuerdo de palabra con las autoridades y que podrá sustituir el software de los dispensadores hasta en seis meses; sin embargo, ni SE, ni Cenam se han acercado con los gasolineros.

Así pues, mientras tanto, Profeco realiza verificaciones sabiendo que los gasolineros no podrán obtener el aval debido a un software que se sabía defectuoso y que afecta en mayor medida a los pequeños empresarios y no a las grandes cadenas.

Sólo me queda preguntar, ¿a dónde irá ese dinero?

Acepto sugerencias…

Vaya escándalo

Y ya que hablo de la Profeco, les cuento que el viernes pasado en el restaurante Nostos, del polémico empresario Dennis Stevens, el exdueño del equipo Puebla, Ricardo Henaine, agredió verbalmente a otros comensales. Lo que más llamó la atención fue que, de la seguridad, los comensales agredidos no vieron ni sus luces, lo que ocasionó la molestia de otros clientes, quienes informaron de este problema a la Profeco, de Ricardo Sheffield, y al equipo de Omar García Harfuch, ante las noticias de asesinatos y escándalos en lugares públicos.

Por cierto, el alcalde de la Miguel Hidalgo, el panista Mauricio Tabe, tiene un expediente abierto contra Dennis por un contrato irregular de cámaras de video; mientras que la UIF, de Pablo Gómez, otro al exdueño del Puebla por transacciones multimillonarias.

Y mientras unos se gritan, otros se ríen…

Así, entre risa y risa, estaban en un restaurante de las Lomas Carlos Alpízar, secretario de la Presidencia de la Judicatura Federal, y Beto Rivera Torres, empresario mexiquense, líder en desarrollos inmobiliarios con Frisa. Así pues, en un país polarizado, se aprecian las buenas relaciones entre sectores, ¿o no?, pues pensar que estaban viendo lo de un nuevo terrenito es ¿¡impensable!?

Bien dicen que nadie sabe para quién trabaja

Y que la 4T está llena de contradicciones. Mientras la gobernadora morenista Marina del Pilar Ávila se desvive por hablar bien del presidente López Obrador en todas sus redes sociales, sus acciones de gobierno dicen todo lo contrario. Resulta que en las pocas semanas que lleva gobernando ha metido nuevos proveedores, deslindándose del anterior gobierno morenista, del impresentable Jaime Bonilla; pero esto no es todo, además le ha entregado contratos a panistas, sí, a empresarios azules, de Baja California y otras entidades, lo que ha despertado sospechas y desconfianza entre los militantes guindas.

Derecho de réplica

Sr. Director:

Con relación a la columna Sobremesa del pasado 26 de enero, me permito hacer las siguientes precisiones.

Las labores de verificación que realiza la Profeco en materia de combustibles consisten en vigilar el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM). De ninguna manera avala la utilización de instrumentos -software en este caso- defectuosos.

Profeco ni avaló ni certificó la calidad del software Gilbarco Inc. Más bien detectó la deficiencia del software confirmada después por el mismo proveedor.

Desde febrero de 2021 se iniciaron 424 procedimientos por infracción a la ley, por irregularidades relativas a la bitácora de eventos, de los cuales se han concluido 247 y se han aplicado multas por 117 millones 389 mil pesos.

Profeco exhorta a las empresas afectadas a que presenten una demanda en contra del fabricante de Gilbarco Inc., responsable de las fallas, así como a que presenten denuncias formales ante la SFP en caso de supuestos intentos de intimidación y extorsión.

Atentamente

Ricardo Sheffield Padilla

Procurador Federal del Consumidor

Respuesta de la columnista

Gilbarco Inc. entregó un documento el 14 de diciembre de 2021 a la Secretaría de Economía con copia al Procurador del Consumidor, donde les informó sobre la solución para resolver las “inconsistencias” sobre la saturación de la bitácora de cambios de precios para permitir a los gasolineros cumplir con la NOM. Sin embargo, nunca se habló con los afectados, dejándolos a su suerte en las verificaciones.

Precisión a respuesta de columnista Lourdes Mendoza con relación a gasolineros

Con relación a la respuesta de la columnista a la nota aclaratoria enviada por un servidor, me permite precisar que:

  • La empresa norteamericana Gilbarco Inc., es la responsable de solucionar los problemas generados por las bombas -y software- que fabrica y comercializa, no el gobierno federal.
  • Una vez reconocido el problema por Gilbarco y por los gasolineros, no se ha emitido  ninguna disposición oficial o acuerdo que les permita no ser verificados o les prorrogue el cumplimiento de la NOM, en este apartado.
  • La actualización de dispensarios, las opciones de mercado para ello y las obligaciones a cumplir que marca la NOM, son del pleno conocimiento de los gasolineros. El proceso lleva años, a estas alturas es insostenible argumentar desconocimiento del problema y cómo deben solucionarlo.
  • Por último, expreso mi preocupación porque su medio haya editado la aclaración enviada, dejando fuera información valiosa que respondía a la serie de especulaciones expresadas en la columna.

Atentamente

Dr. Ricardo Sheffield Padilla

Procurador Federal del Consumidor


COLUMNAS ANTERIORES

De la serie ‘Se cae a pedazos el AICM’, hoy el capítulo: ‘¿Empleados o esclavos?’
¿Abusos, pedofilia y corrupción bajo el amparo de Julio Menchaca?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.