La presidenta Claudia Sheinbaum, en su muy electoral práctica de descalificar a la oposición, regresa al manoseado argumento del “camino de la corrupción y los privilegios” del pasado, que distinguió a sus opositores.
A la luz de los escándalos recientes, de los múltiples señalamientos que apuntan a Morena en varias direcciones estatales, municipales y federales, valdría la pena someter a consideración del lector la validez del argumento presidencial.
• Adán Augusto López, senador, con vínculos inexplicables con La Barredora, su secretario de Seguridad, además de sus amplias extensiones de tierra en Chiapas, durante el gobierno de su cuñado.
• Gonzalo López Beltrán y Andy López Beltrán, hijos del expresidente, son beneficiarios de una serie de contratos de obra pública. Estas obras se realizan a través de empresas creadas para ese propósito. Además, cuentan con escoltas militares pagadas por el erario nacional. También tienen sociedades inexplicables y negocios en el extranjero, como el Club Deportivo en Woodlands, Texas, junto a su hermano José Ramón. Sus operaciones con hidrocarburos son un claro caso de huachicol.
• Daniel Asaf, exsecretario particular del presidente López Obrador, hoy diputado federal, convertido en próspero restaurantero y socio de los hijos del expresidente.
• Jorge Amilcar Olán, titular de varias de las empresas beneficiarias de contratos públicos, socio, amigo y “prestanombres” de los López Beltrán.
• Gobernadora Marina del Pilar, de Baja California, y su inexplicable relación de “colaboración” con supuestas autoridades estadounidenses en temas de seguridad nacional y fronteriza, a cambio de ¿una visa?
• Gobernadora Layda Sansores, de Campeche, en su más reciente viaje a París, revisando botas y calzado de primera calidad internacional con valor de miles de euros por pieza.
• Gobernadora Mara Lezama, de Quintana Roo, y sus más de 100 vuelos en avión privado para ella y su familia a distintos destinos internacionales, en su mayoría Estados Unidos.
• Gerardo Fernández Noroña es senador y practicante activo del turismo legislativo. Fue grabado y fotografiado en secciones business y primera clase durante vuelos oficiales de representación del Senado a Cuba, Francia, España y otros destinos.
• Andrés Manuel López Obrador, expresidente, está resguardado y protegido por una escolta militar permanente en su residencia de Tabasco. También recibe protección durante sus traslados continuos a la Ciudad de México. Esto es contradictorio, ya que él fue justamente quien retiró la seguridad a los expresidentes. Se construyó una clínica especializada en las inmediaciones de su residencia, para atender cualquier crisis de salud que el exfuncionario pudiera presentar.
Existen muchos casos más de excesos y evidencias notables de una narrativa rota, contradictoria y, en los hechos, ficticia: la austeridad republicana es un mito.
Que la presidenta la repita insistentemente acusa algún tipo de desconocimiento de la realidad, o de rechazo a las evidencias notables de integrantes de su partido que han rebasado, con mucho, no sólo los estándares de su movimiento, sino incluso los negocios, abusos y excesos del pasado.
Los dos fraudes más descomunales en la larga y extensa historia de corrupción pública en México (Segalmex y huachicol fiscal) suman decenas de miles de millones de pesos desviados a las bolsas, las campañas y las carreras políticas de algunos de estos “distinguidos servidores públicos”.
Las administraciones pasadas tuvieron sus excesos, desvíos, desfalcos y casos de peculado evidente e innegable. La estafa maestra (sexenio de Enrique Peña Nieto) es más o menos de la mitad del monto defraudado en Segalmex.
Pero ninguno utilizó el argumento de “la austeridad republicana”, “no somos iguales” y “aquí no se roba”.
Con mucha pena, presidenta, pero sus palabras no se sostienen en los hechos.
¿Dónde están los privilegios después de 8 años de gobiernos morenistas?
¿Dónde está la auténtica corrupción en el México de hoy? En Morena.
Basta ya de la entelequia del pasado, de los ladrones de antes y los corruptos de antier. Que, por cierto, ninguno de los gobiernos de ahora investigó, persiguió, judicializó y sentenció. No existe la lucha contra la corrupción en este sexenio ni en el anterior, porque se les cae la casa.
Todos los señalamientos contra Alito Moreno del PRI, las grabaciones, los predios, su casa, el arte y todo aquello fue sólo un distractor.
¿O existe en verdad una acción de la Fiscalía en contra del político campechano?
La corrupción y los privilegios son mera pirotecnia verbal con la que los morenistas se llenan la boca, pero no actúan ni actuarán.
Mucho menos, contra sí mismos.
Por ello, claro que había corrupción y privilegios, que no sólo no han desaparecido, sino que se han multiplicado y diversificado.