Finanzas e Inteligencia Artificial

Muse y la nueva forma de habitar internet

Los agentes de IA como Muse buscan simplificar tareas cotidianas y cambiar la forma en que las personas interactúan con internet.

Una de las tareas que me veo repitiendo todo el tiempo es la generación de facturas en los distintos lugares donde compro, y algo verdaderamente frustrante es el hecho de que cada vez que necesito hacerlo es un proceso o un sitio web distinto. Algo que hago recientemente es pedirle a ChatGPT Work que lo haga por mí. El agente entra al sitio, escribe mis datos personales y genera la factura en la gran mayoría de los casos, ahorrándome de 20 a 30 minutos por factura que necesito. Ahora, imagina tener un agente personal para cada tarea que necesites automatizar, y eso exactamente es lo que ofreció Meta el pasado 8 de septiembre de 2026 con el lanzamiento de su agente personal llamado Muse.

No pienso exagerar cuando comento que es el release más importante de IA que ha habido desde ChatGPT, ya que acerca los agentes de IA a un público mucho más amplio. ¿Y qué cambió? Porque ya existían agentes y, como bien lo comenté, yo los he usado. Pero yo soy un usuario experimentado, acostumbrado a probar estas herramientas y a entender qué puedo delegarles. Este uso de agentes sí requiere que yo interactúe con ellos y sepa muy bien qué pedirles. En muchos casos, el resultado también depende del tipo de archivos que les proporciono, lo cual podría representar una barrera para muchos usuarios. Muchas personas no tienen esa familiaridad, ni tendrían por qué tenerla. El salto está en que puedan pedir que se resuelva una tarea sin aprender primero a configurar un agente. Y siempre está la duda del manejo de datos personales. Vale la pena mencionar que yo soy muy promiscuo con mis datos personales, pero entiendo la inquietud de la mayoría de las personas de compartir sus datos financieros o de salud con un chatbot.

Muse puede utilizarse desde la web o WhatsApp sin instalar una aplicación adicional y corre en una máquina dedicada al usuario en la nube. Es un agente dedicado únicamente al usuario, dando así una experiencia similar a lo que un usuario avanzado tendría instalando un agente en su propia computadora. Esta facilidad de uso es muy importante, porque permite al usuario dejar de preocuparse por buena parte de la configuración técnica y, al final del día, busca ofrecer un producto que simplemente funcione.

Amazon ya bloqueó el acceso del agente a su sitio web; es decir, no le puedes pedir al agente que utilice tu cuenta de Amazon para comprar. La empresa lo ha justificado por razones de seguridad: señaló que Muse accedía sin autorización, no se identificaba como agente y planteaba riesgos relacionados con las credenciales de los usuarios. A mi juicio, también está en juego una de las grandes fortalezas de Amazon: conocer a sus clientes a través de su interacció.n con su sitio web

Si una persona le explica a Muse qué necesita, compara opciones con el agente y llega a Amazon únicamente para completar una compra, buena parte de ese proceso de decisión podría quedar fuera de la vista de Amazon. La empresa seguiría sabiendo qué vendió, pero podría perder información sobre cómo el cliente llegó a elegirlo y qué alternativas consideró. También podría perder oportunidades de mostrarle anuncios durante ese recorrido. Y auguro que, de la misma forma, sitios que basan toda su propuesta de valor en anuncios bloquearán más y más este agente.

Pero, con la fama que ha tenido Meta alrededor de su manejo de datos personales, ¿realmente queremos confiarle toda nuestra vida? Para calmar inseguridades, Meta ha prometido que las conversaciones de Muse y los datos almacenados en la máquina dedicada al usuario no se compartirán con sus sistemas publicitarios. Y, si bien esa es su política actual, es muy probable que en un futuro Meta busque generar anuncios en la misma plataforma de Muse, personalizados a partir del contexto de lo que cada persona está tratando de resolver. Apple también hace algo similar en materia de privacidad con Siri, combinando el procesamiento en el dispositivo con un sistema protegido en la nube para las solicitudes más complejas. En el caso de Muse, la propuesta es que cada persona tenga un espacio dedicado para su propio agente.

Mi hipótesis es que el costo de operar esta infraestructura podría ser una de las razones por las que Meta no está haciendo un release mucho más amplio por el momento. Pero, en el momento en que esto se vuelva muy popular, será fácil ver más plataformas que no dependen de anuncios buscando integraciones con este agente, de la misma forma que muchos sitios ya buscan hacer integraciones con ChatGPT. De hecho, Meta ya anunció la integración con Link de Stripe y la próxima incorporación de Shop Pay.

Es posible que con esto empiece la competencia real de agentes para los usuarios y veamos a Google ampliar el alcance de su propio agente, Gemini Agent. Y aquí es donde una gran parte de la ventaja de tener todas sus plataformas integradas seguramente entrará en juego. Y es por eso que seguramente la pregunta ya no será alrededor de cuál es el modelo más avanzado. Para muchas de estas tareas cotidianas, los modelos ya son lo suficientemente buenos; ahora será sobre quién los utiliza de la mejor manera para que los usuarios interactúen con ellos para sus tareas más básicas.

Y entonces, quizás, para generar mis facturas solo necesite subir una foto. Mejor aún: en los restaurantes tendrás un QR que lo haga automáticamente por ti. Lo importante será que cualquier persona pueda hacerlo con la misma facilidad, sin tener que dedicar su vida profesional a la inteligencia artificial. Estamos en la antesala de una nueva era del internet, y no podría estar más emocionado.

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