Académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana

Prediciendo el mundo modelo a modelo

La inteligencia artificial puede ser utilizada para calcular la inflación y el Producto Interno Bruto.

El pasado mes de abril, la inflación en México alcanzó el 7.68%, que ha sido el número más alto en las ultimas dos décadas. Esta inflación está siendo afectada por diferentes factores socioeconómicos, como la pandemia, que ya es endemia, y ha afectado las cadenas de suministro, hasta la guerra de Ucrania, que ha afectado los precios del trigo y el petróleo, y por ende, de combustibles.

En todo el mundo se está dando este fenómeno socioeconómico de la inflación, y todos los países están tratando de encontrar maneras de cómo lidiar con este problema, que más que local, resulta ser mundial.

Muchas variables macroeconómicas, como son la inflación y el Producto Interno Bruto (PIB), se calculan utilizando múltiples datos de diversas fuentes que se van obteniendo a medida que va pasando el tiempo. Estos datos nos van indicando la calidad de vida y poder adquisitivo de las personas que viven de los distintos países. Y poder, de alguna manera, predecir estos valores y datos pueden dar desde una ventaja competitiva en una industria, hasta una franca mejora en el nivel de vida de un país.

Pensemos en el caso del trigo. Si pudiésemos predecir, con precisión, los datos de los precios del trigo, podríamos comprar en adelantado si sabemos que va a subir, a esto llamamos los “futuros”. Que son contratos de compraventa de múltiples bienes, donde se promete un precio de venta. Puedo comprar el trigo en 100 pesos, y si el día de mañana está en 400, puedo seguirlo comprando en 100, gracias a mi contrato, y venderlo en 400 y ganar 300 pesos en la transacción. Hoy en día esta compraventa de bienes es una práctica muy común.

¿Cómo podemos predecir adecuadamente estos precios? Resulta una pregunta difícil. Y hoy en día, se pagan millones a analistas que prometen poder predecir estos precios a la medida. La inteligencia artificial puede ser utilizada en estos casos. Y con la ayuda de modelos muy sofisticados, podemos tratar de aproximarnos a la realidad lo más posible. Sin embargo, eventos como la pandemia o la guerra, aún son muy difíciles de predecir, ya que obedecen a variables demasiado volátiles y complejas.

Ahora, imaginemos que podamos hacer predicciones precisas sobre todo, los productos que van a ser generados en un país, o de las diferentes interacciones mundiales en productos, precios y mercancías, que es lo que hoy comprende mucho de las variables macroeconómicas. Si fuésemos capaces de realizar esas predicciones, podríamos, con cierta precisión, predecir el estado futuro de un país dadas las variables que tenemos en el presente.

Predecir el estado futuro de un país con inteligencia artificial, nos podría ayudar a generar y crear políticas capaces de evitar o mejorar ese futuro, y con ello, mejorar la calidad de vida de las personas que habitan el planeta. Reduciendo de esa manera la pobreza y el hambre.

Imaginen que pudiésemos, con increíble precisión, predecir la demanda mundial de trigo o la cantidad de pan que se va a generar, y de la misma forma, poder predecir cuál va a ser la producción de trigo o los suelos que son más fértiles para el mismo. Podríamos crear políticas internas que aprovechen ese boom de maneras claras y controladas.

A diferencia de las políticas que existen hoy en día, que son principalmente reactivas, donde los gobernadores en lugar de ver al futuro ven al pasado, podríamos crear políticas que planeen constantemente hacia el futuro con modelos de inteligencia artificial que constantemente nos estén indicando dónde está la mayor fuente de prosperidad o valor para cada país.

Imaginemos cómo esta iniciativa, aunado a esfuerzos en urbanismo, ciencias sociales, física, agricultura podría ayudar a mejorar la condición humana. Ya existe un libro, la Fundación, donde el autor Isaac Asimov crea una disciplina ficticia que fusiona la historia con la estadística y es capaz de predecir el futuro del universo prácticamente al minuto. Quizás esa realidad no está tan lejana, y en algunos años podamos generar prosperidad y riqueza a través de los algoritmos.

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