Académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana

¿La privacidad de los criminales es más importante que la privacidad de los protestantes?

Esta tecnología, muy útil para salvaguardar la privacidad de nuestras conversaciones, da también cabida a comportamientos y hechos muy peligrosos.

La encriptación es una de las tecnologías fundamentales en el cómputo. Nos permite estar seguros de que nuestras conversaciones de mensajería instantánea no serán leídas por nadie más que nosotros y los recipientes de nuestros mensajes. Es una forma de transformar nuestros mensajes de texto de tal forma que solo nuestros equipos de telefonía puedan descifrar el contenido del mensaje.

Esta tecnología, muy útil para salvaguardar la privacidad de nuestras conversaciones, da también cabida a comportamientos y hechos muy peligrosos, como cadenas fraudulentas de Whatsapp, y en el caso más extremo, compartir fotos con pornografía infantil o terrorismo en total impunidad, sin que nadie pueda hacer nada, por que nadie sabe en realidad lo que se está compartiendo gracias a la criptografía. Al estar encriptada la información, no se pueden usar algoritmos de inteligencia artificial que puedan analizar en tiempo real los mensajes y las imágenes para saber el contenido que viaja a través de la red. Y por eso, grupos narcotraficantes pueden utilizar Whatsapp sin que el gobierno pueda hacer nada.

Varios servicios de almacenamiento de imágenes, como Dropbox o Microsoft OneDrive, hacen uso masivo de tecnologías de Inteligencia Artificial para analizar las fotos que ahí guardamos, y tratar de buscar criminales, e identificar pornografía infantil. Pero para poder hacer uso de estas tecnologías, las imágenes no pueden estar encriptadas. Por lo cual sacrificamos nuestra privacidad en pos de evitar la transmisión de imágenes de abuso.

Apple dio mucho de que hablar esta pasada semana, ya que presentó una nueva tecnología llamada el Neural Hash, una tecnología capaz de detectar pornografía infantil en imágenes encriptadas, una verdadera innovación en ciencias de la computación. Esta pareciera ser la solución buscada, salvaguardar nuestra información privada, al tiempo de que se pueden buscar estas aberrantes fotos pornográficas.  La tecnología es capaz de únicamente identificar fotos con pornografía infantil, dejando sin analizar cualquier otro tipo de contenido.

La comunidad tecnológica nos hemos dividido en dos campos, por un lado, estamos los que alabamos la decisión e ingenio de Apple para lograr este tipo de avance tecnológico. Por el otro lado, están los escépticos, que consideran de esta la oportunidad perfecta de que gobiernos autoritarios por fin puedan detectar contenido que puede ser incómodo para ellos.

Después de todo, es la encriptación la que ha logrado que grupos disidentes puedan organizarse, sin que el gobierno pueda leer sus mensajes. Es la encriptación la que ha logrado que protestantes en China puedan ponerse de acuerdo sin que el gobierno pueda saber quienes fueron parte de la organización.

Yo considero que al final del día hay crímenes tan horrendos que es necesario hasta cierto punto dar cabida a este tipo de tecnologías que al menos están haciendo un esfuerzo activo en lograr combatir estos crímenes. Desde mi opinión el punto de vista de los detractores se reduce a quedarnos sentados, de brazos cruzados, esperando a que haya una mejor solución, mientras estos crímenes siguen sucediendo impunemente. Al menos el anuncio de Apple puede hacer que estos criminales piensen dos veces antes de realizar sus crímenes.

El propio Centro de ayuda a niños secuestrados y explotados (NCMEC) ha salido en defensa de esta tecnología como un paso adelante y como un verdadero parteaguas en la lucha contra la pornografía infantil.

La gran pregunta es ¿Cuánto vale nuestra privacidad? Apple ha mostrado que como empresa esta dispuesta a respetar nuestra privacidad al tiempo que lucha contra la pornografía infantil. Eso me parece más loable que lo que hace Facebook, que espera que las personas sean proactivas y reporten los incidentes. Will Cathcart, líder en Whatsapp, criticó fuertemente la tecnología, y mencionó que la aplicación de mensajería jamás usaría la misma tecnología. A lo cual yo respondo, es muy fácil evadir nuestras responsabilidades como plataforma tecnológica y no responsabilizarnos de lo que se comunica en ella. Es fácil reducirnos a decir que somos ingenieros, sin considerar las consecuencias de lo que creamos.

Después de todo, es fácil criticar sin crear, y aún más fácil, criticar sin ofrecer una alternativa real.

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