Autonomía Relativa

Un vistazo a la oposición

Mientras los panistas todavía hablan de alianzas, los priistas ya corrieron a echarse en los brazos de López Obrador.

Más pronto de lo que pensábamos sabemos en dónde va a estar el PRI. Las alianzas electorales con ese partido son una ilusión de los incautos. Particularmente el PAN le regaló una buena cantidad de diputados y le dio el oxígeno del que carecía. Ya posicionados, los priistas se hicieron de poder en la Cámara de Diputados, dejando a los panistas con la idea de que habían hecho grandes negociaciones. Pobres. Mientras los panistas todavía hablan de alianzas, los priistas ya corrieron a echarse en los brazos de López Obrador. El propio Presidente ha lanzado acusaciones contra el líder tricolor en San Lázaro, el conocido rufián Rubén Moreira. La repuesta fue la genuflexión priista a la solicitud de aprobaciones. También el gobierno ha puesto en la mira al senador Osorio Chong, priista connotado y figura central en el gobierno anterior. Así, la pinza está cerrada en el Legislativo. A eso hay que sumarle la ya conocida conducta agachona y lacayuna del presidente de ese partido, llamado Amlito hasta por sus cercanos. La propuesta de reforma eléctrica del presidente López Obrador será una nueva forma de saber si los priistas obedecen al Presidente o si representan a la oposición. Debería ser claro que los priistas votarían en contra de la propuesta presidencial, pues se trata de una regresión que aplasta el escaso legado de su último gobierno. Pero no, ya avisaron que van a hacer foros y que definirán después de “revisar los alcances”. Ya todos sabemos lo que eso significa. El PRI definirá en esa votación su futuro para las próximas elecciones y su rol como fuerza política. Eso puede desembocar en una división.

Mientras tanto, el panismo salió con la sorpresota de que nombró presidente de ese partido al hombre que es todo carisma y personalidad: Marko Cortés. El tipo aprovechó su mensaje para ahondar su pleito con el exgobernador de Querétaro, militante de su partido. No habrá nada nuevo en el panismo. Abundará la mediocridad y también la ruptura. El señor Cortés no convoca, no une. Al contrario, su presencia divide y, peor aún, desmotiva. Muy posiblemente salgan de ese partido algunos exgobernadores para ingresar a las filas del oficialismo lopezobradorista. Más allá de las veleidades de los personajes, el PAN no ofrece espacio a la experiencia ni para la proyección de liderazgo alguno. Se ha convertido en un pantano en el que el arribismo y la mediocridad campean. Muestra de eso es la reelección del que ha sido el hombre más gris que ha tenido al frente ese instituto político.

Por su parte, el PRD… ¿qué es el PRD?

Hay que mencionar que la semana pasada se conformó en el Senado un grupo que se denominó ‘plural’, compuesto por cinco senadores. Tres salieron de la bancada de Morena, uno ya era independiente, y otro salió del PAN. Son tres hombres y dos mujeres. Por supuesto, como una buena expresión de la nueva corriente se compone de la siguiente manera: un hombre es el coordinador, que junto con los otros dos hombres da entrevistas, y las dos mujeres son la militancia y apoyan con todo. Bien plurales. Bien modernos.

Así el vistazo por la oposición.

COLUMNAS ANTERIORES

Irma Eréndira: el regreso
El club de los búfalos mojados

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.