Geoeconomía

Cómo afectaría al T-MEC una mayoría demócrata

Una nueva mayoría demócrata en la Cámara de Representantes podría modificar la dinámica de la revisión del T-MEC y aumentar la presión sobre México en materia comercial y arancelaria.

A una semana de las elecciones legislativas, los pronosticadores independientes más importantes, como el Cook Political Report, Crystal Ball o Inside Elections esperan que los demócratas recuperen el control de la Cámara de Representantes con un margen cómodo, mientras que el control del Senado durante los próximos dos años dependerá en buena medida del éxito que tengan los actos de campaña de Trump y de sus jugarretas, como la demanda preventiva que presentó la semana pasada el departamento de Justicia en contra del estado de Alaska en caso que el actual senador republicano, Dan Sullivan, pierda la reelección. Más de 28 millones de personas ya votaron, en persona o por correo, cuando hace cuatro años votaron 122 millones de electores.

Desde que Trump tomó posesión nuevamente como presidente de Estados Unidos, el 20 de enero del año pasado, ha tenido la enorme ventaja de contar con una pequeña mayoría en ambas cámaras del congreso, lo que le ha permitido desarrollar su plan de trabajo prácticamente sin ninguna interferencia del poder legislativo, sobre todo en todo lo relacionado con su política comercial, cuando de acuerdo al artículo uno de la constitución de ese país, el congreso es el responsable de la política comercial y de los aranceles. El partido que tiene la mayoría en alguna de las dos cámaras preside todos los comités de esta y establece su agenda de trabajo, lo que puede afectar cualquiera que sea el legado de Trump durante los próximos dos años.

La cámara baja es el origen de cualquier ley relacionada con el presupuesto federal, por lo que si los demócratas obtienen la mayoría de esta podrán detener iniciativas que pretendan seguir aumentando la deuda o beneficiar a la clase más pudiente en detrimento de los que menos tienen, como fue el caso del Big Beautiful Bill, que ha hecho que casi ocho millones de personas hayan perdido su seguro médico, cifra que podría rebasar los diez millones en 2034. Además, tiene la facultad de acusar formalmente a cualquier funcionario federal, dejando al senado la responsabilidad de realizar el juicio de destitución y ya se habla que el secretario de la Defensa, Pete Hegseth, sería el primero por su manejo del conflicto en Irán y su costo.

El Senado es responsable de la confirmación de unos 1,330 cargos federales que incluyen a todos los secretarios, subsecretarios y directores de agencias independientes, más de 850 jueces federales de distrito, cortes de apelación y de la Suprema Corte y los 196 embajadores, enviados especiales y oficiales de alto rango de las fuerzas armadas. Hoy en día, 823 cargos requieren ser confirmados por el senado, de los cuales 249 no tienen candidatos, entre ellos 93 embajadas que están vacantes luego de los despidos que hizo Trump el año pasado. Si los demócratas ganan el control del senado, sería muy difícil que Trump continuara designando para estos cargos a parientes, grandes donadores del partido republicano o personas sin experiencia. Es posible que los jueces Samuel Alito y Clarence Thomas se retiren de la Suprema Corte el próximo año.

En caso de que los demócratas ganen el control de ambas cámaras, la política comercial sufriría pocos cambios durante los próximos dos años porque el presidente mantiene el poder de veto sobre las leyes aprobadas por el Capitolio en materia arancelaria y el responsable seguirá siendo Jamieson Greer, un funcionario totalmente fiel al presidente. Sin embargo, bajo este escenario se esperaría que el congreso tome una postura más asertiva que evitaría que Trump siguiera amenazando con nuevos aranceles a otros países o que los modificara en unos días por medio de órdenes ejecutivas.

La revisión del TMEC continuará, aunque una mayoría demócrata al menos en la cámara de Representantes hará el proceso más estructurado y demandará seguir los lineamientos de la ley de Promoción Comercial. El congreso no puede forzar a que Estados Unidos acepte la extensión por otros diez años del tratado sin resolver los temas que ya ha puesto sobre la mesa y la negociación seguirá abierta a nuevas demandas de los legisladores, como la exigencia presentada la semana pasada por el representante Greg Steube -miembro del comité de Medios y Procedimientos, responsable del TMEC en la cámara baja- para poner límites estacionales a las exportaciones agrícolas mexicanas. Sheinbaum no puede seguir postergando establecer canales de comunicación efectivos con legisladores de ambos partidos en las dos cámaras que sean sensibles a nuestros intereses.

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