Geoeconomía

La revisión del TMEC va para largo

A diferencia de sus predecesores, Trump está usando el alto grado de integración de las economías de México y Canadá con la de Estados Unidos como arma de presión, sin considerar las consecuencias para su industria.

Adrian Smith, considerado como el republicano más influyente en temas de comercio internacional del comité de Medios y Procedimientos, el comité responsable del TMEC en la Cámara de Representantes en el congreso de Estados Unidos, dijo la semana pasada que espera que Trump llegue a un acuerdo que extienda el tratado por diez años más antes de que concluya su mandato en enero del 2029, pues de lo contrario la siguiente administración tomará el crédito de un proyecto que será benéfico para la Unión Americana y podrá realizar cambios. Las encuestas indican que Smith no deberá tener problema para lograr en noviembre su quinta reelección consecutiva en el tercer distrito de Nebraska.

Esta es la primera declaración pública de un legislador republicano de primer nivel que confirma lo que se comenta en Washington desde que Estados Unidos se rehusó a extender por otros diez años la vigencia del tratado, sin que haya cambios sustanciales al texto del acuerdo, a diferencia de México y Canadá que indicaron estar de acuerdo en sendas cartas enviadas el primero de junio de este año.

A diferencia de sus predecesores, Trump está usando el alto grado de integración de las economías de México y Canadá con la de Estados Unidos como arma de presión, sin considerar las consecuencias para su industria. Y en tanto que ni el texto del tratado ni la ley de implementación del TMEC en Estados Unidos establecen límites para la duración de las revisiones anuales, el Representante Comercial estadounidense (USTR) no ha propuesto tiempos para el desarrollo del proceso y la agenda de negociación es larga y compleja -compuesta por los cambios al texto propuestos por Estados Unidos, la solución de las barreras no arancelarias identificadas por el USTR y la reducción de los aranceles aplicados por el gobierno de Trump, que han violado el tratado- surgieron y crecen las expectativas que la negociación se desarrollará de manera continua durante los próximos dos años.

Smith reconoció que una eventual denuncia del tratado por parte de Ottawa sería perjudicial para todos, pues Canadá aporta a la industria regional elementos con que no cuentan ni México ni Estados Unidos, y que lo que está deteniendo el regreso de Canadá a la mesa de negociación es la mala relación entre Trump y Mark Carney. Además, reiteró que es necesario que los cambios al TMEC sean ratificados por el Congreso, a lo que se opone Trump, pues de lo contrario la siguiente administración podrá modificarlo, lo que puede suceder incluso a partir del próximo año en caso de que los demócratas recuperen el control del Capitolio, quienes podrían revisar los acuerdos arancelarios y sobre minerales críticos firmados hasta la fecha por Trump. Históricamente, la ratificación de cualquier tratado comercial ha durado en promedio 14 meses.

Por otra parte, conforme más tarde el proceso de revisión del TMEC es más probable que surjan nuevos temas que compliquen la negociación. Esta mañana aparece publicado en el Federal Register -el equivalente estadounidense del Diario Oficial- la convocatoria del USTR para que los interesados envíen por escrito sus comentarios sobre los temas que consideren deberán ser analizados el próximo año en este proceso. Estos deberán enfocarse sobre todo en cinco áreas: i) aspectos relacionados con la operación o implementación del tratado; ii) cualquier tema relacionado con el cumplimiento del acuerdo; iii) acciones específicas que USTR deba proponer; iv) factores que estén afectando el clima de inversión en América del Norte y en los territorios de cada una de las partes, así como la efectividad del TMEC para promover inversiones que fortalezcan la competitividad, productividad y liderazgo tecnológico de Estados Unidos; y v) estrategias para fortalecer la seguridad económica y competitividad de América del Norte, así como la cooperación en temas relacionados con políticas y prácticas que no sean de mercado de terceros países, lo que es una alusión a China.

El 12 de enero de 2027 es la fecha límite para enviar cometarios por escrito y quienes estén interesados podrán solicitar participar en una audiencia pública, cuya fecha se anunciará posteriormente. Por ley, y a diferencia de lo que sucede en México, USTR deberá tomar en cuenta todos los comentarios que reciba y los que se hagan durante la audiencia para elaborar la agenda de negociación del 2027, junto con los comentarios del reporte sobre barreras no arancelarias que se publicará el 31 de marzo. Ojalá tome nota el gobierno mexicano.

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