¿Qué tienen en común Carla Hills, Mickey Kantor, Charlene Barshefsky, Robert Zoellick, Rob Portman, Susan Schwab, Ron Kirk, Michael Froman, Robert Lighthizer y Katherine Tai? Estos fueron los Representantes Comerciales de Estados Unidos (USTRs), responsables de las negociaciones comerciales en la Unión Americana, desde la negociación del TLCAN hasta la toma de posesión de Trump el año pasado y ninguno de ellos tuvo una reunión formal con el presidente mexicano en turno como la que está programada hoy entre la presidenta y Jamieson Greer.
El protocolo de las negociaciones internacionales señala que las reuniones se realizan entre pares, o sea, un secretario o ministro se reúne con funcionarios de su mismo rango para poder tomar decisiones que de otra manera no se podrían alcanzar. Por ello, la reunión que tendrán hoy el secretario Ebrard y el embajador Greer para revisar el avance de las mesas de trabajo durante el último mes permitirá abordar temas que, por su complejidad o sensibilidad política, rebasan el nivel de los negociadores y destrabar algunos problemas de camino a la reunión del primero de julio. Aunque no debemos esperar que hoy se despeje la mayoría de los muchos pendientes en la agenda.
Por su parte, la reunión de Greer con Sheinbaum muestra el distanciamiento entre la Casa Blanca y Palacio Nacional, lo que ha llevado a que la presidenta haya recibido a varios miembros del gabinete de Trump, como a Marco Rubio y a la secretaria de Agricultura. Estas reuniones tienen un carácter diferente a las que ha celebrado con delegaciones de legisladores estadounidenses, que sirven para que los congresistas estadounidenses conozcan el punto de vista del ejecutivo mexicano, son más protocolarias y no implican la generación de compromisos escritos.
La visita de Greer a Palacio Nacional refleja el estancamiento que existe desde el año pasado en la discusión sobre las barreras no arancelarias generadas por el gobierno de Morena y la intención de Estados Unidos de llegar a acuerdos al menos en las que más les interesan, como las restricciones a la producción de energía por parte del sector privado y las condiciones que existen alrededor del espectro de telecomunicaciones, pero sobre todo la posibilidad de que el capital privado participe en la producción de litio, tema estratégico para el gobierno de Trump y que es clave en el plan anunciado por el USTR en febrero. De acuerdo con el departamento del Tesoro, el secretario Bessent trató el tema con el secretario Edgar Amador Zamora el pasado miércoles. El USTR sabe que en comisiones del congreso mexicano se han elaborado borradores con enmiendas para solucionar estos problemas, pero ninguno ha sido puesto a votación, algo que sólo Sheinbaum podrá explicar.
Aunque la doctora ha dicho en varias ocasiones que se habían solucionado los problemas relacionados con las barreras no arancelarias -dijo que se habían dado las explicaciones necesarias y que el gobierno de Trump quedó conforme- el reporte del USTR del pasado 31 de marzo indica lo contrario e incluso agrega otros sobre temas laborales, ambientales y fiscales que no estaban en el reporte del año pasado.
Además, hay temas que han aumentado la tensión bilateral que no se mencionan en el reporte NTE pero que Rubio puso sobre la mesa en su reunión de septiembre en Palacio Nacional, en particular la reforma judicial. El jueves pasado, en una audiencia del comité de Asuntos Internacionales de la cámara baja, Michael Kozak, el funcionario de carrera de mayor jerarquía en la oficina del Hemisferio Occidental del departamento de Estado, contestó a una pregunta del representante Greg Stanton que diversos funcionarios del gobierno de Trump han hablado sobre el tema con sus contrapartes mexicanas en numerosas ocasiones, debido a la profunda preocupación que existe que los jueces electos el año pasado estén sujetos a la influencia de “carteles, el partido chino u otros intereses” que puedan afectar a las empresas estadounidenses en territorio mexicano.
Seguramente Ebrar y Greer no harán declaraciones importantes al final de este día, pero el USTR tiene agendado comparecer el miércoles ante el comité de Medios y Procedimientos de la cámara baja y ante el de Finanzas del senado el jueves, los comités responsables del comercio internacional en el Capitolio, donde conoceremos detalles de lo que se diga en Palacio Nacional. El primero de junio, Greer debe informarle oficialmente al congreso si Estados Unidos continúa o no como parte del TMEC.