Post-verdad Digital

Cambio en la alineación, sale Sheinbaum entra Batres

Martí Batres es, por ahora, solo un eficiente operador, más bien parece que la Ciudad de México vuelve a gobernarse desde Palacio Nacional.

*Mtro. Jesús de los Ríos Granja, académico de la Universidad Pabamericana y CEO de Saxum Media

Por supuesto que es indignante y condenable, como cualquier otro hecho de violencia, lo ocurrido con la golpiza de la policía capitalina contra los alcaldes electos de oposición, donde destacó el caso de Lía Limón a la que ocasionaron una herida sangrante en la nariz que se viralizó rápidamente. También es muy revelador del evidente dolor que le causó al presidente perder su bastión en la Ciudad de México, tanto que ahora Martí Batres comparte el poder en la capital.

Esta posición es muy cómoda para el experimentado político, que viene de parte del presidente a poner en orden lo que Claudia Sheinbaum no supo operar, ya que puede actuar sin ninguna consecuencia y la culpable será la jefa de gobierno, quien aparentemente pasa a tener una posición más de ornato que verdaderamente de toma de decisión en los temas importantes.

Sin embargo, Martí Batres es, por ahora, solo un eficiente operador, más bien parece que la Ciudad de México vuelve a gobernarse desde Palacio Nacional, como cuando era el Departamento del Distrito Federal y tenía regentes, no gobernadores o jefes de gobierno; así de doloroso fue el golpe, que la decisión es recentralizar lo que tomó décadas hacer independiente.

Por otro lado, si efectivamente Claudia Sheinbaum se convierte en el nuevo florero del ejecutivo, la gran duda es si seguirá siendo candidata a la presidencia de la república. Hasta el momento parece ser la favorita de López Obrador y en este nuevo escenario donde probablemente haya una mayor sumisión de su parte, nos hace pensar en la tentación que muchos expresidentes tuvieron de extender su mandato a través de sucesores aparentemente débiles, solo Plutarco Elías Calles lo logró, pero muchos lo intentaron, la tentación ahí ha estado siempre.

En los números de la opinión pública digital, la golpiza a los alcaldes tuvo 158,454 menciones y 752,384 interacciones con un alcance aproximado de 52 millones de usuarios. Destaca que el sentimiento es mayoritariamente negativo con un 39.7% en contra de la acción del gobierno capitalino, el positivo es de 4.6%. Este evento solo ha polarizado más a la ciudadanía y ha generado unidad entre la oposición, lo cuál no suena a una buena estrategia por parte del gobierno capitalino. Además, los dichos de Citlalli Hernández presidenta de Morena, tuiteando que Lía Limón hizo un “papelón” en referencia al golpe que recibió, solo generaron un mayor sentimiento adverso llevándolo a un 48.4% negativo contra el gobierno de Sheinbaum.

Pareciera que regresamos a los días posteriores a la Revolución Mexicana en los que era común que nuestros diputados asistieran al congreso armados y en los que la violencia física, incluidos los asesinatos, eran parte normal del quehacer político nacional. No es exageración ¿cuántos candidatos fueron levantados o asesinados por el narco en la pasada elección?, ¿cuántas elecciones se vieron alteradas por la violencia para imponer a candidatos convenientes para los capos locales? Y ahora, sin ninguna consecuencia ni disimulación, es el propio gobierno capitalino el que les da una “calentadita” a los opositores. Lamentablemente, la violencia y la muerte serán una de las características que marquen a esta “cuarta transformación” en la Historia.

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