Moneda en el Aire

PLD, ciberseguridad y cripto: la nueva frontera regulatoria

Ya no se trata únicamente de cuántas instituciones tienen licencia, cuánto crédito colocan o cuántos clientes incorporan, sino de la capacidad de sus sistemas para administrar riesgos que crecen a la misma velocidad que las transacciones.

La evolución de la banca digital está obligando a cambiar la conversación regulatoria, pero sobre todo, a que se avance de manera más rápida en las modificaciones que tienen que hacerse para no sólo estar al día con la llegada de nuevas tecnologías o productos digitales, sino también en la seguridad y vigilancia que las autoridades financieras deben tener.

Ya no se trata únicamente de cuántas instituciones tienen licencia, cuánto crédito colocan o cuántos clientes incorporan, sino de la capacidad de sus sistemas para administrar riesgos que crecen a la misma velocidad que las transacciones y ahí, la llegada de más instituciones financieras, con millones de clientes activos, y otros miles más abriendo fácilmente cuentas desde los celulares, si bien son una buena noticia para la inclusión financiera y el negocio de estas empresas, también son un riesgo vivo para el sistema financiero mexicano.

Ahí podemos empezar con el ejemplo de la prevención de lavado de dinero. El año pasado vimos la triste historia de tres instituciones “tradicionales” afectadas porque a decir de las autoridades de Estados Unidos tenían entre sus clientes a narcotraficantes, lo que derivó en el cierre; hoy en un banco digital, el cumplimiento de PLD no puede descansar únicamente en verificar identidades o pruebas de vida, ni en revisiones posteriores o en expedientes estáticos porque el riesgo ya quedó claro.

Por eso, resultan interesantes las reflexiones que la semana pasada respecto a este tema, así como al de ciberseguridad y criptomonedas, realizaba ante medios David Vélez, cofundador de Nubank en Brasil, y que en México desde hace un mes opera como banco con Nu, en donde ya tienen 15 millones y a nivel global 140 millones de clientes registrados, y es justo en donde el tema de cómo trabajar en la prevención de lavado de dinero, y en frenar a las llamadas “mulas” financieras, toma relevancia, porque identificar a los clientes de manera precisa para no repetir los errores de otros, debe ser clave.

Ahí, la dimensión transaccional exige modelos de monitoreo capaces de identificar patrones de comportamiento, operaciones inusuales, concentración de riesgos y cambios en el perfil del cliente. Desde luego, el reto está en que los sistemas sean suficientemente sensibles para detectar señales de alerta, sin convertir el cumplimiento en una fábrica de falsos positivos que termine bloqueando operaciones legítimas y es algo que seguramente todos los bancos digitales tienen puesta también su atención: cumplir con la prevención, pero no hacer fricción en el enrolamiento de nuevos clientes. Un tema que, sin duda, está en la agenda de todos.

El otro, es el de la ciberseguridad que también forma parte del mismo problema, porque cuando la relación bancaria ocurre prácticamente en una aplicación, la seguridad se convierte en un asunto de continuidad operativa, protección de datos, prevención de fraude y confianza financiera. Un ataque exitoso no sólo compromete información: puede afectar la operación y la confianza en la institución y eso todos lo tienen claro.

El tercer frente es todavía más complejo: los activos virtuales como las criptomonedas. Ahí Nu dejó claro que en México no operarán esa vertiente del negocio, porque la regulación local no lo permite, pero se puede abrir un debate interesante en esa materia para la segunda oleada regulatoria de bancos digitales que seguramente inicia pronto.

El punto de fondo es que PLD, ciberseguridad y activos virtuales son temas que para los bancos digitales son clave por el perfil de clientes que tienen y que ya no pueden tratarse como capítulos independientes, por lo que para los supervisores mexicanos, el desafío será mantener esa capacidad regulatoria a la altura de instituciones que operan con modelos digitales, inteligencia de datos y operaciones transfronterizas.

Y para los bancos digitales, la licencia será apenas el punto de partida, porque deben demostrar que sus sistemas de controles tecnológicos pueden crecer al mismo ritmo que su balance, sus clientes y sus operaciones y evitar riesgos.

Por eso, la siguiente etapa de la regulación tendrá que medir no sólo qué productos ofrece una institución, sino qué tan robusta es la infraestructura que existe detrás de cada operación, un tema del que seguiremos hablando por todas las implicaciones que tiene.

Agenda financiera que no debe perderse

El calendario financiero mexicano viene cargado para las próximas semanas. La primera parada será el AML International Summit 2026: Financial Integrity and Effectiveness, que se realizará el 23 y 24 de septiembre, en las instalaciones del ITESM, Campus Santa Fe, con una agenda centrada en prevención de lavado de dinero, cumplimiento, activos virtuales, identidad y los nuevos riesgos que enfrenta el sistema financiero.

Un día después, el 25 de septiembre, llegará el Foro Prosa, con los pagos como eje de la discusión. La evolución de las transferencias, los nuevos medios de pago, la inteligencia artificial y, sobre todo, la seguridad de la infraestructura financiera, serán algunos de los temas a seguir; sin duda, uno de los encuentros más interesantes para la industria. No hay que olvidar que pese a que la Comisión Antimonopolios dio una postura negativa al proceso de integración entre Prosa que lleva Salvador Espinosa y Visa que tiene al frente a Francisco Valdivia, ambas empresas siguen trabajando en sus trincheras en el crecimiento de los pagos digitales en el país, ya que dejaron de ser una cuestión tecnológica para convertirse en parte de la infraestructura crítica de la economía.

También del 29 de septiembre al 1 octubre, será la convención anual de la Asociación Mexicana de Sofipos (AMF) que preside Marlene Garayzar, donde los temas regulatorios serán clave, ya que han logrado avanzar en cambios importantes para la industria, además de los cambios tecnológicos que se han ido adoptando. Uno de los encuentros de una industria clave en el sector popular.

En octubre, el foro de Amsofac y ese mes la agenda cerrará, por lo menos por ahora, con la Semana Nacional de Educación Financiera, del 15 al 18 de octubre en el Monumento a la Revolución.

En unas cuantas semanas habrá una buena oportunidad para tomarle el pulso a un sistema financiero que está cambiando con rapidez, desde la seguridad de las transacciones hasta la forma en que empresas y personas acceden al financiamiento. Así que anote en la agenda.

Pemex, del silencio a la trazabilidad

Durante años, los derrames de Pemex estuvieron acompañados por una práctica poco compatible con una empresa petrolera moderna: información tardía, incidentes minimizados y una cadena de responsabilidades difícil de seguir.

El derrame de febrero pasado exhibió precisamente esa falla de control, cuando tres funcionarios fueron separados de sus cargos tras conocerse que el incidente no había sido reportado oportunamente a los niveles superiores, algo difícil de creer, pero que derivó en una afectación mayor a las costas mexicanas.

Ahora, los directivos cambiaron y con ello, al menos también el manejo del caso Ek-Balam, en el cual Pemex reportó la caída de presión del 10 de septiembre, y procedió al aislamiento del ducto, la localización de la pérdida y la activación del GRAME, con notificación a ASEA y Marina.

El seguimiento incluso incorpora indicadores técnicos: 70 por ciento de avance en el retiro del lastre y 80 por ciento en la fabricación de la envolvente metálica.

Eso sí, Pemex a cargo de Juan Carlos Carpio y su equipo tienen ahora una tarea adicional: que la transparencia operativa deje de depender de la gravedad del incidente y se convierta en parte permanente del sistema de control.

Cerámica de Tlaxcala

Lamosa, uno de los fabricantes de cerámica más grandes del mundo, presidido por Federico Toussaint Elosúa, contempla invertir 220 millones de dólares para la construcción de una nueva planta automatizada de revestimientos en Tlaxcala, entidad gobernada por Lorena Cuéllar.

El anuncio lo hizo el empresario en la Expo Pyme 2026 de Monterrey, evento organizado por la Caintra local. En noviembre próximo iniciará la primera fase y vendrá a agregar a la producción total un millón 200 mil metros cuadrados, sin duda una buena noticia para ese estado, pero sobre todo para los seguidores de la marca.

Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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