Moneda en el Aire

Regreso de México a escenarios internacionales

La presencia de Claudia Sheinbaum en Estados Unidos para la final de la Copa del Mundo 2026 abre la posibilidad de corregir esa ruta. Ojalá no sea una excepción, sino el inicio de una política exterior más activa.

A veces un viaje dice mucho más de lo que parece. La asistencia de la presidenta Claudia Sheinbaum a la final de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos no debería quedarse en la fotografía del palco. La verdadera lectura está en el mensaje: México necesita volver a ocupar los espacios internacionales donde se generan inversiones, alianzas y decisiones que terminan impactando la economía nacional.

Claudia Sheinbaum (Ilustración de Laura Mancilla)

La presencia de Claudia Sheinbaum en Estados Unidos para la final abre la posibilidad de corregir esa ruta. Ojalá no sea una excepción, sino el inicio de una política exterior más activa.

Y es que la imagen de la Presidenta viajando a Estados Unidos para asistir a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 desde luego recibió muchas críticas, ya que no asistió a ningún partido en donde fue anfitriona, pero hay que reconocer que lo más importante, en una semana de revisión del T-MEC, de problemas con el ICE y los señalamientos contra funcionarios mexicanos, es que, por fin, salga del país y con ello ocupe los espacios donde se toman decisiones, se construyen alianzas y se fortalecen relaciones.

Durante años, la ausencia de nuestro país en algunos encuentros internacionales envió un mensaje de aislamiento que difícilmente benefició a una economía tan integrada al mundo como la mexicana.

La política exterior no se ejerce únicamente en reuniones bilaterales; también se construye en los grandes eventos globales, donde coinciden jefes de Estado, empresarios, inversionistas y organismos internacionales y ahí, ya no estamos.

Ojalá esta visita marque un cambio de visión. Porque asistir no significa sólo ir a ver un partido de futbol. Significa aprovechar un escaparate mundial para hablar de todo. Aunque fueron unas horas, ojalá esto cambie, pues México no puede darse el lujo de dejar vacías esas sillas mientras otros ocupan esos espacios de influencia.

El propio Mundial dejó claro el tamaño de la oportunidad. Si bien no se alcanzaron los números estimados, la Ciudad de México reportó una derrama económica estimada de entre 44 mil y 66 mil millones de pesos, y recibió –según cifras oficiales–, más de cuatro millones de visitantes provenientes de alrededor de 80 países, generó más de 100 mil empleos formales y registró un incremento de 21 por ciento en la llegada de turistas.

Ahora toca no desperdiciar ese impulso. Los encuentros internacionales, las cumbres, los foros económicos y los grandes eventos deportivos son plataformas para posicionar al país. El Mundial terminó, pero la competencia por atraer capital, turismo y confianza apenas comienza. Y esa se gana con presencia. Porque en el escenario internacional, quien no está sentado a la mesa, termina olvidado.

Medicinas a la vista, ¿por fin?

Un cambio relevante se perfila en la compra consolidada de medicamentos para 2027 y 2028. Las bases publicadas hace unos días establecen que el procedimiento se realizará bajo los tratados comerciales suscritos por México, lo que significa que la participación internacional estará sujeta a los países con los que nuestro país mantiene este tipo de acuerdos.

Entre ellos se encuentran Estados Unidos, países de la Unión Europea, Japón, Reino Unido, Chile, Israel y los integrantes de la Alianza del Pacífico, mientras que proveedores de países como India y China quedarían fuera de este proceso, difícil de creer, pero así están las bases.

La decisión representa un giro frente a la compra anterior, que fue una licitación internacional abierta, y adquiere especial relevancia por el tamaño del proceso: se contemplan más de 700 claves de medicamentos para las instituciones públicas del Sistema Nacional de Salud y, de acuerdo con estimaciones de la industria, podría representar adquisiciones por entre 250 mil y 350 mil millones de pesos durante los dos ejercicios fiscales.

Para la industria farmacéutica establecida en México, el nuevo esquema es también una señal de alineamiento con el Plan México, que busca fortalecer la producción nacional, desarrollar cadenas de suministro más resilientes y aprovechar la red de tratados comerciales del país para atraer inversión y generar mayor valor. El segundo es la relación económica con América del Norte.

Y es que utilizar las reglas establecidas en los tratados puede convertirse en un instrumento para fortalecer las cadenas productivas en Norteamérica, incluyendo sectores estratégicos como el farmacéutico y el de dispositivos médicos y ahí la industria mexicana asegura tener capacidad para responder al reto.

Juan de Villafranca (Ilustración de Laura Mancilla)

Tan sólo las empresas agrupadas en la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmaceúticos (AMELAF), que tiene como presidente ejecutivo a Juan de Villafranca, cuentan con alrededor de 80 plantas en distintas regiones del país. De acuerdo con AMELAF, el calendario previsto también permitiría definir ganadores entre septiembre y octubre, dando margen para programar la producción antes de iniciar las entregas en enero de 2027. Ya veremos si se cumple.

La nueva economía del cielo

Uno de los diálogos que mejor reflejó los desafíos de la próxima década durante la XXV Reunión Nacional de Vías terrestres de la AMIVTAC fue el dedicado al papel que desempeñarán los drones dentro del sistema aeroportuario.

Tania Carro Toledo (Ilustración de Laura Mancilla)

La mesa moderada por la subsecretaria de Comunicaciones y Transportes, Tania Carro Toledo, reunió al general Emilio Avendaño García, director ejecutivo de la AFAC; a la representante de IATA en México; al director de (SENEAM), Javier Vega Dour, y Raúl Revuelta, del Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), quienes coincidieron en una idea central: los drones dejaron de ser una promesa tecnológica para convertirse en una realidad que requiere reglas, infraestructura y nuevos modelos de operación.

Avendaño señaló que la autoridad aeronáutica trabaja en la construcción de un marco normativo que permita la convivencia segura entre drones y aviación tradicional, mientras que IATA recordó que, como ocurre con frecuencia, la tecnología suele avanzar más rápido que la regulación. El reto no es detener su desarrollo, sino en definir responsabilidades, zonas de operación y condiciones de seguridad; desde la perspectiva de la navegación aérea, Javier Vega advirtió que será necesario ampliar las áreas de protección y definir rutas específicas para estos nuevos vehículos, tal como hoy existen corredores y reglas para el transporte terrestre.

Raúl Revuelta planteó quizá el cambio más profundo: los drones no sólo agregarán nuevos vehículos al cielo; modificarán la manera en que entendemos la infraestructura aeroportuaria y la relación entre las ciudades y los aeropuertos. Detrás de esa transformación también surgirá una nueva cadena de valor vinculada a la logística, el transporte de carga, el desarrollo de software, la infraestructura digital y los servicios especializados, un mercado que apenas comienza a tomar forma. Los drones no son solo el futuro de la aviación; son ya su presente.

Euromoney pone la vara más alta

Los premios de Euromoney volvieron a confirmar que, en banca, la reputación se construye con resultados, innovación y capacidad de adaptación. HSBC México y Santander llegan a esta edición con reconocimientos que reflejan estrategias distintas, pero igual de relevantes en un entorno cada vez más competido.

Jorge Arce (Ilustración de Laura Mancilla)

HSBC, que dirige Jorge Arce, no sólo refrendó por segundo año consecutivo su liderazgo como Mejor Banco para Grandes Corporativos, sino que también fue distinguido por contar con la Mejor Plataforma de Inversión Personal, gracias a la evolución de su ecosistema digital que integra HSBC Móvil y HSBC eTrading para facilitar la administración de inversiones con altos estándares de seguridad y transparencia.

Por su parte, Santander, encabezado en México por Felipe García Ascencio, fue reconocido como Mejor Banco en México, mientras que el grupo presidido por Ana Botín obtuvo el título de Mejor Banco del Mundo, reflejo de una estrategia global basada en tecnología, crecimiento y eficiencia. Son premios que, más allá del reconocimiento, elevan la competencia y obligan a toda la banca a seguir innovando.

Por lo pronto, la moneda está en el aire

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