Moneda en el Aire

¿Quién da crédito a la tercera edad?

Un tema que poco a poco ya se discute en el ámbito bancario es en qué créditos pueden asumir mayores riesgos para dar financiamiento a este segmento de la población.

Las estadísticas no mienten y los datos indican que el país se enfila cada día a ser un lugar en donde la experiencia de los adultos mayores dominará; seremos un país con un mayor número de personas ubicadas en la tercera edad, lo que abrirá un debate sobre si aquellos aún activos pueden ser sujetos de crédito.

Actualmente los requerimientos para otorgar un crédito ponen, en general, un tope de 64 años con 11 meses, y de ahí en adelante las opciones se van cerrando, y aunque puede ser comprensible en el caso de un financiamiento hipotecario por el largo plazo que se da para el pago, no lo es en otro tipo de créditos como el automotriz, en donde se tienen las mismas limitantes.

En un mundo, en donde los adultos mayores se mantienen activos, ya sea por decisión de estar ocupados o por necesidad, el presidente Andrés Manuel López Obrador con los requisitos actuales, por ejemplo, no sería sujeto de crédito al igual que varios miembros del gabinete, aun y cuando están activos y reciben un sueldo, por eso es un tema que poco a poco ya se discute en el ámbito bancario, de en qué créditos pueden asumir mayores riesgos para dar financiamiento a este segmento de la población que va en aumento.

Y el primer paso, al menos en crédito automotriz, ya lo dio Banco Autofin, con un producto llamado Golden, en donde al menos amplió a 74 años 11 meses la opción para que adultos mayores activos o bien con un ingreso fijo de una pensión sean sujetos de un crédito. La idea que surgió justo ante el hecho de que cada vez hay más personas en ese rango de edad, y que son rechazados pese a tener ingresos constantes como profesionistas independientes o personal de gobierno; es un primer paso en diversos productos que diseñarán, pero más que eso, el objetivo es ver si ahí pronto vemos una competencia en la industria, un tema que apenas empieza y que debería discutirse más a fondo, ¿no creen?

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Y en el otro lado de la moneda, la inversión del sector financiero para tener presencia en eventos deportivos de nivel mundial es ya un camino para afianzar sus marcas. Ahí está el acuerdo recién hecho por Santander para patrocinar la escudería de Ferrari, o de Bitso con la Selección Mexicana, y el más reciente el del Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco, que no solo mantiene la marca del banco HSBC que ha estado presente por años en este torneo que se ha ido consolidando como una de las mejores sedes en el mundo y que reunió a seis de los mejores tenistas en esta edición, sino que ahora se suma GNP, que logró llegar a un acuerdo con Juan Antonio Hernández de Grupo Autofin para que la arena recién inaugurada en el puerto y que igual servirá de centro de espectáculos, lleve su nombre. Contrario al pensamiento que siempre ha tenido Hernández de ir solo en sus proyectos de negocios, esta vez aceptó que en lugar de ser Arena Mía (como aquello de Mi Banco que ahora regresó a ser Banco Autofin), pasara a ser Arena GNP por los próximos años. Desde luego que le faltan muchos detalles aún al estadio, pero ya está generando ingresos.

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Y una monedita que no hay que dejar de pasar y que seguro dio un gran respiro a sus tarjetahabientes es Citibanamex, al confirmar que sigue la alianza con Ocesa; hay que recordar que ya son casi tres décadas de esta asociación por lo que aunque vendan el banco, las preventas exclusivas que lo ha diferenciado por años se mantendrán. Alejandro Soberón, CEO de Ocesa y Manuel Romo de Citibanamex reafirmaron la alianza, por lo que los clientes del banco seguirán teniendo acceso a conciertos, festivales, exposiciones, obras de teatro, entre otros, de forma anticipada, lo que es una buena noticia para sus millones de clientes. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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