Gustavo de Hoyos Walther

Consejos y Diversidad

Un Consejo de Administración tiene la responsabilidad de definir la visión estratégica y aprobar la gestión de los directivos.

La representación con diversidad de género en posiciones directivas y la consecuente transparencia de informes sobre diversidad que observan las empresas, se han convertido en prioridades para los reguladores, legisladores, inversionistas, administradores de activos, calificadoras, organizaciones de gobierno corporativo y partes interesadas.

En el sector privado mexicano, todavía hay pocas mujeres en posiciones directivas. A mayor jerarquía, menor participación. Es reconocido que reducir la brecha de género en estas posiciones de liderazgo, además de ser un imperativo de igualdad sustantiva, se traduce en empresas más innovadoras y más redituables. Es un tema de estrategia empresarial y no solo de civilidad corporativa. La representación femenina es tan importante, que la Organización Internacional del Trabajo señala que empresas que cuentan con una representación femenina en rangos de entre 30% y 39%, tienen 18.5% más probabilidades de obtener mejores resultados financieros.

En las empresas, un Consejo de Administración tiene la responsabilidad de definir la visión estratégica y aprobar la gestión de los directivos ya que es el órgano de gobierno corporativo que vincula a la asamblea de accionistas o socios, con el equipo gerencial. En el caso de las empresas que cotizan en el mercado bursátil, la existencia del Consejo de Administración es un requerimiento obligatorio.

En el ámbito internacional, varios estados de la Unión Americana, y diversos países de Europa, América Latina y Asia, han introducido requisitos de diversidad y divulgación de la composición del consejo directivo. En Estados Unidos de América, se ha avanzado significativamente en cuanto a la diversidad de género, ya que a medida que los inversionistas reconocen los beneficios de tener mujeres los consejos directivos y los empleados buscan que el liderazgo corporativo refleje la diversidad de la fuerza laboral, las legislaturas estatales y los reguladores han actuado para alentar a las empresas a agregar más directoras. El año pasado, un tercio de los directores que se unieron en empresas públicas en ese país eran mujeres.

California fue el primer estado de la nación vecina, que desde 2018 requirió que los consejos directivos de empresas públicas, con su oficina ejecutiva principal en el estado, sin importar donde se hubieren constituido, contasen con al menos dos directoras. Más recientemente, se requirió que los consejos tengan uno o más directores de una “comunidad subrepresentada”, que incluye personas de varias razas y grupos étnicos y miembros de la comunidad LGBTQ. Cabe destacar que California hizo obligatorio estos requisitos sin otorgar períodos de gracia para su cumplimiento. En el mismo sentido, las legislaturas de varios Estados ya aprobaron reglas similares, algunos haciéndolas obligatorias y otros a manera de recomendación. Hace unos meses, la Security and Exchange Commission (SEC) órgano encargado de proteger a los inversionistas y mantener la integridad de los mercados de valores en ese país, aprobó reglas que si requieren a empresas, divulgaciones sobre la diversidad de los miembros de la junta directiva de empresas públicas. Estas nuevas reglas establecen la divulgación obligatoria y los objetivos numéricos para la representación diversa que las empresas deben cumplir, aunque permiten que de no cumplir con los objetivos, se expliquen sus razones para no tener al menos dos directores diversos. Las empresas mexicanas que cotizan o piensan hacerlo en la bolsa de valores de Estados Unidos, tendrán que acatar las mismas reglas.

En la Unión Europea, hubo una Iniciativa en 2012 , sin embargo, fue hasta hace unos días, que se acaba de aprobar por los Estados Miembro de la Unión Europea (UE). La propuesta requiere que las empresas implementen medidas para lograr un objetivo del 40% de directores no ejecutivos en manos de miembros del sexo subrepresentado o del 33 % para todos los miembros del consejo y equipo directivo en 2027. Además, los estados miembros deberán asegurarse de que las empresas den prioridad al sexo menos representado al elegir entre candidatos igualmente calificados.

Las empresas mexicanas se encuentran en un rango de cumplimiento regulatorio básico, donde acatan lo que dice la ley, sin embargo, tal como lo señala un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad, en sus informes anuales no divulgan mayores datos. Actualmente la regulación que emite la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) exige reportar el género de los miembros que conforman sus consejos de administración y direcciones relevantes. Así, algunos datos analizados muestran que 97% de las empresas analizadas sí cumplió con reportar esta información, sin embargo en 2021, el nivel total de mujeres en los consejos de administración de compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana apenas alcanza el 10%.

Es indudable que cerrar la brecha de género en los consejos de administración puede dar mejores resultados de negocio y la toma de decisiones es más diversificada, objetiva y analítica. Si bien muchos aplauden estos esfuerzos, algunos actores de la vida económica prefieren un “enfoque de libre mercado”. Para ciertos grupos es más efectivo respaldar limitadamente las estrategias en temas de diversidad, y dejar que el mercado dicte la necesidad de incrementar la participación de los géneros subrepresentados.

Sin embargo, la experiencia internacional recomienda que el camino hacia la diversidad sea inducido de forma inteligente. La regulación en México puede ser mucho más comprometida con el cambio, para asegurar que las empresas mexicanas observen prácticas estandarizadas con las de nuestros principales socios comerciales, y a la vez, cumplan en el menor tiempo posible con el imperativo de la igualdad sustantiva en todos los ámbitos de la vida nacional.

Gustavo  de Hoyos Walther

Gustavo de Hoyos Walther

Coundador de Sí Por México.

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