Perspectiva Global

México y Tailandia

En cuanto a actividad económica, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal de Tailandia ronda actualmente los 600 miles de millones de dólares (mmd), mientras que el de México se ubica cerca de los 2,000 mmd.

México y Tailandia, países separados por más de 15 mil kilómetros de distancia, con culturas, idiomas y tradiciones muy distintas, pero con varias similitudes económicas dignas de destacarse. Ambos países cuentan con una larga historia, una ubicación geográfica privilegiada dentro de sus respectivas regiones y, sobre todo, una clara vocación por integrarse a la economía global mediante el comercio internacional y la manufactura orientada a la exportación. Aprovechando que este año tendré la oportunidad de visitar el Reino de Tailandia con motivo de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que se llevarán a cabo en Bangkok, quiero dedicar este espacio a realizar una breve comparación entre algunos de los aspectos económicos más relevantes de México y Tailandia, así como comentar sobre la creciente relación económica entre ambas naciones.

(1) Comparativo de aspectos económicos básicos. El Reino de Tailandia tiene una población cercana a los 72 millones de habitantes, mientras que México supera los 130 millones. Asimismo, Tailandia cuenta con una extensión territorial de aproximadamente 500 mil kilómetros cuadrados, comparado con cerca de 2 millones de kilómetros cuadrados de México, por lo que el territorio mexicano es casi cuatro veces más grande.

En cuanto a actividad económica, el Producto Interno Bruto (PIB) nominal de Tailandia ronda actualmente los 600 miles de millones de dólares (mmd), mientras que el de México se ubica cerca de los 2,000 mmd. Esto implica que la economía mexicana es poco más de tres veces mayor que la tailandesa. No obstante, Tailandia se encuentra entre las economías más importantes del sudeste asiático.

Por el lado de la oferta agregada existen también similitudes interesantes. En Tailandia, la agricultura representa cerca de 9 por ciento del PIB, la industria alrededor de 31 por ciento y los servicios aproximadamente 60 por ciento. En México, las cifras correspondientes son cercanas a 4 por ciento, 33 por ciento y 63 por ciento, respectivamente. Es decir, ambas economías presentan una estructura productiva relativamente parecida, aunque Tailandia conserva una participación agrícola más elevada.

A pesar de que en los últimos años la incertidumbre en torno a la política comercial de los Estados Unidos no ha permitido que esto fluya como había sucedido en años anteriores, México y Tailandia son probablemente dos de los ejemplos más exitosos de industrialización orientada a exportaciones dentro del mundo emergente. Uno se insertó en las cadenas de valor de América del Norte y el otro en las de Asia Oriental. En ambos casos, la manufactura ha sido uno de los principales motores del crecimiento económico en las últimas décadas.

De hecho, tanto México como Tailandia se encuentran entre los principales exportadores manufactureros del mundo emergente, particularmente en sectores de alto contenido tecnológico como automóviles, autopartes, electrónicos y equipo eléctrico. Tailandia se ha consolidado como una potencia manufacturera regional en sectores como automóviles, autopartes, semiconductores, discos duros, equipo electrónico y procesamiento de alimentos. México, por su parte, se ha convertido en uno de los principales exportadores mundiales de vehículos ligeros, autopartes, equipo electrónico, dispositivos médicos y productos aeroespaciales.

Asimismo, los dos países se encuentran actualmente en una posición privilegiada para beneficiarse de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro. Mientras México ha recibido una atención considerable derivada del proceso de nearshoring asociado a América del Norte, Tailandia continúa posicionándose como una de las plataformas manufactureras más importantes del sudeste asiático. En este sentido, ambas economías compiten en algunos sectores, pero también enfrentan retos similares relacionados con infraestructura, productividad, capital humano, transición tecnológica y ahora probablemente más relevante, la situación geopolítica.

(2) Relación comercial México-Tailandia. Aunque el comercio bilateral entre México y Tailandia es relativamente pequeño cuando se compara con el intercambio comercial que México mantiene con Estados Unidos o Canadá, sí destaca entre las economías emergentes de Asia. El comercio total entre ambos países ronda actualmente los 7 mil millones de dólares anuales, equivalente a alrededor de medio punto porcentual del comercio total de mercancías de México con el mundo.

México registra un déficit comercial con Tailandia debido a sus elevadas importaciones de semiconductores, circuitos integrados, computadoras, autopartes, neumáticos y otros bienes manufacturados y electrónicos. A su vez, México exporta principalmente vehículos automotores, autopartes, motores, cobre refinado, aluminio, maquinaria industrial, equipo eléctrico e instrumentos de medición. Gran parte del intercambio entre ambos países consiste en bienes intermedios integrados en cadenas globales de valor, donde los productos cruzan varias fronteras durante su proceso de fabricación. Esto refleja una relación económica cada vez más vinculada a la manufactura internacional y a la integración productiva, más que al comercio tradicional de bienes finales. Vamos a ver cómo las circunstancias geopolíticas actuales van dando forma a estas relaciones comerciales hacia delante.

Nota para el lector: En esta ocasión interrumpí la serie de “Finanzas públicas y grado de inversión”, que inicié la semana pasada para dar cobertura a un evento más actual. Sin embargo, pronto retomaré el debate sobre finanzas públicas de nuestro país en este mismo espacio.

* El autor es Economista en Jefe para Latinoamérica del banco Barclays, miembro del Consejo Asesor del Sector Financiero del Fed de Dallas y del Comité de Fechado de Ciclos de la Economía de México.* Las opiniones que se expresan en esta columna son a título personal.

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