Perspectiva Global

El Fed de Warsh y Banxico (II)

Esta semana el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) anunciará su decisión de política monetaria. En mi opinón, esta decisión va a ser de las más anticipadas en muchos años.

Esta semana el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) anunciará su decisión de política monetaria. En mi opinón, esta decisión va a ser de las más anticipadas en muchos años. La semana pasada comenté sobre el proceso de nominación de Kevin Warsh como presidente del Fed, así como lo que considero que ha sido lo más relevante que ha llevado a cabo desde que tomó las riendas el pasado 22 de mayo (“El Fed de Warsh y Banxico (I)”, 8 de septiembre). En esta ocasión comentaré sobre lo que considero que puede ocurrir tan pronto como esta semana y dejaré la discusión sobre el Banco de México para la próxima, en la que creo que la Junta de Gobierno decidirá dejar la tasa de referencia sin cambio en 6.50 por ciento.

A juzgar por el dinamismo actual de la economía estadounidense y utilizando la información más reciente sobre empleo e inflación, considero que no debería de haber duda alguna que la decisión debería de ser un aumento de las tasas de interés. Aún así, existe un gran debate entre los participantes de los mercados financieros internacionales sobre si el Comité de Operaciones de Mercado Abierto (FOMC) decidirá elevar la tasa de fed funds en 25 puntos base (0.25 puntos porcentuales) o dejará el intervalo de dicha tasa sin cambios entre 3.50 y 3.75 por ciento. Por lo que podido observar, quienes piensan que el FOMC dejará las tasas sin cambio son quienes le asignan un mayor peso a la “economía política” que a la “política económica”. Es decir, que tanto la cercanía de las elecciones intermedias en EU, como los comentarios del presidente Trump podrían tener un mayor peso en la toma de decisiones.

Por el lado de la “política económica”, un aspecto técnico que hay que tomar en cuenta es el nivel de restricción monetaria. Una forma de medirla es con el nivel de la tasa de interés en términos reales. Es decir, se ‘resta’ el último dato de inflación (3.4 por ciento), o las expectativas de inflación a 12 meses (3.6%) -que publica el Fed de Nueva York en una encuesta-, a la tasa de fed funds (3.625 por ciento, que es el punto medio del intervalo anteriormente mencionado). Esto da como resultado la tasa real ex post o ex ante, respectivamente. De esta manera, la tasa real ex post se encuentra en 0.22 por ciento y la ex ante en 0.02 por ciento. Cabe señalar que el propio Fed considera que la política monetaria se encuentra en una ‘zona de neutralidad’ con una tasa real de entre 1.0 y 1.5 por ciento. Bajo este criteiro, una tasa real por arriba de 1.5 por ciento señalaría que la política monetaria se encuentra en ‘terreno restrictivo’ y por debajo de 1.0 por ciento en ‘terreno laxo’.

Si a esto le agregamos que tanto los índices de ‘condiciones financieras’ -que miden el costo del crédito tanto para las empresas, como para las familias-, como los de ‘estrés financiero’ -que miden el nivel de acceso al crédito-, se encuentran en ‘terreno laxo’ y que el crédito al consumo en los Estados Unidos se encuentra creciendo a una tasa superior al del promedio histórico, entonces no hay duda que la política monetaria en EU ni siquiera está en ‘terreno neutral’, sino en ‘terreno laxo’. Por lo tanto, bajo esta lógica, al menos se debería de ajustar la tasa al alza para alcanzar la neutralidad y en caso de que se desee eliminar el ‘exceso de inflación’ por arriba del objetivo, tal vez debería de elevarse aún más.

Por el lado de la “economía política”, el presidente Trump ha dicho públicamente que desea que el Fed baje tasas. De hecho, juzgando por los comentarios que Trump ha hecho sobre el expresidente del Fed, Jerome Powell, así como los que hizo sobre Warsh cuando lo nominó, no queda duda que el objetivo de Trump con dicho cambio de liderazgo es que el Fed baje tasas. Ahora bien, la población en los Estados Unidos está experimentando una crisis de acequibilidad. Este episodio afecta a un amplio espectro de bienes y servicios, pero uno de los temas que aqueja más a la población es la falta de construcción y movilidad de la vivienda. Las tasas de interés de las hipotecas están muy altas con respecto a lo que la mayoría paga o está acostumbrada a pagar.

Así, es muy difícil que una persona que lleva 5, 10 o 20 años con su hipoteca a una tasa de 3.0 por ciento (o menor) venda su casa y compre otra con una hipoteca a una tasa de 7.0, 8.0 o hasta 10.0 por ciento (la gran mayoría de las hipotecas no son ‘portátiles’). Entonces, la combinación entre falta de construcción de vivienda por temor a no venderla por los altos costos de las hipotecas y la falta de movilidad, junto con la inflación en insumos muy relevantes para el desarrollo de casas, está creando malestar en la población.

Si el Fed baja las tasas de interés no va a ayudar a que las tasas de hipotecas bajen. Al contrario, para empezar, la tasa de interés que el Fed puede modificar es la tasa de un día para otro anualizada. Las tasa de las hipotecas está en función de las tasas de rendimiento de los bonos gubernamentales con vencimiento a diez años o más, que no controla el banco central. Esas tasas se determinan con base en las necesidades de financiamiento del gobierno, necesidades de inversión de diferentes tipos de inversionistas y las expectativas de inflación, que normalmente guardan una correlación positiva con la actividad económica, por lo que las expectativas sobre crecimiento económico también entran en el nivel de estas tasas.

De esta manera, si el Fed desea aminorar el problema de acequibilidad, lo que debe hacer es establecer un nivel de tasas de interés que eliminen el ‘exceso de inflación’ (i.e. lo que está por arriba del objetivo) y con ello mitigar las expectativas de inflación hacia delante, que podrían ayudar a bajar las tasas de largo plazo y por lo tanto, las de las hipotecas. Eso significa subir tasas y sería totalmente consistente con el discurso de Warsh en el simpósium del Fed de Kansas City en Jackson Hole. Wyoming, el pasado 28 de agosto donde comentó que para lograr el objetivo de inflación de 2.00 por ciento, “hay trabajo por hacer”. Por ello considero que es muy factible que el Fed eleve la tasa de fed funds en 25 puntos base (pb) mañana y al menos otros 25pb antes de que termine el año.

COLUMNAS ANTERIORES

El Fed de Warsh y Banxico (I)
Foro para el crecimiento (III)

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.