Perspectiva Global

La dinámica económica en forma de ‘K’

La inversión en Inteligencia Artificial Generativa y Agentes (AI o GenAI) está creciendo significativamente, impulsando los precios de los activos financieros, mientras que, por otro lado, estas inversiones podrían causar una pérdida considerable de empleos, al menos al inicio.

Después de que un país experimenta una recesión, por definición, continúa un periodo de recuperación. La teoría económica identifica varios tipos de recesión/recuperación. Tal es el caso de la llamada recuperación en forma de “V” –que no solo se refiere a la recuperación–, en la que se observa una contracción significativa y rápida de la actividad económica durante la recesión –representada gráficamente como la parte izquierda de la “V”, algo así como “\”–, y una recuperación de magnitud y velocidad similar, descrita gráficamente por la parte derecha de la “V”, es decir “/”. La “V” es como si estuviéramos observando una gráfica de la actividad económica de un país (o estado) en el tiempo, como la serie de PIB. Asimismo, también existe la recesión/recuperación en forma de “U”, similar a la “V” pero con una contracción y una recuperación menos vigorosa y la que algunos llaman en “L”, en donde hay una contracción rápida y significativa, pero no se observa crecimiento en el periodo de recuperación. Existe también en forma de “W”, en la que la economía tiene una “recaída” después de haber logrado cierta recuperación por un periodo de tiempo corto. También hay combinaciones. Por ejemplo, una reducción de la actividad económica rápida, como la mitad izquierda de una “V” y una recuperación lenta, como la mitad derecha de la “U”. Éstas son las formas más comunes que utilizan los economistas para caracterizar las partes más complejas de los ciclos económicos de una manera relativamente sencilla. No obstante lo anterior, recientemente se ha estado hablando sobre una recuperación en forma de “K”.

En 2020, el tuitero anónimo @IvanTheK (no encontré cómo se dice tuitero, ahora que la plataforma se llama ‘X’) cuestionó por qué los economistas no discutían sobre una recuperación “en forma de K”, un fenómeno en donde algunos sectores de la economía repuntan, mientras que otros no lo hacen. Después, Peter Atwater, profesor de economía de una de las universidades más antiguas de los Estados Unidos, College of William & Mary (1693) en Williamsburg, Virginia, amplió este concepto, utilizándolo para describir las divergencias entre la riqueza de diferentes segmentos de la población durante la pandemia de Covid-19. El “brazo superior” de la “K” representaba a los trabajadores que podían trabajar desde casa y prosperar, mientras que el “brazo inferior” simbolizaba a los trabajadores esenciales que enfrentaban la pérdida de empleo y un declive continuo. La marcada desigualdad en la recuperación económica tras la pandemia de Covid-19, no solo se explica por el tipo de empleo –altamente correlacionado con el nivel de preparación académica–, sino también por el comportamiento de los mercados financieros, en donde los segmentos más altos de la pirámide socioeconómica prácticamente no sufrieron pérdidas económicas, mientras que muchos trabajadores de bajos ingresos y pequeños negocios experimentaron serias dificultades.

Recientemente la economía de los Estados Unidos ha mostrado cierta desaceleración, sobre todo porque se ha estado observando una menor creación de empleos con respecto de los últimos años y que la tasa de desempleo se ha estado incrementando gradualmente. Estos datos han estado acompañados de un sinnúmero de anuncios sobre despidos de personal en múltiples empresas durante este año. Tal es el caso de Intel: 10,200 puestos de trabajo, así como de Amazon: 10,200; Microsoft: 9,000; Google: 8,800; IBM: 8,000; Meta: 3,600; y Hewlett Packard: 1,750, entre muchas otras empresas. Estos anuncios pueden ser algo sensacionalistas dado que en EU cada mes se crean y se pierden alrededor de 6 millones de empleos y la “generación de empleos”, es la diferencia resultante entre dicha creación menos las pérdidas de puestos de trabajo (i.e. el neto). A pesar de lo exagerados que puedan ser estos anuncios, con respecto de la realidad macroeconómica, no abonan a lograr un buen sentimiento sobre el estado de la economía.

Así, de lo que se ha estado hablando últimamente no es de una recuperación “en forma de K”, sino de una dinámica económica en forma de K, en la que, por un lado, la inversión en Inteligencia Artificial Generativa y Agentes (AI o GenAI) está creciendo significativamente, impulsando los precios de los activos financieros, mientras que, por otro lado, estas inversiones podrían causar una pérdida considerable de empleos, al menos al inicio. Como podrán imaginar, esta situación se puede describir con el concepto de dinámica económica en forma de K, en donde la riqueza de quienes son dueños de los activos financieros está creciendo a una tasa muy alta, mientras que la clase trabajadora podría no solo no beneficiarse del incremento de los precios de los activos financieros, sino que puede enfrentar retos tan importantes como desempleo tanto cíclico, que podría afectar en gran medida a quienes quieren emplearse por primera vez, como estructural, si se trata de actividades que ya se van a dejar de demandar o personas que no adopten las herramientas que ofrece la inteligencia artificial (AI). Otro impacto potencial importante, sobre todo a la clase trabajadora, es que las inversiones en AI pueden generar presión en los precios de la energía eléctrica y el agua, debido a la fuerte demanda por ambos insumos para poder llevar a cabo lo que los usuarios solicitan a los algoritmos. Así, la mayoría de la población puede salir perjudicada tanto en términos de empleo, como de mayor inflación, sobre todo en las tarifas eléctricas y de agua. Esto también representa un gran reto para la conducción de política monetaria de EU, que tiene el “objetivo dual” de inflación y empleo.

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