Perspectiva Global

Inflación de octubre y decisión de Banxico

La Junta de Gobierno del Banco de México llevó a cabo una modificación sutil pero sustantiva a su ‘guía prospectiva’, además de haber recortado la tasa de referencia en 25 puntos base (0.25 puntos porcentuales) a 7.25 por ciento.

La semana pasada, el INEGI publicó el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de octubre y el Banco de México llevó a cabo su reunión programada de política monetaria. Si bien el cambio en el INPC, i.e. la inflación, se ubicó en niveles cercanos al consenso de las expectativas de los analistas en octubre, la Junta de Gobierno del Banco de México llevó a cabo una modificación sutil pero sustantiva a su ‘guía prospectiva’, además de haber recortado la tasa de referencia en 25 puntos base (0.25 puntos porcentuales) a 7.25 por ciento. A continuación comentaré sobre ambos eventos a los que los participantes de los mercados financieros a nivel local e internacional ponen siempre mucha atención.

Por un lado, los precios al consumidor registraron un aumento mensual de 0.36 por ciento en octubre, prácticamente alineado con el consenso que anticipaba un alza de 0.35 por ciento. Por su parte, la inflación subyacente se ubicó en 0.29 por ciento, ligeramente por encima del consenso que esperaba un incremento de 0.27 por ciento. De la misma manera que el dato de la primera quincena de octubre, el principal catalizador de la cifra actual fue la expiración de los descuentos en tarifas eléctricas en algunas ciudades de nuestro país. Notablemente, este informe también reflejó presiones al alza en los precios agropecuarios, especialmente frutas y verduras frescas en las últimas dos semanas del mes, que anteriormente habían jugado un papel clave en mantener la inflación general contenida en los últimos meses. En cuanto al componente subyacente, la contribución de los precios del sector servicios, particularmente en restaurantes y hoteles, continuaron convergiendo gradualmente hacia patrones pre-pandemia, subrayando también el menor dinamismo de la economía mexicana.

Cabe señalar que estas cifras mensuales dieron como resultado una inflación anual de 3.57 por ciento en octubre, por debajo del 3.76 por ciento del mes pasado. No obstante lo anterior, la inflación subyacente permaneció en el nivel del mes anterior de 4.28 por ciento. Hacia delante, como hemos dicho anteriormente, el aspecto más relevante en el año que entra va a ser el efecto que va a tener en la inflación el aumento en los impuestos especiales sobre varios artículos, incluyendo refrescos y tabaco, así como la imposición de aranceles a las importaciones provenientes de países sin tratado comercial, además del aumento esperado del 12 por ciento en el salario mínimo (“La ‘joroba’ inflacionaria de principio de 2026” (I) y (II), octubre, 2025). En mi opinión, estos cambios “de una sola vez” no van a generar efectos de ‘segundo orden’ en la inflación (contaminación generalizada a otros precios o provocar persistencia), por lo que no deberían de dar por terminado el ciclo de baja de tasas, pero sí podrían hacer que la Junta de Gobierno actúe con mayor cautela el año que entra.

En cuando a la decisión de Banxico, derivado de una votación 4-1 —en donde el subgobernador Heath votó por dejar la tasa de referencia sin cambio por cuarta vez consecutiva—, la mayoría de la junta decidió reducir la tasa de referencia en 25 puntos base (pb) a 7.25 por ciento, como era ampliamente esperado. Sin embargo, destaco tres cambios relevantes en comparación con el comunicado anterior del 25 de septiembre: (1) La Junta de Gobierno decidió modificar su ‘guía prospectiva’ de una manera sutil, pero significativa. En el comunicado anterior (septiembre) se dijo que “…hacia delante, la Junta de Gobierno valorará recortes adicionales a la tasa de referencia…”, y se modificó en el comunicado de la semana pasada a “…hacia delante, la Junta de Gobierno valorará recortar la tasa de referencia…”; (2) el staff llevó a cabo una leve revisión al alza de su trayectoria proyectada para la inflación subyacente —10pb en el cuarto trimestre de 2025, 20pb en el primer trimestre de 2026, y 10pb en el segundo trimestre de 2026— así como 10pb en cada uno de los siguientes tres trimestres en sus pronósticos de inflación general, manteniendo la convergencia al objetivo del 3.0 por ciento en el tercer trimestre de 2026; y (3) Banxico destacó que el PIB experimentó una contracción trimestral en el tercer trimestre de 2025, en contraste con el uso previo del término “desaceleración” al referirse a la dinámica de actividad económica en comunicaciones anteriores.

Cabe destacar también que no hubo mención del aumento en los impuestos especiales sobre bebidas azucaradas y otros artículos, ni de los aranceles que el gobierno impondrá a las importaciones de países sin tratados comerciales. Sin embargo, considero que la comunicación de una posible pausa después de la reunión de diciembre tiene la intención de permitir una evaluación de los efectos de estos incrementos fiscales y aranceles tanto en la inflación, como en las expectativas de inflación, así como la postura monetaria del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), antes de decidir si continuar reduciendo la tasa de referencia. En este sentido, continúo anticipando que Banxico llevará a cabo un recorte de 25pb en diciembre, para luego hacer una pausa, y posteriormente implementar dos recortes adicionales de 25pb en marzo y junio de 2026, llevando la tasa de referencia a 6.50 por ciento para mediados de 2026. Las minutas de la decisión de hoy se publicarán el 20 de noviembre, seguidas por el Informe Trimestral de Banxico el 26 de noviembre, en donde probablemente el staff lleve a cabo una evaluación detallada del impacto potencial del incremento de impuestos e imposición de aranceles.

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