Leer es poder

Borrador del discurso en la ONU

En México acabamos de raíz con el problema de la corrupción. Esta es la primera lección: para que el pueblo no se corrompa, denle dinero. Nosotros lo hacemos mediante tarjetas.

Señoras y señores: El mayor flagelo de los pueblos es la corrupción. Desangra a las naciones, sobre todo a los que menos tienen, a los pobres, que son la sal de la tierra. Para combatir este mal, la medida más importante que puede adoptar un gobernante consiste en poner el ejemplo. Si el presidente no roba, nadie roba. En México hemos terminado con la corrupción [aquí debo sacar el pañuelo blanco.]

Somos ejemplo en el mundo. Circulan informes internacionales que señalan que en mi país ha aumentado la corrupción, informes financiados por mis adversarios, pero yo tengo otros datos. No quiero presumir, pero según parece soy el presidente mejor evaluado del mundo y eso me da autoridad moral ante ustedes. “El respeto al derecho ajeno es la paz”, dijo Benito Juárez, un presidente mexicano. Además, sepan ustedes, a Benito Mussolini le pusieron Benito por Benito Juárez, tanta era la fama de este presidente, el mejor que hemos tenido y mi más grande modelo.

En México acabamos de raíz con el problema de la corrupción. Quisiera compartir con ustedes cómo le hicimos. Nuestro modelo no tiene patente, pueden usarlo, aunque también escribiré un libro. Heredé un país podrido. No todo, de las clases medias para arriba todo está mal, pero el pueblo es bueno, es sabio. Tonto es el que cree que el pueblo es tonto. A nosotros nos apoya el pueblo gracias al reparto de dinero. Esta es la primera lección: para que el pueblo no se corrompa, denle dinero. Nosotros lo hacemos mediante tarjetas, para tener un mejor control.

La segunda gran medida que hemos implementado contra la corrupción es negarla. Esto en mi país ha causado gran impacto. Corrupción sigue habiendo, pero la negamos. Todos los días a través de la televisión, radio, prensa y redes sociales yo me encargo de decir que ya se acabó, aunque toda siga igual o vaya peor. He citado mil veces a un gran teórico alemán que decía que si repites mil veces una mentira se convierte en verdad. He sacado decenas de veces mi pañuelo blanco para señalar que eso se terminó. Les pongo un caso. Si exhiben videos de sus familiares cercanos recibiendo sobres millonarios de dinero, simplemente hay que negarlo, decir que lo que vieron no es cierto. Toda la propaganda del gobierno se encargará también de negarlo. Repetirán que se trata de aportaciones del pueblo y que hasta los héroes de la Independencia utilizaron ese recurso. La fórmula es sencilla: negarlo todo. Los videos, las fotos, las denuncias concretas contra tus colaboradores más cercanos. Niéguenlo todo. Negar la corrupción es una de las formas más efectivas de minimizar y disminuir la corrupción.

La corrupción nació y creció gracias al neoliberalismo. Es el sistema más perverso que el hombre haya creado, una cosa monstruosa, peor que los campos de concentración de Stalin y la revolución cultural de Mao. En lugar de reprimir a la gente, le daban contratos. En México ya terminamos con el neoliberalismo y por lo tanto con la corrupción. Otra medida muy buena que tomamos, que ya luego verán en mi libro, pero que ahora les adelanto, es la que dice que la corrupción se combate con una corrupción mayor. Por ejemplo. En México durante la etapa infernal del neoliberalismo, para adjudicar contratos se hacían subastas amañadas. Nosotros suprimimos esas subastas. Directamente entregamos los contratos a gente confiable, ¿y quién más confiable que la familia y los amigos? Ochenta por ciento de los contratos de mi gobierno se ha dado por adjudicación directa. Así como el fuego apaga el fuego, la corrupción mayor acaba con la corrupción menor. Si la quieren tomar, esta idea tampoco está patentada.

Este día es para nosotros muy especial, porque México asume temporalmente la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Nuestra fórmula para la convivencia pacífica entre las naciones es que ningún país intervenga en lo que ocurra en otro. Que cada país haga lo que sus tradiciones y costumbres dicten con sus ciudadanos, respetando los derechos humanos. Nosotros en México solucionamos el problema de los derechos humanos, pusimos al frente del Instituto encargado de ello a una absoluta nulidad y con eso disminuyeron sensiblemente las denuncias.

México, como ustedes saben, está muy lejos de Dios y muy cerca de Estados Unidos, como dijo Porfirio Díaz. Nosotros tuvimos una gran relación con el presidente Trump. Estamos tendiendo lazos diplomáticos con Corea del Norte e invitamos al presidente de Cuba a encabezar la ceremonia de la Independencia. El primer ministro chino cerró el encuentro de países latinoamericanos. Reafirmamos con esto nuestra firme vocación autoritaria y humanista.

Señoras y señores: México es ejemplo en el mundo. Faro de las naciones. De nuevo, no queremos presumir, pero nosotros ya terminamos con el neoliberalismo y con la corrupción. Barrimos de arriba para abajo. [Duda: ¿sacar escoba?] Pueden copiar nuestro modelo. La mejor política exterior es no hacer nada. Viva Benito Juárez. Viva México.

COLUMNAS ANTERIORES

El regreso de los Dioses
El fraude del fraude

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.