Economía empresarial

Estados Unidos invierte 23 veces más en IA que China. ¿Qué está haciendo México?

Estados Unidos lidera muy claramente este rubro con 286 mil millones de dólares, esto es una inversión 23 veces más grande que la del segundo lugar que es China (12 mil millones de dólares). A su vez, China invierte el doble que el tercer lugar (Reino Unido).

Cuando el internet cumplió tres años de existencia comercial, apenas el 30% de la población lo usaba. Las computadoras personales tardaron un tiempo similar en alcanzar el 20% de adopción. La inteligencia artificial generativa, en cambio, llegó al 53% en ese mismo plazo. No es un dato menor: significa que la inteligencia artificial está penetrando la vida cotidiana y la economía global a una velocidad sin precedente histórico. México tiene que prepararse para adoptar la IA y aumentar la productividad de su economía.

La Universidad de Stanford publicó recientemente la actualización a 2026 de su reporte del índice de inteligencia artificial. Este reporte contiene información muy valiosa acerca del estado actual de la IA en el mundo y un ranking que incluye a 36 países. El capítulo referente a la economía muestra la importancia creciente de esta tecnología en el mundo.

Un primer tema que destaca es el crecimiento en la inversión privada en IA que alcanzó un nivel de 345 mil millones de dólares en 2025. Esto es el doble de lo invertido en 2024. La mitad de esta inversión está relacionada con la inteligencia artificial generativa (171 mil millones de dólares) la cual se triplicó en un año. Este aumento en la inversión ha impulsado a la economía, aunque el impacto que tendrá en la productividad y en el mercado laboral no se conoce todavía.

En este sentido, es muy relevante notar que la inversión está muy concentrada en unos cuantos países. Estados Unidos lidera muy claramente este rubro con 286 mil millones de dólares, esto es una inversión 23 veces más grande que la del segundo lugar que es China (12 mil millones de dólares). A su vez, China invierte el doble que el tercer lugar (Reino Unido).

Las implicaciones de esta concentración son complejas. Por un lado, claramente dan una ventaja económica a los países con mayor inversión. Sin embargo, los modelos desarrollados en los países más avanzados están disponibles para su uso en todo el mundo por lo que la adopción tecnológica también es importante.

A esto hay que añadir que la adopción general de la IA ha sido más rápida que otras importantes tecnologías. La difusión de esta tecnología que muestra qué tanto se usa tanto en el contexto laboral como en la vida personal. En 2025 se cumplieron tres años desde que OpenAI lanzó ChatGPT al mercado y esta tecnología alcanzó una adopción del 53%.

Como se mencionó anteriormente, el internet tenía una adopción de alrededor del 30% tres años después de su introducción, mientras que la computadora alcanzaba un nivel del 20% en un periodo similar. Esto muestra que la inteligencia artificial generativa está impactando la vida de las personas más rápido que otras tecnologías importantes.

La situación particular de México tiene puntos positivos y negativos. En el ranking global del Índice de IA de Stanford, México ocupa el lugar 32 de 36 países. No es una posición cómoda, pero sí es la mejor que el país ha alcanzado desde que el índice comenzó a publicarse en 2017. En inversión privada en IA, el país se ubica en el lugar 26 con 102 millones de dólares, proximadamente 0.04% de lo que invierte Estados Unidos, pero que al menos refleja una tendencia al alza.

Sin embargo, hay señales genuinamente alentadoras. En el indicador de habilidades, México alcanza el lugar 9 del ranking global, su mejor posición en cualquier indicador. Además, la tasa de crecimiento en contrataciones relacionadas con IA coloca al país en el lugar 11. Esto sugiere que el capital humano existe: hay mexicanos capacitados para trabajar con esta tecnología.

El reporte de Stanford confirma lo que muchos economistas ya anticipaban: la inteligencia artificial no es una tecnología del futuro, es una tecnología del presente. Para México, la buena noticia es que la productividad no se logra solo con inversión sino también con adopción y talento, dos áreas donde el país muestra señales prometedoras.

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