Coordenadas

Ya no queremos saber del COVID, pero…

Aún no sabemos qué impacto tendrán en las cadenas globales de suministro las nuevas medidas de confinamiento en China por el rebrote del COVID, pero sin duda habrá afectación.

Ya no quisiera que el COVID-19 fuera un asunto de lo que tuviéramos que ocuparnos, pero lamentablemente tenemos que hacerlo de nuevo.

Le explico las razones.

1.- Los nuevos confinamientos que se están produciendo en China.

China tiene una controversial estrategia frente a la pandemia, que se ha denominado popularmente ‘cero COVID’. Esto quiere decir que el objetivo de la autoridad no es transitar de una fase epidémica del COVID a otra endémica, como en otros lugares del mundo, sino eliminar los contagios. Para conseguirlo, está imponiendo confinamientos nuevamente en las ciudades en las que aparecen brotes. El nivel de contagios hoy en China es el máximo desde el principio de la pandemia, pero apenas supera los 3 mil casos diarios.

La semana pasada fue el caso de Shenzhen, un importante centro tecnológico con 17 millones de habitantes. Esta semana, es el caso de Shenyang, otro centro industrial de 9 millones de habitantes y aun en el caso de Shanghái, centro urbano con 24 millones de personas, hay restricciones sin llegar al total confinamiento.

Aún no sabemos qué impacto tendrán estas medidas en las cadenas globales de suministro, pero sin duda habrá afectación.

2.- El disparo de los contagios en Reino Unido y otros países de Europa y los señalamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El pasado 21 de marzo los nuevos casos registrados en Reino Unido alcanzaron la cifra oficial de 225 mil 992. Se trata del nivel más alto registrado durante toda la pandemia. Afortunadamente, los fallecimientos han mantenido una tendencia a la baja y en esa fueron 168 frente al récord de 535 que registró al comenzar febrero. Otros países de Europa tienen también una tendencia hacia arriba, aunque no tan marcada como la de Reino Unido. En conjunto, Europa registró poco más de 900 mil nuevos casos a mediados de marzo frente a niveles de 380 mil de finales de febrero. En este contexto, la OMS criticó el hecho de que diversos países levantaron “brutalmente” (así lo señaló) sus restricciones y eso ha conducido a que en 18 países europeos la tendencia de los contagios sea alcista, dominada ahora por la variante BA.2 de ómicron, lo que implica que habrá presencia masiva del virus por un tiempo, aunque los casos sean leves en su mayoría.

3.- Las advertencias del doctor Fauci respecto al próximo crecimiento de casos en EU.

La semana pasada, el doctor Anthony Fauci, quizás el epidemiólogo más influyente de Estados Unidos, advirtió respecto a la posibilidad de que el patrón que se registra en Europa se presente también en Estados Unidos. A lo largo de esta pandemia, el disparo de los contagios se ha dado primero en Europa y varias semanas después, Estados Unidos ha seguido el mismo comportamiento, sobre todo ahora, porque el levantamiento de restricciones también ha sucedido en la Unión Americana.

Las cifras de hospitalizados y fallecidos no han dependido solamente del número de contagios, sino de los niveles de vacunación y la susceptibilidad de las poblaciones.

El porcentaje de vacunados con esquema completo en Estados Unidos es de solo 65.4 por ciento del total de la población, debido a la fuerte resistencia a vacunarse. En el Reino Unido, por la misma razón, llega solo a 72.3 por ciento, por lo que aún hay franjas amplias que pueden contagiarse.

4.- La posibilidad de que en México se eliminen las restricciones con demasiada rapidez.

De acuerdo con cifras oficiales, el porcentaje de los vacunados en México con esquema completo llega a 61.1 por ciento de la población total. Esto quiere decir que también en nuestro país existe una franja amplia de población que puede contagiarse.

Como en la mayor parte de los países del continente, la tendencia de contagios y fallecidos sigue siendo a la baja.

El problema es que, como en el pasado, las tendencias que vemos en Europa aparezcan en nuestro país semanas después.

Y, el riesgo será mayor si las restricciones son eliminadas apresuradamente como algunos proponen.

Ojalá hayamos aprendido las lecciones de estos dos últimos años.

Consulta más columnas en nuestra versión impresa, la cual puedes desplegar dando clic aquí

COLUMNAS ANTERIORES

No hay plan B contra la inflación
La lucha por el Edomex marcará el 2024

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.