Coordenadas

Los tres impactos de la crisis de Ucrania sobre México

En este tipo de escenarios es muy difícil anticipar lo que pueda ocurrir, pero el conflicto armado sigue siendo una posibilidad cercana, independientemente de la forma que tome.

El viernes pasado, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, señaló que, de acuerdo con los informes de inteligencia con los que contaba, estaba convencido de que Vladimir Putin ya había tomado la decisión de invadir Ucrania.

Las declaraciones ocurrieron en medio de la denominada Conferencia de Paz realizada en Munich, a la que asistieron diversos líderes mundiales, entre ellos la vicepresidenta Harris y el presidente de Ucrania, Volodomir Zelenzki.

No sabemos si las declaraciones del presidente de Estados Unidos forman parte de una estrategia frente a la crisis de Ucrania, pues es probable que, de ser inminente la amenaza de invasión, se hubiera pasado a los hechos más que a las advertencias.

Las guerras, a veces, no obstante, ocurren por errores de cálculo o estrategias fallidas.

Observadores y analistas habían señalado desde días atrás que era poco probable que se produjera una invasión mientras estuvieran realizándose los Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing, pues Putin no le echaría a perder la fiesta a Xi Jing Ping. Y tampoco ocurriría mientras algún visitante distinguido estuviera en Moscú.

Las olimpiadas de invierno se clausuraron ayer y el canciller alemán Olaf Scholz terminó su visita a Rusia y Ucrania la semana pasada.

Igualmente, diversos expertos han señalado que Rusia no dará el primer paso para invadir Ucrania. Pero, sí pudiera responder a los ataques del ejército de Ucrania contra los separatistas de Donbas, ataques que han escalado.

Como siempre, en este tipo de cuadros, es muy difícil anticipar lo que pueda ocurrir, pero el conflicto sigue siendo una posibilidad cercana, independientemente de la forma que tome.

Y por esa razón, no se pueden ignorar las posibles consecuencias para México.

A mi parecer, corren por tres vías.

1.- El disparo de los precios internacionales del petróleo y gas.

El petróleo Brent se cotizó al cierre del viernes pasado en 93.5 dólares por barril, y aunque bajó ligeramente en la semana, acumula un alza de 36 por ciento desde diciembre.

El gas natural en el mercado de Nueva York ha subido 21 por ciento aproximadamente en el mismo periodo, pero ha tenido picos mucho más elevados.

Un conflicto en Ucrania le pegaría inevitablemente con más fuerza a los precios de los hidrocarburos en los mercados internacionales, alimentando la inflación a nivel global y aumentando la posibilidad de alzas más agresivas en las tasas de interés de manera generalizada.

2.- Una suspensión del suministro de gas a Europa podría producir una nueva recesión en Europa.

De acuerdo con los más recientes pronósticos del FMI, la Zona Euro crecería a una tasa de 3.9 por ciento este año, tras haber crecido en 5.2 por ciento en 2021 y luego de la caída de 6.3 por ciento en 2020. Es decir, si no hubiera algún trastorno mayor, al cierre de este año la economía europea estaría 2.4 por ciento por arriba de 2019.

Un problema de suministro de gas que frenara la actividad industrial de la Zona Euro, probablemente haría que la economía cayera de nueva cuenta.

El PIB de la Unión Europea representa aproximadamente la quinta parte del PIB mundial, por lo que sería muy probable que una caída repercutiera globalmente, incluyendo a México.

3.- Podría generarse inestabilidad financiera internacional.

Un conflicto militar en una zona tan relevante como Ucrania, ocasionaría que la percepción de riesgo en los mercados internacionales creciera globalmente, lo que probablemente podría causar una corrida de recursos de los mercados emergentes hacia refugios seguros como los bonos del Tesoro de EU.

Sería casi imposible evitar un impacto sobre nuestra moneda y en general sobre las variables financieras en México.

El índice Vix, que marca la volatilidad de los mercados internacionales, estaba en un nivel de 15 puntos en noviembre, ahora está en 27. Y aunque está aún lejos de los 66 puntos a los que llegó al comenzar la pandemia en 2020, claramente está marcando ya un aumento del riesgo.

La amenaza está aquí y nos puede pegar con más fuerza de lo que muchos piensan.

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