Coordenadas

Las inversiones: unos las atraen y otros las espantan

En lugar de atraer inversión, las políticas públicas del gobierno mexicano en diversos ámbitos parecen más bien ahuyentarla.

Hoy y mañana tendrá lugar la primera reunión de la Comisión de Libre Comercio del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (TMEC).

Dicha comisión se integra por representantes de los tres países y tiene la encomienda de supervisar la implementación y el funcionamiento del tratado.

Tatiana Clouthier, la secretaria de Economía, es la representante de México; Katherine Tai, la representante de Comercio, va por Estados Unidos, y Mary Ng, ministra de Comercio Internacional, Promoción de Exportaciones y Pequeñas Empresas, representa a Canadá.

A 10 meses y medio de la entrada en vigor del tratado, será la primera reunión, que en este caso tendrá carácter virtual y Tai hará las veces de anfitriona.

Más allá de la agenda prevista desde hace semanas, el encuentro ocurrirá en el contexto de la presentación de reclamos laborales y energéticos hacia México por parte de EU, así como de la expresión de preocupaciones también en el ámbito laboral de México respecto a EU.

Además, de acuerdo con lo señalado por el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, en el proceso de recuperación que se empieza a configurar, el gobierno pretende usar el tratado como una palanca para el crecimiento de la economía.

El funcionario señaló que, debido a la pandemia, el tratado estuvo “dormido”, pero que ahora México está convencido de que habrá una relocalización de las cadenas de valor de Asia y que nuestro país buscará ser uno de esos destinos.

Me parece que Herrera tiene toda la razón en su diagnóstico. México podría convertirse en sede de muchas empresas que quisieran estar cerca de Estados Unidos, pero sin incurrir en los mayores costos que implica operar en territorio norteamericano.

El problema es que, en lugar de atraer inversión, las políticas públicas del gobierno mexicano en diversos ámbitos parecen más bien ahuyentar las inversiones.

El caso más evidente es el del sector de la energía, donde dejarán de realizarse millonarias inversiones tanto en la generación de energías limpias como en las tradicionales, tras los cambios legislativos aprobados.

Pero, igualmente los cambios de las reglas del juego en los ferrocarriles pueden ahuyentar inversiones en transporte y la falta de certidumbre jurídica ha llevado a que se detengan inversiones en múltiples sectores.

Pareciera que a veces en el gobierno hay funcionarios que hacen el trabajo de Sísifo. Empujan la roca hasta lo alto de la montaña solo para ver cómo otros funcionarios, comenzando con el presidente de la República, hacen que se venga de nuevo para abajo.

El proceso de relocalización manufacturera no va a esperar a que el gobierno mexicano tenga políticas más amigables con la inversión.

La coyuntura para tomar decisiones es ahora. Y si México no logra convertirse en un destino atractivo, las plantas se instalarán en diversos puntos de la Unión Americana, en Canadá o en otros lugares.

Las oportunidades siguen abiertas, pero las inversiones no llegarán solas.

Se requiere un trabajo de promoción que ofrezca a potenciales inversionistas las bondades de instalarse en México.

Uno de los elementos de la promoción es que las ventajas son de largo plazo y las desventajas pueden ser transitorias.

Sin embargo, dudo mucho que funcionarios de la actual administración indiquen a los inversionistas que a este gobierno finalmente… solo le quedan poco más de tres años y que posteriormente el ambiente para las inversiones será mejor.

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