Colaborador Invitado

De 300 km por tanque a más de 500 kilómetros por carga eléctrica

El total de emisiones de GEI evitadas para 2030 será mayor a 500 mil toneladas de CO2, en comparación con trayectos realizados por automóviles de combustión interna. Este impacto es equivalente a plantar 8.5 millones de árboles que tardan 10 años en crecer: comparable a plantar 47 veces el número de árboles del Bosque de Chapultepec.

Hace solamente una década, la movilidad eléctrica parecía más un experimento tecnológico que una realidad. La integración de vehículos eléctricos a las ciudades se veía lejana y con múltiples retos por los costos de los vehículos y la infraestructura de carga. Este cambio se ha acelerado en los últimos años hasta acercarnos cada vez más a la promesa de un futuro sostenible.

En China, por ejemplo, más del 74% de los viajes en DiDi se realizan en autos eléctricos y están dejando atrás el uso de combustibles fósiles, lo que abona a una nueva visión de movilidad y nos impulsa a asumir compromisos en otros países, como la meta de alcanzar la circulación de 100 mil vehículos eléctricos en DiDi México para el año 2030.

Este ambicioso plan evitará más del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo que nos posiciona como líderes en el camino hacia una movilidad más limpia y sostenible en México. El total de emisiones de GEI evitadas para 2030 será mayor a 500 mil toneladas de CO2, en comparación con trayectos realizados por automóviles de combustión interna. Este impacto es equivalente a plantar 8.5 millones de árboles que tardan 10 años en crecer: comparable a plantar 47 veces el número de árboles del Bosque de Chapultepec.

En mercados emergentes como América Latina, las cifras revelan el poder de este acuerdo y cómo está aumentando la adopción con mayor fuerza: entre enero y mayo de 2026, DiDi realizó 11 millones de viajes cero emisiones en México, igualando en sólo cinco meses a los trayectos eléctricos que registró durante todo el 2025. Con estos datos en mente, lanzamos nuestro primer Reporte de Sustentabilidad, que nos permite entender el camino que hemos recorrido, el crecimiento actual y el desarrollo a futuro.

El camino hacia la ruta eléctrica

Cuando se habla de la electrificación como la movilidad del futuro, muchas veces se olvida que los vehículos eléctricos fueron en realidad antecesores de los autos de combustión interna, aunque su rendimiento era muy bajo: en 1841 permitían recorrer entre 2.4 y 6.4 kilómetros hasta tener que reemplazar las baterías, las cuales además no eran recargables.

La evolución en la electromovilidad radica justamente en el desarrollo de las baterías con las que se modernizaron estos primeros prototipos y que, para 2015 (174 años después), redujeron notablemente el costo de estos vehículos, propiciando la aparición de numerosos fabricantes en China con precios cada vez más competitivos.

La sostenibilidad ambiental es el pilar y una de las necesidades principales, pero alcanzarla requiere de rendimiento, rentabilidad y la disponibilidad de una infraestructura: esfuerzos que no pueden provenir de una sola compañía, sino de la transformación de una industria completa. Por eso subrayamos la importancia de sumar esfuerzos y voluntades, así como crear alianzas estratégicas con asociaciones, armadoras automotrices y autoridades de gobierno y, por supuesto, usuarios finales.

La adopción en regiones como China y Europa nos revela un crecimiento exponencial en la electromovilidad, especialmente notorio en el ride-hailing, dado que estos autos tienen la capacidad de completar hasta 20 viajes en 10 horas cuando se conectan a una plataforma como DiDi, lo que maximiza su impacto ambiental y su eficiencia en el costo, en comparación con el uso privado del mismo vehículo, que pasa la mayor parte del tiempo estacionado.

La sostenibilidad también es humana

Todos estos avances conjuntos nos han acercado a una nueva movilidad que hace poco parecía inalcanzable, con cifras claras como un ahorro de entre el 30 y 50% en los costos operativos para los conductores de autos eléctricos frente a los de combustión, lo que optimiza el tiempo de conexión y les permite generar más ingresos.

Actualmente, DiDi brinda servicios a 749 millones de personas en todo el mundo, y ofrece ganancias para 35 millones de conductores y repartidores. En México, 33% de quienes obtienen ingresos desde la plataforma se suman buscando flexibilidad para organizar su tiempo de forma libre y atender asuntos personales, como el cuidado de sus familias. Es ahí, en la búsqueda de mejores condiciones de vida, en donde está su objetivo principal, por lo que no podemos aspirar a la electromovilidad sin un impacto claro para cada conductor o conductora.

A nivel global, la meta de DiDi es seguir impulsando ingresos para millones de familias, a la par que buscamos alcanzar la neutralidad de carbono en toda nuestra cadena de valor, y proyectamos que para 2045 la alcanzaremos. En Latinoamérica, los países que encabezan estas acciones son México y Brasil, en donde seguimos impulsando energías limpias tanto para los viajes como para las entregas de delivery con el fin de recorrer más kilómetros libres de emisiones de carbono.

Juan Andrés Panamá

Juan Andrés Panamá

Director general de DiDi Hispanoamérica

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