Marco Reyes es el Country Manager de Flete.com, la división mexicana de este unicornio de logística brasileño con la plataforma de loadboard más grande de Latinoamérica.
El anuncio del Gobierno de México sobre el “Programa de atención inmediata para la protección a la industria de vehículos pesados” representa una señal positiva y necesaria para uno de los sectores más estratégicos del país: el autotransporte y la logística terrestre. Este tipo de medidas fortalecen la competitividad nacional y generan condiciones reales para modernizar un ecosistema que mueve la economía mexicana todos los días.
El autotransporte de carga moviliza alrededor del 80% de las mercancías que se trasladan por el país y aporta cerca del 4% del Producto Interno Bruto nacional. Más de 430 millones de toneladas de mercancías se transportan anualmente por carretera, la logística terrestre es una infraestructura económica crítica para México.
La renovación de flotas mediante incentivos fiscales y esquemas de financiamiento impacta directamente en la productividad, la seguridad vial y la reducción de emisiones. Además, flotas modernas abren la puerta a una mejor integración con herramientas digitales, desde rastreo en tiempo real y telemetría, hasta plataformas de asignación inteligente de carga.
Con una base física moderna, la innovación tecnológica puede desplegar todo su potencial, integrar de una forma más veloz tecnología digital, mejorar la trazabilidad de la carga y eficientar la relación entre transportistas, brokers logísticos y generadores de carga.
Este tipo de políticas públicas no son exclusivas de México, por parte del Ministerio de Transportes y Movilidad en España se han destinado más de 400 millones de euros a programas de renovación sostenible de flotas de vehículos pesados, combinando incentivos económicos con descarbonización y digitalización del transporte. Según la IRS – Commercial Clean Vehicle Credit, en Estados Unidos, diversos programas federales han impulsado créditos fiscales de hasta 40 mil dólares por unidad para modernizar flotas de camiones pesados.
Este tipo de medidas favorecen que países como Canadá o Estados Unidos, tengan flotas más modernas, incluso la mitad de antigüedad que las mexicanas, que tiene un promedio de 19 años, esto es uno de los números más altos a nivel global y muestra un rezago en la modernización de su parque vehicular.
En estos ejemplos, el objetivo es claro: fortalecer la competitividad logística, reducir costos estructurales y profesionalizar al sector, reconociendo que sin transporte eficiente no hay comercio ni crecimiento económico sostenible.
Creo firmemente que la colaboración entre el sector público y privado es indispensable para transformar la industria logística. El transportista requiere acceso a financiamiento, mercado y tecnología, mientras que los brokers logísticos necesitan visibilidad, trazabilidad y eficiencia. La digitalización conecta estos intereses y acelera la innovación en beneficio de toda la cadena.
El programa anunciado por el gobierno es un paso firme en la dirección correcta. Renovar flotas es fundamental, pero modernizar la logística mediante tecnología y colaboración será clave para construir un sistema de transporte terrestre más eficiente, competitivo y sostenible.