Colaborador Invitado

El mejor momento

El pasado marzo, México y Corea declararon la reanudación de la negociación del TLC bilateral.

El tiempo pasa volando, ya que han pasado dos años y siete meses desde mi llegada a México y ahora me estoy preparando para regresar a Corea. El secretario de Relaciones Exteriores, Lic. Marcelo Ebrard comentó en el libro conmemorativo de los 60 años de las relaciones diplomáticas entre Corea y México que la relación actual entre los dos países está en “el mejor momento”. Estoy totalmente de acuerdo con la evaluación del Sr. secretario y debo confesar que es un honor haber asumido el cargo de embajador en el mejor momento y que es también el mejor momento de mi vida.

En mis primeros días de la llegada, me comprometí con 3 cosas a las que daría la máxima prioridad y me gustaría revisar estos tres compromisos para dar algunas sugerencias sobre las relaciones futuras entre Corea y México. Primero, es conmemorar el 60º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Corea y México. Comenzamos con la recepción conmemorativa en mayo y seguimos con la exhibición de la cultura azteca en Corea, la participación en el Festival Cervantino como país invitado de honor, entre otros. Asimismo, el secretario de Relaciones Exteriores de México visitó Corea el pasado julio con el fin de congratular el aniversario bilateral y anterior a ello, la subsecretaria de Relaciones Bilaterales, Emb. Carmen Moreno también realizó su visita a Corea. Se realizaron varias publicaciones, por ejemplo, el libro conmemorativo en el que múltiples expertos comparten sus opiniones sobre el camino de la cooperación que los dos países tendrán que seguir. Y este mes se publicó en coreano el informe de la condición de comercio e inversión de los 32 estados de México con el fin de atraer el interés del mundo corporativo de Corea, en especial las Pymes.

El segundo compromiso es el TLC Corea-México. El pasado marzo los dos países declararon la reanudación de la negociación del TLC bilateral. Con esta declaración conjunta, tenía una gran expectativa de iniciar la primera negociación este año para poder mantener el impulso aunque se ve difícil que se lleve a cabo la primera ronda debido a algunos factores. La institucionalización de la cooperación económica bilateral es indispensable para enfrentar a la gran ola de los cambios drásticos del comercio global. Tanto Corea como México son de los países más abiertos del mundo ya con más de 50 TLCs. En este sentido, el TLC entre los dos países es el eslabón perdido (missing link). Como dice el proverbio “no poner todos los huevos en una misma canasta”, México está en el momento en que debe diversificar su comercio. Corea, que es el 3º socio comercial más importante de México, sin duda es el socio óptimo para su diversificación. Corea también necesita institucionalizar la inversión y el comercio para poder aprovechar la tendencia de nearshoring en México. Estoy seguro de que los dos países solucionarán con sabiduría esta tarea que lleva ya 14 años.

El último compromiso es el ingreso de Corea en la Alianza del Pacífico como miembro asociado. El mayor objetivo de esto es disfrutar del efecto del TLC bilateral con México de la manera indirecta mediante el ingreso a este mecanismo regional. El 24 de noviembre, se llevó a cabo la reunión ministerial de la Alianza del Pacífico en México, en la que el Ministro Adjunto para las negociaciones comerciales de Corea se presentó para manifestar la disposición de Corea a ser el país asociado. Esta postura también es la voluntad del gobierno coreano para fortalecer la cooperación México multidimensionalmente, no solo a nivel bilateral sino también a nivel regional y multilateral.

Aparte de estos compromisos, me gustaría mencionar el programa de búsqueda de los veteranos mexicanos de la Guerra de Corea del que estoy más orgulloso como Embajador. Actualmente hemos encontrado 4 veteranos y familias de 6 veteranos difuntos. El junio pasado gracias al patrocinio de la empresa coreana Posco pudimos costear la oportunidad de invitarlos a Corea. Asimismo, hace una semana fui a Monterrey para asistir a la ceremonia de conclusión de la remodelación de la vivienda de un veterano que reside en esa ciudad. Es la segunda vivienda que hemos remodelado para ellos, luego de remodelar una en Guadalajara en septiembre pasado. Me siento muy conmovido cada vez que pienso en aquellos que sacrificaron su vida para mi país, uno tan lejano para ellos. Mi último deber es montar una escultura conmemorativa de la dedicación y el sacrificio de los veteranos mexicanos en la Plaza de Corea que se establecerá cerca del metro Sevilla.

Fue un privilegio haber llegado a México en el momento del gran cambio en la situación económica global y ser testigo del potencial de México, asimismo, de haber podido preparar la celebración del 60º aniversario de las relaciones diplomáticas entre los dos países. Estoy más seguro que nunca de un futuro prometedor de Corea y México. ¡Viva México, viva Corea!

COLUMNAS ANTERIORES

¿Qué está pasando con el registro de patrones del IMSS?
Lo extraordinario también se planea

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.