Colaborador Invitado

Pacta sunt servanda

Esta máxima del derecho romano indica que los pactos deben honrarse. México cuenta con una trayectoria y un prestigio en el ámbito comercial internacional que deben tomarse con toda seriedad.

Juan Carlos Machorro, socio líder de la práctica transaccional de Santamarina.

Esta máxima del derecho romano indica que los pactos deben honrarse.

En el plano internacional, el artículo 26 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969 indica que “todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe”.

México cuenta con una trayectoria y un prestigio en el ámbito comercial internacional que deben tomarse con toda seriedad. El Estado Mexicano tiene una responsabilidad a cuestas que trasciende la temporalidad de agendas políticas de coyuntura y cuestiones de inmediatez electoral.

La red de tratados comerciales de la que nuestro país es parte nos ubica en una posición privilegiada y envidiable en el concierto comercial internacional. Tenemos como socios comerciales a cincuenta países que representan el setenta por ciento del producto interno bruto global.

Las medidas adoptadas por la administración federal actual en el sector energético se han alejado de la prédica de cumplimiento con nuestros compromisos, colocándonos en la situación más delicada que nuestro país haya enfrentado en el plano de cualquier acuerdo comercial desde la entrada en vigor del TLCAN en el año 1994.

No se trata de merma alguna a nuestra soberanía ni de unmenoscabo al dominio de la Nación sobre sus recursos naturales, el petróleo y carburos de hidrógeno incluidos.

Se trata, es importante ubicarnos en la realidad fáctica y jurídica, de honrar los pactos, de cumplir los compromisos adquiridos frente a nuestros socios comerciales, que claramente han venido siendo trastocados por la administración actual en aras de apoyar a las Empresas Productivas del Estado.

Se trata, seamos muy claros, de un trato discriminatorio a derechos legítimamente adquiridos por los demás participantes de estos mercados, inversiones canadienses y estadounidenses incluidas.

Es también importante dejar claro que el sector de las energías se encuentra incluido, amparado y protegido en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en forma trasversal en capítulos diversos que incluyen el de Inversión, Comercio Transfronterizo de Servicios y Empresas Propiedad del Estado, entre otros.

Nuestro país merece un mercado energético que pueda acceder a capacidades de innovación e inversión que en las condiciones actuales y previsibles solo el sector privado puede ofrecer.  Ahuyentar la inversión en este y en otros sectores es poco responsable y condena al país a un rezago que tomará mucho tiempo revertir.

La soberanía consiste también en la capacidad de adoptar decisiones estratégicas e inteligentes de colaboración con nuestros socios comerciales que sienten las bases de bienestar y desarrollo para las siguientes generaciones de mexicanos.

En la coyuntura actual, la disyuntiva inmediata parece reducirse a honrar los pactos en forma responsable, o incumplirlos atrincherados en falsos discursos ideológicos.


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