Colaborador Invitado

Hoteles y eficiencia energética, hacia una industria más sustentable

El sector hotelero tiene un compromiso ambiental de reducir sus emisiones a 66 por ciento para 2030.

La situación que está viviendo el planeta obliga a gobiernos, sociedad y sector productivo a tomar acciones más contundentes para reducir la huella de carbono. Además, ante el contexto económico que prevalece en el mundo, el ahorro de recursos obliga a caminar hacia la eficiencia energética.

Uno de los sectores que ya está cambiando es el hotelero. Las grandes cadenas están ofreciendo un hospedaje más amigable con el planeta, no sólo como una tendencia ambiental, sino como un plus para los turistas.

Concientizar sobre la importancia de utilizar la energía de forma eficiente, además de apoyar el cambio climático, también conlleva otros beneficios como el ahorro de energía térmica y eléctrica, y la disminución en factura eléctrica y de gas, lo que supone una ventaja competitiva en el sector.

Pero no sólo interesa el ahorro. También el sector hotelero tiene un compromiso ambiental de reducir sus emisiones a 66 por ciento para 2030. Y para lograrlo, igualmente están utilizando la generación de energía por medio de paneles fotovoltaicos, entre muchas acciones más.

De acuerdo con el Urban Land Institute, los hoteles consumen más energía que oficinas, comercios minoristas, viviendas multifamiliares y la fabricación industrial, mientras que la Organización Mundial del Turismo señala que representan alrededor del uno por ciento de las emisiones mundiales de gases efecto invernadero.

La ventaja para el sector es que, con estas acciones, puedan ofrecer viajes más amigables con el medioambiente, pues datos de booking.com revelan que 81 por ciento de los viajeros buscan un hospedaje sustentable. Por este motivo, diversas cadenas hoteleras se plantean lograr cero emisiones, lo que mejora su imagen pública.

Impulsar el uso responsable de las instalaciones (como elevadores, escaleras eléctricas, sistemas de aire acondicionado, hidrosanitarios, iluminación, entre otros), crear proyectos que van desde un plan de monitoreo, operación y mantenimiento hasta el seguimiento a instalaciones nuevas, contribuyen a una mejor gestión de la energía y, por ende, a obtener ahorros económicos. Potencialmente, de igual forma a la disminución de emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Pero no es todo. Igualmente hay estrategias de operación para la gestión global de edificios (facilities management), con un enfoque a la eficiencia energética, que aseguran una operación continua y un entorno de confort para los huéspedes.

Así, de la mano de la eficiencia energética, se podrá reducir la huella de carbono y obtener importantes ahorros, con eficacia en su operación, menores costos de gestión operativa y reducción en el consumo de energéticos.

Las medidas para mejorar la eficiencia energética dentro del sector hotelero pueden ser muchas y muy distintas. Para alcanzar esta meta, hay que buscar a los expertos que, tras una revisión de infraestructura e instalaciones, podrán desarrollar ese plan de mantenimiento para alcanzar nuestros objetivos: ahorrar recursos y, sobre todo, reducir la huella de carbono.

Francisco Torres Luquin, director general de Veolus/Experto en eficiencia energética y medioambiente.

COLUMNAS ANTERIORES

Plataforma Nacional de Transparencia, referente democrático en el mundo
Capacitar o no capacitar, he ahí el dilema

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.