Colaborador Invitado

La fabricación de evidencias para justificar posturas ‘científicas’

Conacyt respalda su posición contra el glifosato y los OGM’s citando a ONG’s, notas de prensa, no investigaciones científicas y ausencia de estudios que contradicen su posición en ambos temas.

Luis Eduardo González Cepeda, presidente de la Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos, A.C.

Como parte de su estrategia para justificar la prohibición del glifosato en nuestro país, el Conacyt preparó un dossier, en agosto del año pasado, (“Expediente científico sobre el glifosato y los cultivos GM”) en el que se pretende demostrar el daño que causa el glifosato y los organismos genéticamente modificados (OGM’s) a la salud y al medio ambiente, con diferentes citas y referencias de investigaciones científicas. Si el rigor con el que se preparó ese ‘dossier’ es lo que marca la pauta para la política pública en el campo mexicano, tenemos una base sólida para dudar de la seriedad con que se conduce el organismo responsable de coordinar la investigación científica del país.

Una revisión a fondo de ese documento, de 21 láminas con 271 citas, nos revela tres aspectos muy preocupantes: primero, la falta de seriedad y rigor con la que el Conacyt respalda su posición contra el glifosato y los OGM’s citando a ONG’s y proyectos de restaurantes orgánicos; segundo, su falta de seriedad al citar notas de prensa y no investigaciones científicas y, finalmente, la ausencia de referencia a estudios que contradicen su posición sobre el glifosato y OGM’s. Veamos.

El dossier cita a 17 documentos que NO remiten a estudios científicos, sino a fichas técnicas, publicaciones, infografías o carteles, sí carteles, de organizaciones civiles (cuya agenda, por supuesto está en contra del glifosato y OGM’s). Por ejemplo, el documento cita, entre otras, a la “Red para la Defensa del Maíz”, la Calpirg Education Fund (una ONG de Estados Unidos que se presenta como “contrapeso a poderosos intereses especiales que amenazan a la salud y al bienestar”), Vía Orgánica (se presenta como “Rancho, Tienda y Restaurante Orgánico en San Miguel de Allende”, cuya misión es promover la buena alimentación mediante una agricultura orgánica y defender al planeta” y, el colmo, la firma de abogados Baum Hedlund Aristei & Goldman, que litiga casos en Estados Unidos relacionados con los efectos de la salud del glifosato.

Para “documentar” las afectaciones del glifosato a la salud, el dossier del Conacyt cita una supuesta investigación llevada a cabo por los investigadores Felipe Lozano, de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y Humberto González, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), que reporta residuos de glifosato en la orina en niños de Autlán, Jalisco. Pero, ¿cuál es la referencia? Una nota de prensa emitida por la UdeGTV, NO el estudio científico que, por cierto, no aparece publicado en ningún lado y las propias instituciones NO reconocen haberlo realizado, mientras los investigadores mencionados dijeron que lo hicieron “a título personal”. ¿No es esto una señal de la existencia de una agenda concertada, sin ningún sustento científico, para justificar posiciones contrarias al glifosato y OGM’s?

Finalmente, el dossier hace referencia a 60 artículos (de los 230 que cita) obtenidos de la National Library of Medicine, National Center for Biotechnology, 18 en Researchgate y 11 de Science Direct. Tan solo la National Library of Medicine tiene más de 4 mil estudios sobre glifosato, algunos de los más recientes que coinciden en que el glifosato NO tiene una asociación con el cáncer, pero claro éstos NO fueron citados por el dossier. Por ejemplo, Andreotti G, et al (2018) y Tarazona, JV, et al (Agosto 2017).

Por si estas omisiones en las referencias científicas fueran poco, Conacyt convenientemente ignoró en su dossier la posición del Dr. Francisco Bolívar Zapata, pionero a nivel mundial en biología molecular y biotecnología, Doctor en Química por la UNAM, Premio Nacional de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales, con más de 300 publicaciones científicas y Fundador y Director del Centro de Investigación sobre Ingeniería Genética y Biológica, quien simplemente refuta las posición del Conacyt respecto a los OGM’s (Ver: https://colnal.mx/noticias/los-transgenicos-generan-beneficios-como-medicamentos-alimentos-y-vacunas-bolivar-zapata/).

Por último, si el Conacyt trabajara en realidad con el rigor y seriedad que el tema del campo mexicano amerita, debe entonces tomar en cuenta el estudio que el pasado 15 de junio un grupo de países de la Unión Europea (Francia, Países Bajos, Hungría y Suecia) recabaron y analizaron en un documento de más de 11 mil páginas, información basada en investigaciones científicas para solicitar la ampliación de la licencia que permite el uso del glifosato en Europa a partir de 2022. ¿La conclusión? Que el glifosato NO causa cáncer, ni representa riesgo alguno para la salud de los trabajadores agrícolas, ni para los consumidores si se usa de manera adecuada. ¿Incorporará el Conacyt en su próximo dossier el caudal de información que contradice su postura, más ideológica, que basada en la evidencia científica?

Esperemos que así sea, por el bienestar de los trabajadores agrícolas y la productividad del campo mexicano.

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