Claudia Olguín

‘Nearshoring’ sustentable en expansión

El 37 por ciento de las empresas con actividad inmobiliaria industrial genera energías renovables a partir de la solar térmica y fotovoltaica.

El avance del financiamiento a proyectos inmobiliarios con certificados sustentables en México revela una cara de la moneda respecto a la huella que generaría más allá de la vivienda, donde más de cinco mil 433 inmuebles cuentan con certificación EDGE.

Actualmente el impulso del financiamiento verde se enfoca en los parques industriales, a raíz del nearshoring y los recursos que instancias como la International Finance Corporation (IFC) del Banco Mundial preparan para este año en la industria.

Se trata de una bolsa de 900 millones de dólares de financiamiento enfocados en apuntalar proyectos cuyo origen sea producto del nearshoring.

El reacomodo de la cadena de suministros generaría actividades, pese a las alertas de algunos analistas sobre su potencial real por factores locales, equivalentes al menos a 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Treinta desarrolladoras de parques industriales afiliadas en la AMPIP revelaron a finales del año pasado en su reporte ASG que 64 por ciento contaba con políticas y/o procedimientos que incluyen temas ambientales, mientras que 57 por ciento disponía de certificaciones en sus naves.

Más allá de estas acciones es evidente que el avance está sujeto a los criterios globales que procuran la preservación del medio ambiente. Por ello, los inquilinos creados a partir del nearshoring demandan espacios de manufactura que dispongan de los elementos que permitan atender los compromisos establecidos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Según el reporte, que también considera acciones de gobierno corporativo e impacto social, 37 por ciento de las empresas con actividad inmobiliaria industrial genera energías renovables a partir de energía solar térmica y fotovoltaica, además de que 73 por ciento incluye en sus contratos cláusulas o criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG, en inglés).

Este resultado proviene de acciones realizadas desde 2018 cuando la organización elaboró un mapa de ruta para la nueva generación de parques industriales inteligentes y sustentables hacia 2030.

La dinámica puede observarse también en el hecho de que México es el segundo lugar en América Latina con financiamiento de proyectos inmobiliarios sustentables con certificado EDGE.

El documento Taxonomía Sostenible de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público valida las certificaciones LEED, EDGE, BOMA BEST y otras enfocadas a atender la responsabilidad con el medio ambiente.

Sin embargo, la realidad del impacto sustentable en los parques industriales se basa en lo alcanzado por 6.7 millones de metros cuadrados de área bruta rentable en eficiencia energética, uso de agua y desechos. Es justo la contraparte que justifica la demanda de tierra e infraestructura para soportar la expansión generada por el nearshoring y la manufactura en los años por venir.

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