La selección inglesa recelaba de México como sede del Mundial, así que el equipo de su Majestad montó su campamento previo al torneo en Colombia. Ahí ocurre una historia de policías y ladrones, de presiones diplomáticas.
El equipo de la rosa se había coronado campeón en Inglaterra 66 bajo la batuta de Bobby Charlton y la capitanía del férreo Bobby Moore. Buscan refrendar su título en 1970. Para adaptarse a la altura de la Ciudad de México, la selección inglesa viaja a Bogotá.
Una tarde, tres jugadores ingleses entran a la joyería Fuego Verde. Bobby Charlton flirtea con la encargada, una joven de 24 años, Clara Padilla. Bobby Moore se acerca a una vitrina y Clara lo ve embolsarse un brazalete de esmeraldas.
Moore es arrestado; el capitán inglés puede perderse el Mundial. Un asunto de seguridad nacional. Se activan los servicios diplomáticos de la Pérfida Albión. El embajador británico contacta al jefe de inteligencia colombiano, quien presiona al juez del caso. Tres días antes del inicio del Mundial, Moore es liberado.
Clara Padilla, víctima de amenazas e injurias, se exilia el resto de su vida. La historia se cuenta en el podcast “El capitán y el brazalete de esmeraldas”. Con todo, Inglaterra no ganó ese Mundial en México ni, Maradona mediante, el de 1986.
En 2026 los ingleses, sin trampas, se llevaron algo más preciado: nuestra ilusión.