Ginebra, Suiza. - Los gobiernos justifican su existencia otorgándole a las habitantes de sus países varios beneficios, entre los cuales resaltan la impartición de la justicia, el crear un entorno de seguridad, así como el respeto a la propiedad y el propiciar un entorno de bienestar a la población, entre otros. Un mecanismo importante para lograr estos es tener una economía con crecimiento, es decir, un incremento constante en la producción de bienes y servicios en la sociedad, lo que permite la creación de empleos y mayores ingresos para la población y para los mismos gobiernos. Con los mismos se puede crear y mantener fuerzas de seguridad, de justicia y policial, el poder crear obras de infraestructura que permitan incrementar la inversión privada, así como mecanismos para mejorar la salud de la población. Si un gobierno no puede proporcionar este entorno, pierde su principal razón de existencia; por lo que en países con democracia pierden las elecciones, como sucede en la actualidad en varios países europeos. En donde no existe la democracia ni se respetan las elecciones, la “gente vota con sus pies”, es decir sale de su país, como ha sucedido en Venezuela en los últimos años.
Son varios los factores que propician crecimiento económico, destacando el incremento en los factores de la producción, como es la fuerza de trabajo y la acumulación del capital, es decir la inversión, así como su productividad, es decir, incrementar la producción con la misma cantidad de factores de producción.
Al revisar la información del crecimiento destaca su baja tasa en los países europeos, por ejemplo, la zona euro crece menos del 1% al año, mientras que China tiene una tasa superior al 5%, lo mismo que la India, Taiwan e Indonesia entre otros países de la zona. Por su parte, Latinoamérica tiene tasas significativamente menores causadas, como decía un maestro mío en la universidad, por el virus del socialismo, que consiste en creer que se puede mejorar el nivel de vida sin esforzarse ni trabajar, por lo que se castigan las fuentes del crecimiento.
Una importante fuente del crecimiento es el incremento de la población en edad de trabajar con educación de calidad. Sin embargo, los datos muestran una importante caída en la tasa de nacimientos e incluso de la población total en varios países europeos, lo que influye en la reducción de la actividad económica en el presente y en el futuro. Se estima que para que la población se mantenga estable debe tenerse una “fecundidad media” de 2.1 en el país, pero el dato es inferior a este número en la mayoría de los países de este continente. Por ejemplo, en Bélgica es de 1.4, en Italia 1.2, en España 1,24, en Suiza 1.45. Por otro lado, en Estados Unidos es de 1,6, en Corea del Sur 0.76 e Incluso en México se ha reducido de manera importante en los pasados años y ya es de 1.85. En contraste, es superior a 4 en la mayoría de los países del continente africano.
En Europa se discute este tema y hay varios mecanismos para tratar de incrementar el tamaño de la población y así elevar la producción e incrementar el consumo, pero esto está generando presiones políticas en la dirección contraria. En algunos países se siguen políticas de puertas abiertas para recibir inmigrantes, sobre todo de Medio Oriente y Africa, pero es frecuente que tengan problemas para su incorporación a la sociedad por el idioma y la baja capacidad técnica y educativa. Incluso en Suiza se votó hace unos días una propuesta para limitar el tamaño de habitantes que puede tener el país en el futuro, pero rechazada. Por otro lado, el gobierno otorga programas de apoyo económico a quienes no tienen trabajo e incluso les dan cursos técnicos o por otro lado, se otorgan apoyos en efectivos a parejas por el número de hijos que tienen.
Aunque esto son paliativos, no se enfrenta un grave problema que tienen estos países, que son las excesivas regulaciones y restricciones, así como los elevados impuestos a las empresas, lo que dificulta la inversión y el crecimiento. En contraste, está el caso de Irlanda, que ha realizado un cambio drástico en sus políticas fiscales y tiene uno de los mayores crecimientos del PIB per cápita, mismo que se ha triplicado en los últimos 25 años, al facilitar la inversión privada. Esto debería ser un ejemplo para México y así salir del actual estancamiento que tenemos.