Benito Solis

Lecciones para que México vuelva a crecer: caso de Dubái

En la actualidad, el PIB per capita de México es cercano a los 14 mil dólares, mientras que en la nación árabe es superior a los 50 mil dólares por habitante, siendo muy inferior al nuestro en el siglo pasado.

Dubái, Emiratos Árabes Unidos.- México tuvo un elevado crecimiento económico en la década de los 50’s y los 60’s, pero después de las crisis ocurridas en 1976 y 1982, con las fuertes devaluaciones del peso en esos años, este dinamismo se ha ido deteniendo de manera paulatina. Mucho de este avance estaba soportado en la estabilidad de la moneda, en la baja inflación y en el buen manejo de las finanzas públicas. La inversión para prosperar requiere de cierta certidumbre en el futuro económico de los países. Hay que enfatizar que los inversionistas depositan sus recursos en el presente, confiando en recuperarlos en el largo plazo.

Por ejemplo, el costo de instalar una fábrica se recuperará con el rendimiento de varios años, por lo que si cambia la legislación que enfrenta, si se incrementan los impuestos que debe pagar, si cambia el valor de la moneda local o la seguridad legal o física de sus instalaciones, entre muchos otros factores, altera la posibilidad de recobrar la inversión realizada. Es por eso que un déficit fiscal elevado provocará aumentos futuros de impuestos, así como mayores tasas de interés, lo que subirán el servicio de la deuda de las empresas. Contar con reglas estables fomenta la inversión de las empresas y los recientes cambios económicos y legales en nuestro país dificultan la inversión privada, lo que se traducirá en menor crecimiento en el mediano y largo plazo.

En la actualidad la economía de México crece cerca del 1% al año, lo que no alcanza a compensar el incremento de la población, por lo que el PIB por persona se reduce cada año. El gobierno otorga varios programas sociales que cubren parte de esta contracción, pero su costo es la reducción en servicios públicos, como son la calidad de la educación, de los servicios médicos, de la seguridad pública y de la inversión pública, entre otros conceptos. Todos estos perjudican aún más el crecimiento futuro de la economía. Además, estos apoyos se están financiando con incrementos en la deuda pública, lo que los hacen insostenibles en el futuro.

En contraste a lo que sucede en México está el caso de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), especialmente el Emirato de Dubái, que tiene el edificio más alto del mundo, con más de 800 metros. Este país posee una economía muy abierta, pero tenía niveles de pobreza muy alta a mediados del siglo pasado; con un clima muy adverso, sin agua y con condiciones difíciles para la agricultura. En la década de los 60’s descubrió el petróleo en su territorio, el cual alcanzó a representar más del 60% de sus ingresos, pero paulatinamente ha disminuido y en la actualidad es menor al 1% del total. El gobierno consideró que no era conveniente concentrar sus ingresos en este recurso y ha seguido una política de economía abierta, de apoyo al comercio y al turismo.

En la actualidad, el PIB per capita de México es cercano a los 14 mil dólares, mientras que en la nación árabe es superior a los 50 mil dólares por habitante, siendo muy inferior al nuestro en el siglo pasado. Son varias las razones que explican el crecimiento de este país, destacando la baja corrupción, la fuerte penalización al consumo y comercialización de drogas, así como la apertura a la inversión privada y extranjera. Otros elementos que explican este avance es la fuerte inversión en la educación, sobre todo técnica y a la salud pública, el gasto en seguridad y a la inversión en infraestructura, entre otros conceptos. Cabe resaltar que esta zona no dispone de agua potable, por lo que el 99% de la misma se obtiene de la desalinización de agua del mar y un elevado porcentaje de la electricidad proviene del sol.

Especialmente importante es la política recaudatoria del gobierno, ya que solo cobra un impuesto del 9% a las empresas que tengan utilidades superiores a los 100 mil dólares anuales y es de 0% para las personas físicas. Por su parte, la tasa es de 0% para las ganancias de capital y el equivalente del IVA empezó en 2018, siendo del 5%. Especialmente relevante son las mas de 20 Zonas Libres, que tienen impuestos incluso mas bajos, en donde existen una serie de mayores facilidades fiscales y de trámites.

Este es uno de los países con los que México compite para poder atraer inversión extranjera y nacional y así poder elevar el crecimiento económico y lograr crear empleos remunerados.

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