No les crean, toda la oposición no busca ganar las elecciones para que México sea un “lugar mejor para vivir”, ni buscan La Silla presidencial para impulsar el crecimiento económico, combatir el desempleo, y desde la política construir un país fuerte, bien afianzado ante los embates del mundo, no, lo que buscan en el fondo es vencer al Presidente Andrés Manuel López Obrador.
La intención de ellos, nada disimulada, es la de lograr tener la razón de que el país va mal, y sobre esta forzada premisa, están decididos a erigir todo un discurso político basado en el cambio, aunque sinceramente, y con base en datos duros, suena más a regresión, pues esta semana se dieron a conocer tres indicadores clave, que por sí solos, echan para abajo tales argumentos.
Apenas al inicio de la semana y a pesar de las constantes críticas al Gobierno de México, el Fondo Monetario Internacional (FMI) tuvo que modificar al alza su expectativa de crecimiento económico para este año, al pasar de 1.8 por ciento que proyectó en abril, a 2.6 por ciento en esta nueva edición de su reporte, aunque el Presidente es más optimista y vaticina un mínimo de 3 por ciento.
También, hace un par de días, el INEGI reportó que los ingresos de las familias mexicanas crecieron 4.6 por ciento en promedio, entre 2018 y 2022, en términos reales, es decir, descontando la tremenda inflación. Destaca aquí que los más beneficiados fueron los hogares del primer decil, los más pobres, con un aumento de casi 20 por ciento en dicho periodo, de acuerdo con la Encuesta Nacional de los Ingresos y Gastos de los Hogares.
Pero no es todo, apenas en junio bajó 2.7 por ciento la tasa de desempleo, logrando su menor nivel en tres meses, sin embargo, impulsados por la generación de puestos de trabajo, pero en la informalidad, como una complicada válvula de escape de la economía nacional, un gran pendiente de esta, y todas las administraciones.
Hasta el momento, las propuestas de los aspirantes del Frente tienen dedicatoria y el código postal de Palacio Nacional. En sus mentes, en la papeleta electoral de 2024 volverá a estar el Presidente López Obrador. Poco hacen, y han hecho, por conectar con aquellas necesidades reales que tiene el Pueblo de México, como los resultados, por ejemplo.
Ley Federal de Emprendimiento
Que vengan más iniciativas como la de la diputada Juanita Guerra Mena, de Morena, para crear, por fin, la Ley Federal de Emprendimiento, que pone a dicha actividad como un detonador de la economía, mediante incentivos y simplificación de permisos.
Esta iniciativa resulta relevante porque no nada más se enfoca en desarrollar al gran ecosistema de emprendedores en el país, sino que demuestra que pese a las diferencias, prevalece la cooperación entre sector público y privado, pues la propuesta de dicha ley emanó de las fuerzas básicas de la Coparmex, buscando representatividad para aquellos emprendedores que hoy no la tienen en los grandes organismos empresariales.
Los números son demoledores, en México 8 de cada 10 emprendedores lo hacen desde la informalidad, de acuerdo con datos del INEGI. Recordemos que las Mipymes aportan 52 por ciento del PIB, y generan 72 por ciento de los empleos formales.
Así, la Ley Federal de Emprendimiento podría ser votada en el próximo periodo de sesiones, y propone la creación de un Consejo Nacional del Ecosistema de Emprendimiento, donde participen distintas dependencias; así como un Registro Nacional; y se enfocará en la elaboración de un Plan Nacional de Financiamiento al Microempresario, cuya coordinación dependería de la Secretaría de Economía, que comanda Raquel Buenrostro. Atentos.