Energía para todos

Prioridades en el rescate de Acapulco

El acuerdo al que llegaron ayer los líderes empresariales junto con el gabinete del presidente López Obrador, establece prioridades.

El plan para rescatar a Acapulco de los efectos que dejó el huracán Otis es prioridad en las agendas del gobierno y del sector privado. El acuerdo al que llegaron ayer los líderes empresariales junto con el gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador, establece prioridades.

Primero, y contrario a lo que otras administraciones buscaban después de la tragedia (reactivar la economía a como diera lugar y con cargo a la deuda), en este caso se buscará garantizar el suministro de alimentos a la población, quien se vio duramente golpeada por el fenómeno climatológico.

Una vez controladas las necesidades primarias de los habitantes, pues en el caso del suministro eléctrico, la CFE ha logrado en tiempo récord restablecer la gran mayoría del servicio, entonces viene la reconstrucción. Aquí es importante destacar la voluntad que han mostrado bancos y aseguradoras dando todas las facilidades necesarias para llevar a cabo los trámites necesarios, apoyando incluso con suspensiones de pagos en créditos al consumo, y extendiendo las coberturas para poder pagar todos los siniestros.

El gobierno también ha hecho lo suyo. A la labor titánica, ya referida de la CFE, se suman los apoyos fiscales que han emanado de la Secretaría de Hacienda, vía SAT, los cuales tienen la finalidad de no estresar más a los empresarios acapulqueños, sobre todos a los pequeños, en el pago de sus contribuciones. Lo mismo el IMSS, que tendió la mano para que aquellos patrones que lo soliciten, tengan todas las facilidades para no retrasarse en sus obligaciones, sin mencionar a Pemex que a duras penas ha podido reactivar 17 gasolineras en momentos críticos.

Pero como en todo, esta ayuda lograda en ambos lados tendrá un costo. Apenas ayer Citibanamex estimó que Otis costará un retroceso de 16 por ciento del PIB de Guerrero en el último trimestre de este año, en comparación con el tercer periodo, lo que a su vez pasará factura de 0.2 por ciento al PIB nacional. Por otra parte, firmas como Enki Research estiman el impacto total entre 10 y 15 mil millones de dólares, aunque por el momento es complicado respaldar un cálculo de este tipo.

En fin, el camino es largo, sin embargo, lo importante es que gobierno y sector privado ya caminan en el mismo sentido, por lo que esperamos que pronto comiencen a reflejarse los primeros resultados de la estrategia para reactivar al que ha sido el corazón del turismo en México desde siempre.

Pregúntale a ‘Billy’

A pesar de que la salida de Guillermo Billy Álvarez de la Cooperativa Cruz Azul debiera ser un asunto consumado, como hemos reportado en este espacio, al parecer ha dado inicio una campaña para lavarle la cara (término que usamos mediáticamente), con la finalidad de construir una imagen de víctima que pocos creen, salvo algunos célebres colegas deportivos.

La misión, de acuerdo con fuentes, será maquillar la fracasada gestión de Álvarez por 32 años al frente de uno de los clubes deportivos más emblemáticos del país. Y es que los números no los asisten. Desde 1988, cuando junto con su hermano y sus cuñados tomaron la presidencia del Cruz Azul, y hasta 2020, se disputaron un total de 56 torneos, en los cuales solo hicieron el ridículo, acuñando el verbo “cruzazulear”, como sinónimo de burla, que avergüenza a una de las aficiones más nobles de este país. Y ya no hablemos del estancamiento que vivió la productividad de la cementera más popular del país.

En este contexto, seguramente verá usted próximamente en pantalla de nueva cuenta a Billy Álvarez, como lo hizo recientemente con David Faitelson, recuerde poner atención en aquello que le preguntan, pero aún más, ponga atención en lo que no.

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