Energía para todos

Al banquillo la política energética

Empresas de Estados Unidos buscan destrabar una serie de permisos empantanados en la Comisión Reguladora de Energía.

Ayer dieron inicio las consultas solicitadas por Estados Unidos y Canadá al amparo del TMEC para intentar hacer desistir al gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador de su política energética, que él mismo ha llamado, en favor de la soberanía.

Agotado por completo el canal diplomático, principalmente a través de la Embajada de Estados Unidos en México, la consulta es una de las herramientas echadas a andar por el sector privado estadounidense, toda vez que no existen ya puentes de comunicación eficientes con Palacio Nacional.

De fondo, las empresas que se dicen afectadas buscan destrabar una serie de permisos empantanados en la Comisión Reguladora de Energía (CRE), principalmente en el sector eléctrico, que no les han permitido avanzar en millonarios proyectos que fueron concebidos en la administración anterior, donde vio la luz la reforma energética de 2013, misma que la #4T ha podido detener mediante ajustes en la legislación secundaria.

El panorama no es alentador para las empresas extranjeras, pues en el mejor de los casos, esperan que la controversia se limite a esta consulta que tiene un plazo de 75 días para evitar un panel de solución de controversias. Sin embargo, la postura del gobierno de México es firme y no está abierta a la negociación, como lo demostraron las múltiples e infructuosas reuniones que sostuvieron por meses el sector privado de ambos países, comandados por el embajador Ken Salazar, con el presidente López Obrador.

Pero pongamos las cosas en contexto. Afirmar que la relación comercial está en riesgo por esta disputa detonada desde el sector energético, es ignorar el mercado más grande del mundo, mismo que generó comercio por más de 784 mil millones de dólares entre los tres países durante la primera mitad de este año. De ahí que sectores como el automotor, el agropecuario, textil y en general de manufacturas, serían los primeros en brincar, en caso de que los países no se pongan de acuerdo en los mecanismos para resolver controversias que contempla el TMEC.

También hay que señalar que esta no sería la primera controversia de alto nivel que se dirime en el marco del TMEC. La pugna energética se sumará al panel de controversias que hoy se discute con relación a las reglas de origen en el sector automotor, donde Estados Unidos es el acusado por rehusarse a acatar los lineamientos que el acuerdo marca en materia de ensamble de vehículos en la región.

A pesar de que esté en el banquillo de los acusados, por su conducir en estos temas, el presidente no piensa mover un ápice a la política en materia de energía que le ha ayudado a mantener los altos niveles de aprobación que ostenta. El nacionalismo energético, como discurso político, es uno de los pilares de su estrategia. Así cueste puntos en la relación bilateral, las consultas del TMEC no serán suficientes para hacer cambiar de opinión al mandatario, mucho menos hoy que las brasas del fuego electoral se reavivan con miras a 2024.

Impulsa comercio

La gestión que ha realizado Claudia Sheinbaum al frente del gobierno de la CDMX recibió un reconocimiento por parte de los representantes de la CANACO, quienes manifestaron su apoyo a esa labor, ya que los estragos que trajo consigo la pandemia para la economía del país fueron menos severos al permitir la apertura de establecimientos. Ahí, destacaron las medidas tomadas en materia de seguridad, que han contribuido a que la capital se convierta en el entidad que más inversión extranjera directa recibe en estos momentos, lo que se ha traducido en más empleos.

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