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‘Como país no estamos preparados para atender a las enfermedades de origen neurológico’

El CMN tiene registrados cerca de 1, 000 neurólogos, los cuales son insuficientes para para atender a los 127 millones de habitantes mexicanos, comenta Jorge Arturo Castillo.

Nuestro país tiene alrededor de 127 millones de habitantes y el Consejo Mexicano de Neurología (CMN) tiene registrados cerca de 1,000 neurólogos, incluyendo neuropediatras certificados, lo que se significa que cada neurólogo tendría que atender ni más ni menos que a 127 mil personas cada año, lo cual es insuficiente a todas luces.

El pasado 29 de noviembre se celebró el “Día Mundial del Neurólogo”, lo cual es un excelente pretexto para reflexionar sobre esta especialidad médica, la cual muchas veces pasamos por alto, hasta que llega a ocurrir un incidente, con nosotros o con nuestros familiares, que nos obliga a asistir a consulta.

Y es que es necesario acudir con el neurólogo de forma periódica, al menos una vez año, tal como hacemos con otras especialidades médicas, y estar atentos a los síntomas, como es el dolor de cabeza, debilidad física o problemas de memoria, además de alteraciones en los sentidos, como visión doble, o incluso, problemas para pasar alimento. Es fundamental conocer esto para asistir con el neurólogo a la primera manifestación de síntomas, como los mencionados.

Tampoco podemos dejar de decir que la prevalencia de enfermedades neurológicas ha ido en aumento en los últimos años, como es la enfermedad cerebrovascular, la cual no solo ha ido in crescendo, sino que ya se observa también en grupos etáreos que otrora no lo manifestaban tanto, como son personas de entre 30 a 40 años. Empero, antes era una enfermedad que se veía en personas mayores de 70 años en adelante.

La explicación de ello es, sobre todo, el mal control de los factores de riesgo, como la diabetes, la hipertensión arterial, el tabaquismo y la obesidad, entre otros más. Aunado a lo anterior, como sabemos, la pirámide poblacional en México está cambiando y las personas en México viven más tiempo, 76 años en promedio, lo cual en sí mismo es un factor de riesgo para que se produzcan enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson, entre otras.

Ante ello, a decir del doctor Matías Márquez Valderrama, médico especialista en neurología clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) del estado de Jalisco, es necesario mantener informada a la población acerca de lo que es la diabetes, la hipertensión, el control adecuado del peso, el llevar una correcta y balanceada alimentación para tener menos enfermedades de tipo cerebrovascular.

El Alzheimer es el tipo de demencia más frecuente en el país y hoy en día se sabe que existe una prevalencia del 7.3 % en la población mexicana y, además, una incidencia del 27.3%; se diagnostican 1,000 personas por año en la población adulta mayor.

En cuanto al Parkinson, no existen cifras exactas de pacientes, sin embargo, el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) afirma que es una prevalencia de 50 casos nuevos por cada 100 mil habitantes al año.

Este tipo de enfermedades neurodegenerativas implica no solo al paciente, sino a toda la familia, además de sus cuidadores. En este sentido, afirma el doctor Márquez Valderrama, “como país no estamos preparados para atender este tipo de enfermedades, tanto a nivel sistema de salud como en la misma familia”.

Justo por lo anterior, en este espacio hemos insistido tanto en la medicina preventiva, que se practica tan poco en esta nación. La prevención primaria es lo mejor en cualquier rama de la medicina, con el fin de evitar al máximo los factores de riesgo mencionados, al cuidarse acudiendo regularmente con el especialista, además de llevar una alimentación balanceada y consumir antioxidantes, con el fin de retrasar el avance de las enfermedades neurodegenerativas.


El botiquín

En el país empezó la vacunación anti Covid para menores de entre 15 y 17 años, lo cual es una excelente noticia, pero no es suficiente. Falta incluir a los niños de otros grupos etáreos y empezar a inmunizar, con una tercera dosis, a los adultos mayores, tanto porque viene el invierno como por la nueva variante del coronavirus surgida en África del sur, la Ómicron, que ya ha puesto a temblar a más de uno y a cerrar fronteras, de nuevo.

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