Donald Trump de nuevo, arremetió en contra de México y la presidenta Claudia Sheinbaum en un discurso de campaña desde la Casa Blanca. En un almuerzo para policías, bomberos y primeros respondientes, presumió que se había reducido el tráfico de drogas por vías marítimas en 97% gracias a la estrategia de atacar embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, supuestamente cargando drogas.
En este mismo discurso, con su muy particular forma de hacer campañas para los republicanos que buscan ser electos a menos de tres semanas de las elecciones intermedias en Estados Unidos, amenazó con perseguir el 3% restante de supuestas embarcaciones que trafican drogas: “queremos encontrarlos porque los consideramos las personas más valientes de todo el mundo. Cualquiera que se arriesgue de esa manera y trate de lograrlo... Ya saben, ven esos misiles, ¡pum!, y ni siquiera los ven venir desde a 600 millas de distancia. Caen desde el cielo, gracias a la Space Force, y dan a los botes justo en el centro. Uno se siente terrible por la gente, pero piénsenlo de esta manera: cada bote mata a miles de personas. Si lo ven así, uno se siente mejor.” Lo que no ha mencionado Trump es que las embarcaciones en esa área del Caribe y el Pacifico mueven cocaína, no fentanilo. Adicionalmente es un porcentaje reducido de esa cocaína eventualmente llega a consumidores estadounidenses. En años venideros habrá investigaciones y juicios en contra de mandos militares y civiles que ordenaron atacar embarcaciones en época de paz, y matar a civiles en alta mar, violando no solo el derecho internacional, también la constitución y derecho militar.
Hay que entender que lo importante para Trump, en este momento, no es la efectividad ni la legalidad de la estrategia. Necesita traducir actividades de su gobierno, a balazos, comentarios, descripciones exageradas que se traduzcan en un discurso político y slogans para campañas.
Y aunque Trump reconoció que está trabajando con el gobierno de México y que “las drogas que ingresan, en específico el fentanilo, han bajado un 64%” esto no es suficientemente impactante para un discurso de campaña. El mandatario estadounidense planteó de nuevo lo que podría ser los siguientes pasos: “Todavía no hemos implementado la estrategia terrestre a pleno rendimiento, pero ya comenzando… desafortunadamente, los cárteles controlan en México. Se lo digo a la presidenta de México: ella no está contenta. Es una gran mujer, una mujer maravillosa, pero los cárteles están en México.”
No es la primera vez que Trump amenaza con la estrategia “terrestre” para combatir organizaciones criminales al mismo tiempo alabando a la Presidenta. ¿Pero que significa estrategia terrestre? Es importante entender el contexto, el momento y las necesidades políticas de él, la Casa Blanca y el Movimiento MAGA. Al igual que la presidenta Claudia Sheinbaum, las declaraciones de ambos mandatarios tienen un contexto electorero importante y la relación bilateral es el jamón del sándwich de las elecciones: Trump subraya la amenaza de las organizaciones “terroristas” además de la incapacidad del gobierno. Con estas declaraciones Sheinbaum saldrá a defender la soberanía y denunciar la injerencia extranjera, acusando de traidores a los que ataquen su movimiento. Soberanía e injerencia serán el lema de Morena para movilizar sus electores en 2027.
No me es claro que tan redituable políticamente son estos balazos de Trump en contra de México. Pero en la declaración del mandatario estadounidense soltó un dato importante, una arruga nueva de la “estrategia” de la Casa Blanca que nos permite considerar que no habrá una invasión por marines al territorio nacional, o el uso de misiles en contra de objetivos mexicanos-a corto plazo. Pero si continuará la presión a los carteles, al gobierno, a la clase política y empresarial por parte de Trump: “La estrategia terrestre apenas está comenzando y los estamos golpeando muy duro. Conocemos todas las rutas, sabemos dónde están los malos, los cárteles; sabemos dónde viven. Los estamos golpeando con fuerza, pero se pondrá más difícil conforme avancemos. Tienen un plazo determinado para básicamente rendirse (surrender). México debería estar haciéndolo, pero honestamente, no son capaces.”
Otra traducción para la palabra “surrender” es “entregarse”. ¿Qué quiso decir el Presidente Trump con esta declaración en este discurso de campaña en la Casa Blanca? Parecería que sorpresivamente estaría confirmando lo que intuyen analistas y trascendidos de que la prioridad de la estrategia del gobierno de los Estados Unidos es apostarle a la negociación y la entrega de lideres criminales, políticos y empresariales. Una estrategia terrestre no es inmediata, pero no se puede descartar.