Análisis sin Fronteras

México ‘handler’ no tiene con quien conversar

El México ‘handler’ no tiene con quien conversar o coordinar el tema más delicado políticamente para ambos países.

El secretario Alejandro Mayorkas es el funcionario civil más importante para la seguridad nacional de Estados Unidos. Y parece que a también le tocará ser el México handler (funcionario con responsabilidad política sobre la relación bilateral). Esto es un cambio sustancial de lo que ocurrió durante la administración del presidente Donald Trump, quién delegó la responsabilidad de la relación bilateral a su yerno Jared Kushner -quien en realidad reaccionaba a los tuitazos -perdón, decisiones- que hacía el controversial mandatario. Desde la creación de homeland security, después de los atentados terrorista en 2001, la encargada o encargado de esta secretaría empezó a desplazar a la secretaria (o secretario) de Estado en la relación con México. En realidad, esta transición tenía una justificación fundamental: la frontera de 3 mil 200 kilómetros. La Secretaría de Seguridad Nacional tiene la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos de amenazas dentro y fuera de Estados Unidos. Para entender la importancia de la función de Alejandro Mayorkas, el mismo día que viajó a México, su secretaría publicaba, por primera vez la ‘Estrategia Nacional para Enfrentar Terrorismo Doméstico’, un documento que cambia fundamentalmente la estrategia de seguridad nacional de ese país -la prioridad de los aparatos de inteligencia ahora tienen que buscar y prevenir actos de terrorismo por conciudadanos-. Además de prevenir atentados terroristas en su país, perpetrados por estadounidenses y extranjeros, y seguridad fronteriza, también tiene la responsabilidad de que se cumpla legislación migratoria, seguridad aérea, seguridad marítima, seguridad de los puertos, seguridad de los funcionarios, ciberseguridad y asegurar una respuesta coordinada ante desastres naturales y no naturales. Pero la frontera entre México y Estados Unidos le adiciona una responsabilidad más: será el contacto de más alto nivel que tendrá México. La vicepresidenta Kamala Harris ya tiene otras responsabilidades y problemas que resolver, incluyendo enfrentar los esfuerzos del Partido Republicano para implementar legislación estatal que suprima el voto en las siguientes elecciones intermedias y así asegurar el control de las cámaras. Y tal vez, en 2024, Donald Trump podría ser reelecto presidente de Estados Unidos, gracias a los esfuerzos legislativos de estos republicanos.

Del problema migratorio la vicepresidenta tendrá la responsabilidad de proteger el voto de los demócratas. Y ahora, será el secretario Alejandro Mayorkas el que tendrá que enfrentar y resolver el problema de seguridad que más impacto político tendrá el gobierno de Biden a corto plazo: detener los flujos irregulares de migrantes que buscan entrar ilegalmente a Estados Unidos por la frontera con México. Y aunque el gobierno de Biden se rehúsa a clasificar como una crisis humanitaria en la frontera, los hechos señalan un flujo casi histórico: Los primeros cinco meses del 2021, la Patrulla Fronteriza detuvo a 900 mil personas en la frontera entre ambos países. Casi un millón, y estos números no consideran los migrantes que sí pudieron ingresar ilegalmente a Estados Unidos sin ser detenidos. Pasados secretarios de homeland security tenían como contraparte al titular de la secretaria de Gobernación, quien en administraciones pasadas coordinaba todos los esfuerzos del aparato de seguridad del gobierno de México. Pero la reducción de la responsabilidad y de la importancia de la secretaria de Gobernación, y la inexistente presencia de la Secretaría de Seguridad Pública, la coordinación con México en materia de seguridad será un reto para ambos países.

Los republicanos y Donald Trump están viendo las dificultades de la administración Biden de contralar la frontera y coordinarse con sus socios mexicanos. La vicepresidenta Harris se rehúsa a visitar la frontera entre ambos países, a pesar de la presión de los medios y legisladores conservadores. No es casualidad que el presidente Donald Trump anunciaba su visita a la frontera el mismo día que el secretario Mayorkas estaba en México. Por más que exigen o que demanden a los migrantes que no son bienvenidos y que la frontera está cerrada, el mensaje simple y llanamente no se escucha o no está respaldado por acciones concretas. Y estas acciones concretas las tendrá que tomar el gobierno de López Obrador y la Sedena. Y aunque el secretario Mayorkas -el México handler- se reunió con el precandidato presidencial y canciller Marcelo Ebrard, el esfuerzo de coordinar la relación bilateral se dificultará más y más, al ir incrementando la guerra intestina entre las diferentes tribus morenistas y precandidatos presidenciales. Y no es claro que Ebrard sobrevivirá el más reciente embate. Pero esto debilita al secretario que tendría la responsabilidad de coordinar los esfuerzos casi monopólicos que tienen las Fuerzas Armadas en materia de seguridad nacional y seguridad fronteriza. El México handler no tiene con quien conversar o coordinar el tema más delicado políticamente para ambos países.

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