Desde San Lázaro

Sheinbaum, reprobada

Claudia Sheinbaum está reprobada porque con el paso de las semanas se observa su manifiesta incapacidad para gobernar.

La titular de la jefatura de Gobierno de la CDMX llega a su I Informe de Gobierno con una calificación reprobatoria, en virtud de que no ha tenido la capacidad para, ya no digamos revertir los índices delincuenciales, sino contenerlos. La capital del país se ha convertido en territorio del hampa.

Echarle la culpa a anteriores administraciones es un despropósito que causa hilaridad y enojo y si al tema de la inseguridad le aumentamos otros, como la violencia de género, en donde ya fue conminada por un fallo judicial a que se decrete la alerta respectiva; la falta de oficio político con los transportistas; movilidad del transporte; el mantenimiento de la carpeta asfáltica o la corrupción que prevalece en áreas centrales y alcaldías, pues estaríamos hablando de que tiene que dimitir.

Claudia Sheinbaum está reprobada por lo que dicen varias encuestas que miden el desempeño de los gobernadores y porque con el paso de las semanas se observa que no es cuestión de tiempo para que se empiecen a solucionar los acuciantes problemas que agobian a la metrópoli, sino es por su manifiesta incapacidad para gobernar.

Lo que ocurre en la presidencia de la República igual sucede en la capital del país. Pura saliva, promesas van y vienen, ocurrencias al por mayor y la evasión de responsabilidades.

Desde que ocurrió la alternancia en el otrora DF, no se había tenido todo el apoyo del gobierno federal como el que ahora ostenta Sheinbaum. López Obrador se ha encargado de acercarle recursos y las capacidades del Estado para que su discípula favorita cumpla con creces su responsabilidad, empero ha fracasado en su intento.

En otra columna dijimos que ese afecto que brinda AMLO a varios gobernadores como Cuitláhuac García, en Veracruz, Cuauhtémoc Blanco, en Morelos y la propia Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México, ha resultado pernicioso debido a que el primer mandatario federal ha minimizado sus enormes fallas en detrimento de los habitantes de esas tres entidades.

La retahíla de logros que enumeró la exdelegada de Tlalpan ante el Congreso local representa una lista de mentiras o en el mejor de los casos verdades a medias y por supuesto de promesas incumplidas.

Mientras la señora no tome el toro por los cuernos para combatir a los malosos de nada sirve que avance en otros temas, tiene una deuda en seguridad que exige no solo la presencia de la Guardia Nacional, sino, para empezar, la purga de los malos elementos de las corporaciones policiacas.

La inseguridad pública está en niveles nunca antes visto, ya que la cifra de delitos que no se denuncian ha crecido exponencialmente.

En estos 287 días que lleva al frente del gobierno capitalino, sería interesante conocer el número de reuniones que ha tenido con el Poder Judicial y qué medidas conjuntas, con amplio respeto de su autonomía, han implementado para castigar a los delincuentes.

Por si faltara algún ingrediente para hacer más espeso el caldo de cultivo, se prepara la aprobación de la Ley de Amnistía para que salgan cientos de delincuentes de 'poca monta' a delinquir.

COLUMNAS ANTERIORES

Un candidato presidencial de la oposición
En tres años, el país huele a muerte

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.