Desde San Lázaro

Los siete magníficos de Sheinbaum

Los siete magníficos de Claudia Sheinbaum han generado gran expectativa entre diversos sectores de la sociedad, en particular, de los empresarios e inversionistas.

Independiente de los nombramientos que faltan para integrar el gabinete legal y ampliado, resulta alentador, por decir lo menos, que buena parte de ellos responden al ánimo de retomar el rumbo del crecimiento sostenible al tiempo de restaurar el entramado institucional en bien de la población de escasos recursos.

De los 15 nombramientos que ha hecho la próxima presidenta, llaman la atención siete de ellos por el perfil académico, profesional y expertise que poseen y que garantizan el éxito en las responsabilidades que les toca desempeñar en este arranque del sexenio.

Un gabinete de transición que servirá para perfilar, luego de unos meses de gobierno, a un verdadero trabuco de expertos que acompañen a la primera mujer presidenta en su periplo no libre de escollos hasta el 2030.

Los siete magníficos de Sheinbaum han generado gran expectativa entre diversos sectores de la sociedad, en particular, de los empresarios e inversionistas, además de los expertos en políticas públicas en temas como la gobernabilidad y la seguridad pública.

El nombramiento de Juan Ramón de la Fuente como secretario de Relaciones Exteriores es un acierto por el perfil como diplomático que posee y que será de gran relevancia en la conformación de una agencia multilateral con la comunidad internacional y en particular con Estados Unidos, sobre todo si regresa Donald Trump a la Casa Blanca, además de participar en los foros mundiales para coadyuvar en desactivar el estado de preguerra que prevalece en el orbe.

El segundo magnífico de la pléyade de personajes que integran el gabinete es Marcelo Ebrard, quien no requiere presentación, ya que su amplia experiencia en el servicio público lo avala en su nueva responsabilidad y que tendrá bajo su égida la renegociación del T-MEC y, sobre todo, el recomponer la relación con los inversionistas y empresarios, tanto nacionales como extranjeros, que aguardan las señales del nuevo gobierno para detonar sus proyectos de inversión y el establecimiento de empresas internacionales en México, con el consecuente impacto en la generación de empleos formales, divisas, desarrollo regional y mayor captación tributaria.

La ratificación de Rogelio Ramírez de la O como titular de la SHCP representó una buena señal para los mercados y en general para la comunidad financiera, toda vez que le dio cierta estabilidad al país con el rigor de sus políticas económicas y financieras en este sexenio.

El secretario de Hacienda y Marcelo Ebrard no son gente que ha crecido al amparo de Sheinbaum, pero tienen el reconocimiento generalizado de la sociedad.

Omar García Harfuch es otra de las cartas fuertes de la doctora y que tendrá que dar resultados inmediatos en el reclamo más sentido de los mexicanos, que es la seguridad pública que presenta indicadores delictivos negativos inéditos como el de los homicidios dolosos. Su paso por la Secretaría de Seguridad de la CDMX fue positivo y se espera que con su experiencia se privilegien los servicios de inteligencia del Estado y la coordinación con las Fuerzas Armadas, con la Guardia Nacional, con las policías estatales y municipales.

El nombramiento de David Kershenobich como secretario de Salud representa un viraje de 180 grados para levantar al sector de salud público, que se encuentra devastado por la falta de presupuesto y por las erróneas decisiones que se tomaron en este sexenio, como la desaparición del Seguro Popular, el desabasto de medicamentos, la creación de la Megafarmacia, entre otras ‘lindezas’ que le debemos a la dupla de los ‘científicos’ Jorge Alcocer y Hugo López-Gatell, que cargan sobre sus hombros el desastroso manejo del gobierno en la gestión de la pandemia por covid-19.

Rosaura Ruiz será la titular de la nueva Secretaría de Humanidades, Tecnología e Innovación, dependencia que será la piedra angular de todo el sistema educativo que piensa implementar la presidenta para los próximos años.

Luz Elena González tendrá sobre sus hombros cargar con la Secretaría de Energía, cabeza del sector energético en donde están sectorizadas Pemex y CFE y que requieren una cirugía mayor, si es que se quiere impedir que ese cáncer haga metástasis en las finanzas del gobierno federal.

Pemex está al borde de la quiebra financiera y operativa, y la CFE está rebasada por la demanda creciente del fluido eléctrico.

A este grupo de los siete magníficos habría que considerar a Jesús Antonio Esteva como responsable de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte; Julio Berdegué en Agricultura, y Alicia Bárcena en Medio Ambiente.

Mención aparte merece alguien que en los últimos meses le llenó el ojo a la futura presidenta; estamos hablando de Altagracia Gómez Sierra, quien, no obstante su juventud –tiene 32 años–, posee una vasta experiencia en el sector empresarial; ha sido nombrada como coordinadora del consejo empresarial en el nuevo gobierno. Este personaje dará mucho de qué hablar por sus enormes capacidades en temas económicos, que generan grandes expectativas entre el sector empresarial y de inversionistas.

Hoy conoceremos a los titulares de las secretarías de Turismo, Trabajo y Cultura, además de la resucitada Oficina de la Presidencia.

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