Desde San Lázaro

Los falsarios del ilusionismo

Los miembros del gabinete se unen a la letanía de López Obrador de que todo está bien en México, como la migración, la seguridad pública, las crisis económica y sanitaria.

La crónica diaria del acontecer nacional la pretenden escribir el presidente y sus principales colaboradores con una narrativa cotidiana plagada principalmente de mentiras y de hechos sesgados a modo de quien ostenta el poder.

La distorsión de los datos duros en ese México crudo y real se lleva a cabo a diario desde la mañanera y es repetida hasta el cansancio en los espacios de comunicación afines al oficialismo y en redes sociales, mediante granjas de bots, que operan sistemáticamente.

Los miembros del gabinete se unen a la letanía de que todo está bien en México, como la migración, la seguridad pública, las crisis económica y sanitaria y otras tantas como la relativa al crecimiento de la población que vive en marginación.

Con el pretexto de su deteriorada salud, el presidente López Obrador no acude a los lugares en donde haya ocurrido una desgracia, bueno solo hubo una vez y fue un montaje, se mantiene alejado de los sitios en donde incluso hay miles de damnificados.

Si él no lo hace, deberían hacerlo, por lo menos los secretarios del gabinete, sin embargo, brillan por su ausencia; verbigracia, ustedes han visto a la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, acompañar al comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, a la frontera norte de Ciudad Juárez, en donde se apilan los migrantes centroamericanos y en general de América Latina y el Caribe, esperando en territorio nacional la oportunidad de cruzar hacia Estados Unidos.

Esos flujos migratorios se han recrudecido exponencialmente, lo que significa que en este sexenio y por el tamaño del problema, aumentarán aún más en el futuro, a menos de que haya medidas de gran calado diseñadas por todos los gobiernos de la región, para ordenar con pleno respeto los derechos humanos de los migrantes en ese tráfico interminable.

Durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, en el marco de la glosa por el V Informe de Gobierno, la titular de la Segob plasmó un México que se asemeja a un mundo inventado por Walt Disney, lejos de la realidad, un país que se desmorona ante el embate de los criminales y los innumerables problemas que lo aquejan.

Dijo la bisoña funcionaria que la migración mexicana a Estados Unidos ha disminuido gracias a la reducción de la pobreza y las mejores oportunidades de empleo y bienestar en el país. Además, aseguró que los programas de política social de AMLO, como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, han creado una ola de bienestar que alcanza a El Salvador y Honduras y han generado más de 230 mil empleos en ambos países.

En el paroxismo total, la funcionaria describió un país calificado por los diputados del bloque opositor en la Cámara baja como Pejelandia.

Esta visión tergiversada hace tanto daño como los propios problemas, ya que a fuerza de tantas mentiras, incluso ellos mismos, se han creído el cuento y avivan más las llamas falsarias del ilusionismo.

Entonces, si los que toman las decisiones en México lo hacen basados en datos que solo existen en su mundo paralelo, lleno de ficción, pues en menudo lío estamos, toda vez que las soluciones a los problemas más acuciantes por los que transita el pueblo, se han pospuesto hasta que otro presidente los venga a solucionar.

Este tipo de funcionarios, que comparten la visión del jefe máximo, son premiados incluso con gubernaturas como es el caso de Rocío Nahle o con una diputación como es el caso López-Gatell.

La zalamería es de tal nivel que se arrastran más allá de la dignidad y se suman a la apología de la mentira en detrimento de los mexicanos.

“Hoy hay más tranquilidad, porque hay gobernabilidad, porque se respeta la democracia. Se tienen resultados alentadores en materia de seguridad, ya que homicidios, secuestros y robos están a la baja”, afirmó la secretaria de Gobernación, responsable, por cierto, de la gobernabilidad y de que no se pierdan más regiones del país a manos de los grupos criminales como sucede en Chiapas, Michoacán Guerrero, Zacatecas, Tamaulipas, Veracruz, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima, Morelos y otros tantos estados.

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