En momentos que muchos piensan que el proyecto político disidente de Marcelo Ebrard se diluye con el paso de los días, la realidad es muy diferente a ello, toda vez que alrededor de 40 diputados federales de Morena y PVEM afines al excanciller, pueden incidir para rechazar el Presupuesto 2024 en los términos que lo mandó el Ejecutivo a la Cámara baja.
Si consideramos que en la Cámara de Diputados el bloque opositor está conformado por PAN, PRI, PRD y MC con 225 votos y si a ello le sumamos los 40 marcelistas, entonces llegan a la cifra mágica de 265, lo que significa que no existe ninguna posibilidad de que Morena y sus rémoras puedan aprobar el Presupuesto en los términos que quiere el presidente López Obrador que se haga.
No hay forma que alcancen la mayoría calificada, bueno ni siquiera la mayoría simple.
Existen diversos rubros del Presupuesto en lo que están en desacuerdo los opositores, en particular el extraordinario endeudamiento que se plantea para el próximo año, que va del orden de 2 billones de pesos, aunque algunas fuentes mencionan 1.9 y otras 2.2, lo cierto es que en lo que va del siglo ningún presidente ha endeudado tanto al país como pretende hacerlo AMLO.
El déficit público se acentúa en el último año de la presente administración por un creciente incremento en el gasto corriente detonado por las pensiones, los programas sociales de AMLO y los intereses de la deuda, entre otros rubros como los sobrecostos de la refinería Dos Bocas y el Tren Maya, además de la caída de los ingresos petroleros por una producción que va a la baja y el fortalecimiento del peso ante el dólar.
Desde 2019 se apreciaba que al término del sexenio se iba a vivir un déficit público alarmante y que, por desgracia, ya se hizo realidad.
No hay Presupuesto que aguante, con el rango de ingresos que tiene el gobierno federal, el aumento de las pensiones, en donde hay que incluir el gasto que representa apoyar a los adultos mayores de forma creciente y a una masa de beneficiarios que aumenta exponencialmente cada año.
Si el presidente López Obrador sigue soslayando el efecto marcelista en el Paquete Económico del próximo año, se está metiendo en un brete que será difícil salir, por lo que tiene que aplicarse con todo para detener la espada de Damocles que pende principalmente contra su propuesta de Presupuesto y el inusitado nivel de endeudamiento que pretende ejercer en el año electoral.
Esta es otra razón de peso que tanto Marcelo Ebrard como el presidente están vislumbrando, el año electoral que exige una derrama extraordinaria de recursos públicos para apoyar que Morena siga en el poder.
No quiero imaginar qué pasaría si el gobierno de la 4T no tiene capacidad de maniobra para apoyar a su candidata presidencial, merced a que en la Cámara de Diputados le rechazaron su propuesta de Presupuesto.
Hay mucho en juego, y qué cree, estimado lector, ‘el carnal’ y sus simpatizantes tienen mucho que ver en el desenlace final del affaire AMLO-Sheinbaum-Ebrard.
Algunos de esos diputados afines a MEC comentan a este reportero que no vislumbran un acercamiento con AMLO y menos que vayan a claudicar en su apoyo al excanciller.
“Somos unas decenas de marcelistas en el Congreso y con esa fuerza podemos cambiar el destino del país”, aseguran.
Claudia Sheinbaum tiene varias serias preocupaciones en su proyecto político: una se llama Xóchitl Gálvez y otra, Marcelo Ebrard, y si no despliega una intensa operación cicatriz orquestada por el presidente, pues se complica de más el pronóstico en torno a la vencedora de la elección presidencial.
Si a esta fuerza marcelista le agregamos la real posibilidad de que su líder sea el candidato presidencial de Movimiento Ciudadano de Dante Delgado, entonces en menudo lío estará el obradorato.
En estos momentos, existe el rechazo de algunos prominentes emecistas como Samuel García, gobernador de Nuevo León, y Enrique Alfaro, de Jalisco, entre otros, pero también es una realidad que Marcelo Ebrard teje muy fino para conformar un trabuco naranja integrado con todos sus militantes para volverse una opción competitiva en la elección presidencial del próximo año.
En contraparte, el gobierno de la 4T despliega a sus operadores para cooptar a esos diputados federales marcelistas, ya sea con dinero, posiciones o amenazas, para adelgazar a ese grupo, empero, son demasiados los agravios que han sufrido ‘el carnal’ y su gente, que se antoja difícil que puedan alcanzar su propósito.