Desde San Lázaro

Plenarias con ‘corcholatas’ e impresentables

Acaba de anunciar Ignacio Mier que su plenaria se llevará a cabo el 30 y 31 de este mes con la participación de las ‘corcholatas’.

Vienen las plenarias de los grupos parlamentarios en el Congreso en la víspera del inicio del periodo ordinario de sesiones, sin embargo, las agendas legislativas difícilmente se cumplen y en el mejor de los casos, se aprueban solo algunos temas, sobre todo si pertenecen al grupo mayoritario.

En esta Legislatura, los diputados de Morena y sus rémoras se constriñen a aprobar lo que les mandan de la oficina del presidente López Obrador, de hecho se han comportado como si fueran una oficialía de partes del Poder Ejecutivo. En la mayoría de los casos, los senadores y diputados del bloque oficialista, ni siquiera se molestan en leer con detenimiento, lo que eventualmente aprobarán o en su caso rechazarán.

Se han dado casos, sobre todo en la Cámara de Diputados, que algunos legisladores de Morena, PVEM y PT, por ignorar sobre el tema que se está votando, equivocan el sentido de su voto porque captaron mal la señal que les mandó su ‘coach de primera’, es decir, su coordinador parlamentario.

La mayoría de ellos son iletrados, ignorantes, sumisos y timoratos, y a pesar de tener este perfil, fueron llamados para ocupar un alto cargo en el actual gobierno.

Acaba de anunciar el pastor de los diputados morenistas, Ignacio Mier, que su plenaria se llevará a cabo los días 30 y 31 de este mes con la participación de varios funcionarios del gobierno de la autollamada 4T, aunque lo relevante será la participación de las corcholatas: Marcelo Ebrard, Adán Augusto López y Claudia Sheinbaum, con excepción y esa es la nota, del senador Ricardo Monreal, a quien no lo incorporaron en el programa respectivo.

Desde luego, el aún líder de los senadores morenistas no necesita ese foro para seguir posicionando sus propuestas entre la opinión pública, al contrario, de todos es sabido que la gran mayoría de los diputados de Morena están con la preferida de AMLO y muy pocos con el zacatecano, por lo que se esperarían incluso algunas expresiones de rechazo.

También se anuncia la participación de la impresentable Delfina Gómez, quien como titular de la SEP evitó acudir a la Cámara de Diputados para comparecer ante los representantes populares, pero, ahora con la camiseta de la candidatura de Morena, está presta para acudir a la cita con sus correligionarios.

No me imagino de qué podría presumir la señora Gómez en la plenaria, ya que su paso por la administración pública está estigmatizado, por la corrupción y por el desvío de los recursos de una parte de los sueldos de los trabajadores del ayuntamiento de Texcoco, en donde ella fue alcaldesa.

En varias colaboraciones, hemos insistido en que su coordinador de campaña, Horacio Duarte, habla, se mueve y cabildea, además de establecer compromisos a futuro, como si él fuera el candidato del bloque oficialista para quitarle el Estado de México al PRI, y no Delfina Gómez.

Veremos en las próximas semanas en qué momento se puede dar el relevo de candidatos, sobre todo si Delfina Gómez no levanta en las encuestas o hasta que al principal huésped de Palacio Nacional se le acabe la paciencia ante las capacidades muy limitadas de la exsenadora, para llevar a cabo una campaña política exitosa.

El presidente confía mucho en su estela de victorias en la Presidencia y en las entidades federativas, que ha conseguido desde 2018, empero, cuando el ejercicio de gobierno lo ha desgastado demasiado y sobre todo, cuando empieza a menguar su poder de convocatoria y popularidad entre la ciudadanía, no debería estar tan sobrado para impulsar a candidatas de dudosa reputación o limitadas capacidades como es el caso de Delfina Gómez o de la misma Claudia Sheinbaum.

Las plenarias de los oficialistas se moverán en la pista del apapacho a las corcholatas y la beligerancia contra la oposición; en contraparte, del lado del bloque opositor se espera que en algún momento, también presenten su " caballada pa’ la grande” y se reúnan todos los diputados de PAN, PRI y PRD para conformar una agenda legislativa común, en donde predomine el rechazo a las reformas constitucionales que impulsa el Ejecutivo, al tiempo de cerrar filas para evitar que, por la puerta de atrás, entren esas reformas, disfrazadas de “ajustes a las leyes secundarias” como el plan B de la reforma electoral que, al final del día, se convirtió en una serie de reformas a seis leyes secundarias electorales.

Hoy más que nunca, es prioridad que en el bloque opositor cierren filas y busquen también el respaldo de los legisladores de Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado, para evitar albazos legislativos y sobre todo para buscar la alternancia política en 2024.

En cualquier momento, el PAN dará luz sobre las cualidades, condiciones básicas y método que deben reunir los suspirantes que pretenden ser candidatos del bloque opositor a la presidencia de la República, ojalá que no se les cuelen algunos impresentables.

COLUMNAS ANTERIORES

Empiecen con las mañaneras
Se buscan candidatos competitivos

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.